Rugby

Bathco: En busca de la temporada perfecta

Los jugadores del Bathco posan antes de uno de los últimos entrenamientos antes de encarar mañana el partido ante el Getxo/María Gil Lastra
Los jugadores del Bathco posan antes de uno de los últimos entrenamientos antes de encarar mañana el partido ante el Getxo / María Gil Lastra

El Bathco Rugby Club se marca como objetivo ganar todos los partidos para ascender a División de Honor

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

Suena a esas películas donde hay una partida de póker a lo bestia. En la que siempre hay un momento en el que un jugador empuja el inmenso montón de fichas que tiene delante. Todo. A ver quién iguala eso. Generalmente, se hace porque se tiene una jugada fenomenal. Porque ir de farol con semejante envite suena, como poco, a temerario. El Bathco Rugby Club pone todo sobre la mesa en esta segunda campaña en la División de Honor B. «Queremos ganar todos los partidos de la temporada y subir así, tras el play off, de forma directa a la División de Honor». Eso supone, con el esquema del año pasado, sumar 28 partidos sin mácula. Veintidós de Liga regular y seis de play off -tres eliminatorias, ida y vuelta- por el título. Suena a proeza inalcanzable, pero hay un precedente de lo más cercano. El Universidad de Burgos, en el grupo de los santanderinos la pasada campaña, se marcó ese '28-0' y precisamente hoy debuta en la División de Honor ante el Alcobendas. Así que, complicado sí que es, pero no es imposible.

'Las Focas', como se apoda al club santanderino, mantienen a gran parte del bloque que el año pasado fue segundo en el grupo A tras el intratable Universidad de Burgos y que cayó en la primera eliminatoria por el ascenso ante los valencianos de Les Abelles. De la treintena de jugadores que componen la plantilla, nueve son caras nuevas para este curso tan ambicioso. «Yo siempre quiero más, porque con las lesiones el número de jugadores nunca es suficiente. Pero estoy muy contento con lo que tengo». Simon Hafoka es neozelandés, pero lleva tantos años en Santander que ya es un cántabro más. Y además es el técnico del Bathco desde mediados de la pasada campaña, cuando sustituyó en el cargo a Mario Copetti. Este curso es el primero que desde el inicio puede moldear al equipo a su gusto. La propuesta pinta como atractiva. «Queremos hacer un rugby dinámico, muy vistoso. Y por ello hemos fichado a jugadores hábiles. La gente se lo va a pasar bien, con todos los jugadores tocando el balón muy rápido».

El 'pero' del campo

A los rivales del propio grupo A y de los otros dos grupos -los que se clasifiquen para el play off-, los santanderinos suman otro. Y con bastante pesar. El feudo habitual del Bathco Rugby Club es el 'prao' del Complejo Deportivo Ruth Beitia. Y sus condiciones no son las más idóneas para jugar al rugby. «Sobre todo nos perjudica mucho entrenar allí cuando hace malo y se embarra», recalca Juan Gómez, el presidente del club. «La calidad de los entrenamientos baja muchísimo. Intentaremos conseguir alguna alternativa». Pero por el momento, no la hay.

Al inicio de la temporada pasada, la primera en la División de Honor B y también la primera de Bathco como patrocinador, en el club se fijó como objetivo el ascenso. Sabedor de las dificultades de un logro así, el presidente prefería ser un poco más cauto. Pero en esta temporada, es un convencido más. «Este año el objetivo es el ascenso. Sí o sí». En la temporada anterior, al equipo le faltó «un poco de calidad. Y también el haber empezado de otra manera. A la vez, tras el cambio de entrenador hubo algunos partidos en los que no se jugó bien».

De los otros once equipos que componen el grupo A, el Bathco Rugby Club teme especialmente a uno. El Getxo es un recién descendido de la División de Honor y no tiene otra cosa entre ceja y ceja que retornar a la máxima categoría. «Mala suerte que el que ha bajado haya caído en nuestro grupo», lamenta Gómez. El Campus Universitario Orense, el CRAT de La Coruña... Serán también oponentes de lo más duro. «¡Y todos los vascos!», añade entre risas Simon Hafoka. «Es que no dejan de pelear ni un minuto». Hasta seis equipos de esa comunidad forman en el grupo, más los tres gallegos, el Bathco y dos de Castilla y León, los filiales de Quesos Entrepinares y El Salvador B. Por suerte, no se atisba un ogro como el de la temporada pasada. «Como el Burgos, parece que no hay ningún equipo».

La exigencia del play off

El reto de ascender a la División de Honor es una tarea casi mayúscula. Tras los 22 encuentros de la Liga regular, los dos primeros de los tres grupos y los dos mejores terceros se clasifican para esas eliminatorias, a doble partido. Cuartos de final, semifinal y final. El campeón asciende de forma directa y el finalista, se juega una plaza con el que promociona -el penúltimo clasificado- de la División de Honor. Esa última vía es casi utópica y en la última década, sólo el Hernani ha logrado la gesta. Precisamente, los guipuzcoanos defendieron su plaza en la División de Honor y apartaron al Ciencias de Sevilla de su intentona por retornar a la máxima categoría allá a finales del mes de mayo. Así las cosas, los seis partidos de las eliminatorias, tras toda una temporada, son lo que separan el éxito del fracaso. «La temporada va a ser un esfuerzo tan grande que hay que gestionar muy bien los esfuerzos», destaca Niels Van de Ven, un tercera línea y que es el capitán del equipo. «Gestionarlos desde el primer día. Trabajar todas las semanas y en los partidos, luchar cada uno de los 80 minutos». Para racionalizar tanto 'tute' en lo físico, al club ha llegado Amador Álvarez, «un nuevo preparador que está haciendo trabajar a los rugbiers muy bien», reconoce el presidente.

«Los chicos no podrán jugar todo. Habrá que rotar», advierte Hafoka. De ahí esa treintena de efectivos en la plantilla. Un grupo en el que no hay una figura descollante, alguien a quien pasar el balón de forma permanente o al que se le encomiende decidir los partidos con patadas a palos. «Lo que hemos buscado es gente buena dentro y fuera del campo. Jugadores disciplinados, humildes y con ganas de trabajar. Más que individualidades, lo que queremos ser es un equipo», apunta el entrenador. Un Bathco que no puede ser más ambicioso. «Hay que hacer lo que hizo el Burgos la temporada pasada», afirman a la vez Juan Gómez, Simon Hafoka y Niels Van de Ven. Y el entrenador cruza los dedos de sus manos y mira al cielo. Toda suerte será poca en la búsqueda de una temporada perfecta.

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