Rugby

La mala racha del Aldro continúa

Aldo Cornejo conduce el balón en un partido frente al Ordizia. /Celedonio Martínez
Aldo Cornejo conduce el balón en un partido frente al Ordizia. / Celedonio Martínez

El Aldro Energía Independiente sigue sin ganar desde que arrancó 2019 y cae en Barcelona en un partido en el que siempre fue a remolque

OPTA

El Independiente no consigue romper su mala dinámica y sigue sin vencer este 2019. Perdió ante el Barça por 20 a 12, en un encuentro donde los cántabros pecaron de falta de poderío ofensivo y sólo fueron mejores en el primer tramo de la segunda mitad.

20 Barça Rugbi

Muñiz, García Veiga, Molinari, Miró, Ferrere, Mirabet, Orst, Borghi, Hardoy, Ávalos, Berruezo, Granell, Velarde, Alegría y Kovalenko. También jugaron: Miniño, Pacheco, Zas, Cuello y Pezet-Poux.

12 Aldro Energía Independiente

Barros, Court, Medina, Moreno, Aitor Nieto, Guillermo Nieto, Soria, Olmedo, Cornejo, Zabalegui, Palmieri, Mañero, Falaschi, Sánchez y Poet. También jugaron: José García y González.

Árbitro.
Sergio Guerrero. Expulsó temporalmente a los locales Kovalenko y Miró.
Anotaciones.
5-0, m.2: Ensayo de Ávalos. 8-0, m.35: Golpe de castigo de Kovalenko. 8-7, m.44: Ensayo de Palmieri transformado por Poet. 15-7, m.47: Ensayo de Hardoy transformado por Kovalenko. 15-12, m.65: Ensayo de Soria. 20-12, m.72: Ensayo de Granell.

No empezó nada bien el partido para los santanderinos. Ávalos, en el minuto 2, anotó el primer ensayo del choque después de una buena jugada combinada. Afortunadamente, el marcador no se movió más, pues los azulgranas erraron en la transformación. El Barça dominaba. Trazaba mejores jugadas, pero tampoco llegaba a la línea de fondo. El Independiente, por su parte, no lograba alcanzar campo contrario para generar peligro, una tónica que se repetiría durante toda la primera mitad. Prácticamente no inquietó a la zaga del conjunto catalán, y se marchó de vacío al final de los primeros 40 minutos.

Fruto de la intensidad impuesta por ambos equipos, el juego se concentraba en el centro del campo, con muchísimas interrupciones. Nadie quería ceder el control. La sensación era de igualdad. Poco a poco, el Independiente daba señales de recuperación, pues empezaba a sentirse con más confianza sobre el tapete. Pero al final resultó ser un espejismo. Le duró poco ese ímpetu.

Eso sí, los cántabros tuvieron en sus botas la oportunidad de recortar distancias con un golpe de castigo que se fue desviado. A la postre, acusó la imprecisión en los metros finales el cuadro cántabro. En el ecuador de la primera mitad, seguía el 5 a 0 en el marcador, y todo podía cambiar en cualquier momento. El Barça, que tampoco estaba del todo bien, falló dos golpes de castigo, aunque finalmente no perdonaría Kovalenko en el minuto 35, metiendo la pelota entre los palos.

Empezaron algo mejor los visitantes tras el receso. Tomaron la iniciativa, y conscientes de que tenían que remontar el marcador adverso llegaron los primeros puntos. Tras una excelente jugada, Palmieri conseguía un ensayo. Poet transformó. La distancia era mínima: 8-7. Pero poco duró la alegría al Independiente. Casi en la siguiente jugada, tras un largo slalom, Hardoy consiguió un ensayo totalmente solo. No fallaría el Barça en la transformación, y la distancia volvía a ampliarse. 15 a 7.

Un ensayo de Soria a falta de 15 minutos para el final devolvió la esperanza al conjunto cántabro, pero los catalanes impusieron su poderío físico para sentenciar de forma definitiva siete minutos después por medio de Granell. El 20-12 fue el resultado final.