Lanzamiento de peso

Tobalina se hace de oro en Getafe

Tobalina se hace de oro en Getafe
EFE

El lanzador castreño consigue el título de campeón de España al aire libre en lanzamiento de peso

MARCO GARCÍA VIDART y M. OLMEDASantander

Dicen en el atletismo que los títulos buenos, los de verdad, son al aire libre. Y debe ser cierto, porque los atletas siempre tienen un brillo especial en los ojos cuando hablan de una competición con el cielo encima. Sin ir más lejos, la gran referencia en Cantabria, Ruth Beitia, coleccionó medallas a diestro y siniestro en pista cubierta. Pero sus tres oros europeos al aire libre y, sobre todo, el oro olímpico, la catapultaron al cielo del atletismo en el que vivirá siempre. Desde ayer, otro cántabro se ha quitado la espina de haber ganado títulos nacionales bajo techo –en su caso, dos–, pero no al aire libre. El castreño Carlos Tobalina es desde ayer el campeón de España de lanzamiento de peso, al mandar la bola a los 19 metros y 97 centímetros en el Nacional que se ha celebrado en Getafe.

La medalla de oro para Tobalina estaba casi cantada. Y no sólo por su talento a la hora de lanzar la bola, sino porque también su gran enemigo, el malagueño Borja Vivas, estaba ausente por una lesión de rodilla. Así, Tobalina tenía el camino expedito hacia el título. Y desde el primer tiro ya dejó claro que la medalla de oro era suya. La bola aterrizaba en los 19.00 metros. El segundo en esa ronda, Daniel Pardo, se quedaba en 18.03.

Por si quedaba alguna duda de quién sería el campeón –y de quién era el único atleta con marcas superiores a los 20 metros–, el castreño envió el peso bastante más lejos en su segundo intento. Los 19.89 certificaban ya su título. Tras un nulo en el tercero, aún lo mejoró en el cuarto, donde se fue hasta esos 19.97. Por apenas tres centímetros se quedó a esos 20 metros que hubiesen dado aún más lustre a su medalla.

La presea de Tobalina no fue la única para la delegación cántabra en la jornada de ayer. Adriana Cagigas (Unicaja) se llevó el bronce en la final de los 800 metros. Y por muy poco no fue plata, ya que el final que protagonizó con su compañera de equipo Natalia Romero fue de lo más ajustado. Romero paró el crono en 2:08.05 y Adriana Cagigas, en 2:08.57. La campeona en el año 2013, y que dejó el atletismo una temporada para buscar nuevos retos, ya está de vuelta por la puerta grande en su deporte.

La jornada se completó con algunos buenos puestos para los cántabros. David Bolado (Fútbol Club Barcelona) fue quinto en salto de altura, con un mejor brinco de 2.13. El título fue para Alexis Sastre (Playas de Castellón), con 2.18. Mientras, Alba Pardo (Piélagos) ocupó la sexta plaza en el Heptatlón, con 4.472 puntos. Menos suerte tuvo Iván Sainz (Piélagos) en la final de los 1.500, en la que terminó noveno con un registro de 3:51.21. En triple salto femenino, uno de los concursos con más nivel de todo el programa, Osasere Eghosa (Piélagos) fue décimo quinta, con un mejor registro de 11,78 metros.

Así las cosas, los atletas cántabros cierran este Campeonato de España de Getafe con una medalla de oro, la de Tobalina en peso, y dos bronces, los conseguidos por Elena Gutiérrez en peso femenino y por Adriana Cagigas en los 800 metros.

Hortelano vuela en los 200

No hay objetivo que se le resista a Bruno Hortelano, el mejor velocista de la historia de España sin discusión. Antes de su terrible accidente de coche en septiembre de 2016 ya poseía los récords nacionales de 100 y 200 metros, y en su cuarta carrera tras reaparecer en las pistas, el pasado 22 de junio en Moratalaz, completó su particular triplete con la plusmarca de 400. Ayer en el Campeonato de España, dejó otra carrera para el recuerdo en el doble hectómetro, su distancia fetiche.

Se había clasificado para semifinales el sábado por la noche, con un fantástico tiempo de 20.60 que logró sin despeinarse. Al mediodía dominical se jugaba el pase a la final de la tarde, un mero trámite para un atleta que en España sólo compite contra la historia. Volvió a vencer.

Hortelano corrió suelto, muy cómodo, por la calle cuatro, y a la salida de la curva ya había dejado atrás a todos sus rivales. Daba la sensación desde fuera de que volaba y de que la histórica barrera de los 20 segundos caería en esa carrera. La marca, 20.04. El disparo de Bruno golpeó en la madera, aunque dejó como muesca un nuevo récord de España. Por la tarde, ganó el título con 20.15

«No he podido parar de llorar porque me han venido los recuerdos de estos dos años tan difíciles. He ido pensando en mantener la técnica pero no me esperaba este crono. En los últimos 50 metros no he apretado como suelo hacer en una carrera normal, de ahí la emoción. Si sigo corriendo los últimos 40 metros puedo estar cerca de los 20 segundos o bajar. Creo que todavía tengo un margen de mejora», aseguró el plusmarquista español de 100, 200 y 400 metros.

 

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