Santander se echa a la mar

Diego Botín ondea la bandera de España en la ceremonia de inauguración de la Copa del Mundo./
Diego Botín ondea la bandera de España en la ceremonia de inauguración de la Copa del Mundo.

La ceremonia inaugural da el pistoletazo de salida a la final de la Copa del Mundo para clases olímpicas, que arranca el martes en aguas de la bahía, con 350 regatistas de 43 países luchando por las medallas

VÍCTOR PUENTESantander

Santander vuelve a ser el epicentro mundial de la vela. La capital cántabra acoge estos días la final de la Copa del Mundo, el tercer evento velístico en importancia después de los Juegos Olímpicos y el Mundial. Durante seis días de competición esta Copa reunirá en aguas de la Bahía a 330 regatistas procedentes de 37 países. Arrancará el martes y se prolongará hasta el domingo, día 11 y durante todas esas jornadas se disputarán 145 regatas para diez clases olímpicas. Pero en tierra la actividad ya lleva varios días de plena ebullición con casetas, actividades y actuaciones. El plato fuerte se ha servido este domingo con la ceremonia inaugural en el entorno de Gamazo.

Presentado por Anne Igartiburu y Jesús Mazón, el acto de inauguración sirvió para dar la bienvenida a los deportistas, que llegaron al escenario principal en un autobús. Cada uno con la bandera de su país, los regatistas fueron saludando a los centenares de personas que se reunieron en la calle para devolverles el saludo en forma de aplausos. En el escenario les esperaban los representantes institucionales y organizadores de la competición, que antes de dar sus protocolarios discursos aprovecharon para estrechar las manos con algunos de ellos.

El que más felicitaciones se llevó fue evidentemente el único cántabro de la competición, el santanderino Diego Botín, que fue protagonista en todo momento. Primero en el autobús, portando la bandera de España. Después, en la calle siendo el deportista más solicitado para hacerse un selfie con los aficionados. Y en el escenario, hasta Igartiburu se acordó de él. "Gracias Diego", le gritó mientras un cañón escupía confeti rojo y amarillo, emulando la bandera de España, para facilitar a los gráficos la fotografía de la jornada. Fue una brillante estampa, como brillante se espera que sea la actuación española en aguas santanderinas.

Luego llegó el turno a los representantes institucionales, que llenaron el escenario: Gema Igual, alcaldesa de Santander; Ramón Ruiz, consejero de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria; Jaime González, presidente de la Autoridad Portuaria de Santander; Ángel Pazos, rector de la Universidad de Cantabria (UC); Julia Casanueva, presidenta de la Federación Española de Vela; Jorge Pineda, presidente de la Federación Cántabra de Vela, Scott Perry, director de la Copa del Mundo de Vela, y Jaime Yllera, presidente del Real Club Marítimo de Santander.

Todos coincidieron en el mensaje. Dar la bienvenida a los regatistas, agradecer la labor de los voluntarios y confiar en que la competición en la capital cántabra sea todo un éxito "para que Santander vuelva a acoger una prueba de estas características en 2019".

En el agua ya está todo preparado para que las embarcaciones disputen las competiciones de las diferentes clases olímpicas a partir del martes en los seis campos de regatas que estarán instaladas hasta el domingo, día 11, cuando la competición dirá adiós a Santander. El equipo español estará representado en las diez modalidades, y las opciones de alzarse con las medallas están en la clase 49er, donde el cántabro Diego Botín y el gallego Iago López llegan en un buen momento tras ganar la segunda prueba de esta Copa en la localidad francesa de Hyéres.

Fuera del agua, todo está preparado para intentar vivir el ambiente del que disfrutó la capital hace tres años con la celebración del Mundial de Vela. El entorno de Gamazo está lleno de vida para atraer al público al borde del mar. Casetas, actividades para mayores y pequeños y actuaciones durante esta semana que durará la competición.

 

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