Jesús Calleja, en las vías ferratas de La Hermida

Calleja (segundo por la derecha), junto a su hermano y un grupo de amigos con los que ha estado en Liébana./TWITTER
Calleja (segundo por la derecha), junto a su hermano y un grupo de amigos con los que ha estado en Liébana. / TWITTER

El aventurero ha disfrutado, junto a su hermano y un grupo de amigos, de las dificultades verticales y horizontales que tienen las tres vías ferratas de La Hermida

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DM .Santander

El aventurero y presentador leonés Jesús Calleja ha estado en La Hermida disfrutando de las tres vías ferratas, unas de las más importantes de España. Tal y como ha contado en sus redes sociales, Calleja, ha destacado la dificultad de una ellas, que es K6, la máxima graduación por su extrema dificultad. Calleja ha estado junto a su hermano Kike y un grupo de amigos y han asegurado habérselo pasado «como niños».

En una de las vías ferratas de La Hermida se sube casi hasta la cima de una gran montaña a través de tres paredes llenas de peldaños vertiginosos, un puente tibetano de 35 metros (con cables de acero) y un puente colgante de madera de 100 metros de longitud.

Nacido en la localidad leonesa de Fresno de la Vega en 1965, Calleja comenzó su actividad empresarial como peluquero y la compaginó con su pasión por la aventura. Aprendió a escalar en los Picos de Europa y montañas de la provincia para posteriormente trasladarse a ejercer su pasión al Himalaya.

Ha sido guía de montaña en Nepal y ha escalado el Everest, el Lhotse y el Cho Oyu, además de realizar expediciones en el Polo Norte o la Antártida. Su pasión por la aventura le llevó a crear Zanskar Producciones en el año 2009 para producir principalmente grandes formatos de viajes y aventura.

La primera del Norte de España

La vía ferrata de La Hermida fue la primera que se abrió en el Norte de España. Se creó en el año 2010 bajo el impulso del Ayuntamiento de Peñarrubia y fue abierta por los escaladores de Alpine Projects, la empresa que dirige la mayoría de las visitas. Además de ser la pionera y la más popular, la ferrata de La Hermida (en realidad son dos, una a cada lado del río Deva) supuso un antes y un después para el negocio turístico de Peñarrubia, un bello municipio de montaña que siempre había sido de paso hacia Liébana, pero que poco a poco se ha ido convirtiendo en un destino por sí mismo.

La vía es un itinerario deportivo equipado con escalones para poder trepar, así como con cables que permiten el ascenso con seguridad. Su trazado asciende sobre las paredes rocosas que se encuentran en el Desfiladero de la Hermida, salvando un desnivel de 700 metros. Es un trayecto de gran espectacularidad.

Para él se ha recuperado un sendero histórico de pastores que conducía desde el Balneario de La Hermida hasta la cueva Ciloña.