El lugar escogido por la Virgen

La ermita de la Virgen de las Nieves, en su atalaya montañosa. /Fermin García
La ermita de la Virgen de las Nieves, en su atalaya montañosa. / Fermin García

Según la leyenda, los vecinos pretendían construir la ermita de la Virgen de las Nieves más abajo, pero los ángeles llevaban por la noche hasta la cima el material que aquellos habían dejado por el día

Fermin García
FERMIN GARCÍA

Una vez que hemos dejado atrás la iglesia de San Sebastián a los pocos metros la carretera se bifurca: la de la izquierda nos baja a Angostina, mientras que la de la derecha nos lleva a Landeral, y ese es nuestro camino. En unos ocho o diez minutos estamos en esa localidad; atravesamos todo en dirección sur y junto a la última casa del pueblo un indicador nos señala la dirección a seguir a las Nieves, cinco kilómetros y dos horas de recorrido.

Se inicia en una pista hormigonada, a la derecha, y pasa junto a una fuente y una casa deshabitada. El camino va ascendiendo y desecharemos cualquier desvío a derecha e izquierda. Continuaremos por el camino principal. Atravesamos un eucaliptal y enseguida una senda a la derecha que descartamos. Continuamos subiendo por la de la izquierda y en pocos minutos llegamos a un collado donde hay algunas cabañas; desde el mismo ya podemos divisar la ermita de la Virgen de las Nieves.

Seguimos ascendiendo entre prados cercados, al lado de otra cabaña y un pinar hasta llegar al collado en donde enlazamos con la carretera que viene por la derecha de Hoyo Menor. Este lugar se llama Casa de la Virgen pues, según la tradición, aquí querían los vecinos de Guriezo construir la ermita. Cruzamos la carretera y seguimos de frente, por la izquierda de una finca cerrada con una cabaña; al comienzo, por una pista nueva para sacar los pinos recién cortados, pista que apenas tiene unos cien metros; cuando llega a un pequeño llano y se acaba, nosotros buscamos un sendero que, por la ladera, se orienta al principio al SE para, a los cinco minutos, seguir al norte; además, nos guiarán las marcas.

Ficha técnica

Acceso.
Salimos de Santander por la A-8 dirección Bilbao, para abandonarla en la salida de Guriezo y seguir por la CA-151 hasta la rotonda de Guriezo; vamos por la segunda salida hasta El Puente y allí nos desviamos a la derecha, tras cruzar el puente sobre el Agüera, por la CA-512 hacia Angostina y Landeral hasta la iglesia de San Sebastián, que nos queda a nuestra derecha. Aparcamos en las inmediaciones de la iglesia.
Punto de partida.
Landeral, 60 msnm.
Cota más elevada.
Ermita de la Virgen de las Nieves, 773 msnm.
Desnivel.
Unos 760, tanto en la ascensión en el descenso.
Grado de dureza.
Suave.
Cartografía.
Hojas 36- IV y 60-II a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (MTN).
Estación.
Todo el año.
Ubicación.
Municipio de Guriezo.
Tipo de ruta.
Ida y vuelta.
Duración.
4-5 horas.
Dificultad
Ninguna.

En pocos minutos estamos en El Toril, así llamado por celebrarse antaño corridas de toros en esta campa; en la misma hay un área recreativa, al lado de un cobertizo y una pista para cuando se celebra la romería cada 5 de agosto. Ya sólo nos queda un repecho para coronar. Está bien marcado y casi al final con unas escaleras. Estamos en la cima rematada por la blanca ermita y un vértice geodésico al NO de la misma; al sur, una cruz. Las vistas son incomparables; si hace buen día, no encontraremos el momento de abandonar la cumbre.

El descenso lo realizaremos por el mismo camino de subida.

Otros datos

Desde la cima de la ermita de la Virgen de las Nieves, aunque no alcanza los 800 metros, las vistas son extraordinarias hacia todos los puntos cardinales: montes de Ordunte, toda la zona de Asón-Agüera, la costa oriental de Cantabria, Campoo, el Cerredo...

La ermita de las Nieves de Guriezo, según explica la historiadora Carmen González Echegaray, ya se cita en el año 1356, estando bajo la custodia de un ermitaño. Por aquel tiempo se denominaba Virgen de los Castros. Se encuentra en lo alto de un pico calizo y su puerta está orientada al sur. Cuenta la leyenda que los vecinos de Guriezo tenían intención de levantar un templo a la Virgen de las Nieves en una campa que se hallaba situada bastante más abajo del pico, el lugar que, como hemos mencionado anteriormente, lleva el nombre de Casa de la Virgen. Durante el día, los devotos habitantes de la zona subían los materiales para construirlo hasta ese lugar y al día siguiente aparecía todo en la cima del pico.

Algunos llegaron a decir que habían visto a unos jóvenes con aspecto de ángeles subir los materiales para darle gusto a la Virgen; sea como fuere, los vecinos lo interpretaron como que la Virgen prefería que la ermita se erigiese en la cima. Su fiesta tiene una gran devoción tanto en el valle de Guriezo como en la zona de Ampuero y en los pueblos limítrofes.