Senderismo

La otra cara de Polaciones

Un pequeño alto en el camino para contemplar algunas vistas sobre el valle de Polaciones./Fermin García
Un pequeño alto en el camino para contemplar algunas vistas sobre el valle de Polaciones. / Fermin García

El recorrido por la vertiente este del valle nos lleva cerca de los límites con Sejos y hasta atalayas desde las que también se disfruta de enormes panorámicas

Fermin García
FERMIN GARCÍASantander

«Verde que te quiero verde./ Grandes estrellas de escarcha/ vienen con el pez de sombra/ que abre el camino del alba./ La higuera frota su viento/ con la lija de sus ramas,/ y el monte, gato garduño,/eriza sus pitas agrias». Federico García Lorca

Polaciones es uno de los valles cántabros situados a mayor altitud. Ofrece multitud de posibilidades senderistas, algunas de gran belleza, como la del Hoyu de los Lobos (ver ruta del 12 de abril), a la vera de Peña Sagra y con enormes vista a Liébana y Picos. Este vez 'exploramos' la otra cara de Polaciones, la que se divisa por la vertiente este, al límite con Tudanca y los puertos de Sejos. A nuestra izquierda iremos dejando, en el ascenso, el embalse de la Cohilla. La panorámica que se nos ofrece desde el cueto Escajos y del cueto La Haya, es excepcional: todo el valle de Polaciones; sierras de Peña Sagra, Labra y del Cordel, sobre nosotros la Concilla; toda la cuenca alta del Nansa... Un auténtico espectáculo para la vista.

Comenzamos la ruta en Puente Pumar, a la derecha de la carretera que va a Uznayo; salimos en dirección este y pasando por la izquierda de las casonas de los Coroneles hasta la salida del pueblo en que dejaremos una fuente a nuestra derecha. Continuamos por la pista, hormigonada al comienzo y después de tierra, ignorando cualquier desvío que da servidumbre a los prados. Al cabo de unos 2.300 metros de caminata se bifurca esa pista; nosotros optaremos por la de la derecha (por la de la izquierda regresaremos luego), que gira en dirección sureste, para, enseguida, seguir noreste y poco después otra vez sureste. Unos minutos después, una vez más, toma noreste hasta comenzar a llanear cuando ya llevamos recorridos unos 4.500 metros, a la altura de donde se explotó recientemente una turbera, que dejaremos a nuestra izquierda.

Seguimos llaneando en dirección sureste un kilómetro más hasta una hermosa braña y collado; se trata de la braña la Braña y collado de Escajos. Al sureste se alza sobre nosotros el cueto Concilla, de casi dos mil metros y al norte el que será nuestro objetivo: el cueto de los Escajos.

Iniciamos el ascenso a ese cueto campo a través, buscando el terreno más limpio hasta llegar a la cima, donde tendremos que ayudarnos con las manos un poco; pero sin apenas dificultad. El descenso lo haremos hacia el suroeste, también campo a través y por sendas de ganado hasta llegar al llano, a la turbera mencionada. Al norte de la misma veremos unos peñascos, a los que accederemos subiendo unos metros, pues tienen su encanto. Seguimos un poco al oeste hasta el denominado alto de las Torres y un poco más al oeste un cueto amplio con hermosas vistas hacia todo el valle de Polaciones. Es el cueto de la Avellanosa. Desde allí seguimos por una vieja cambera y más abajo campo a través por la llamada panda de Pantrieme hasta el collado y braña; estamos en el collado de Pantrime, sobre el mismo al norte se alza el Cueto del Haya (cueto la Jaya para los lugareños). Merece la pena ascenderle, aunque entre subir y bajarle nos sumen casi tres kilómetros más y casi 200 metros de desnivel, se le reconoce de cualquier parte por las antenas de la cima.

FICHA TÉCNICA

Cómo llegar.
El mejor acceso al valle de Polaciones es por la carretera CA-281; lo hace desde Puentenansa y al cabo de unos veinte kilómetros, remontando el Nansa y la presa del embalse de La Cohilla, alcanzamos la localidad de La Laguna. Ahí podemos dejar el vehículo o bien tomamos el desvío a la izquierda hasta Puente Pumar a unos 800 metros. Desde aquí o desde La Laguna comenzaremos la ruta.
Horario.
Entre 5 y 5.30 horas con paradas, fotos...
Desnivel.
Alrededor de 950 metros acumulados tanto en la ascensión como en el descenso.
Recorrido aproximado.
15 kms.
Punto de partida.
Puente Pumar, 810 msnm.
Cotas más elevadas.
Cueto del Haya, 1.307 msnm y cueto de los Escajos, 1.518 msnm.
Dificultad.
Ninguna.
Grado de dureza.
Mediana.
Cartografía.
Hojas 82-I a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (MTN)
Época recomendable.
Todo el año, especialmente en primavera y otoño por el cromatismo del paisaje.
Ubicación.
Municipio de Polaciones.
Tipo de ruta.
Semicircular.

Para descender de nuevo a Puente Pumar nos restan tres kilómetros que seguiremos por la pista que sale hacia el sureste y desde la bifurcación que seguimos en la ascensión, ya casi totalmente al oeste. Caso de haber comenzado en La Laguna, nos resta casi un kilómetros de carretera. Si sólo ascendemos al Cueto de los Escajos, tendremos 13 kilómetros de recorrido; si ascendemos también al Cueto del Haya, sumemos casi tres más. Si comenzamos la marcha en La Laguna, casi dos más..

Otros datos. En todo el recorrido de la ruta, pero, sobre todo, desde las cimas de los cuetos de los Escajos y del Haya las vistas son espléndidas en todas las direcciones: todo el valle de Polaciones, cueto de la Concilla, Peña Labra, Peña Sagra, Peña Prieta, Curavacas... El valle de Polaciones es uno de los valles de mayor altitud de Cantabria. Franqueado por las Sierras de Peña Sagra y del Cordel y atravesado por el alto Nansa, remansado por el embalse de La Cohílla, es el valle de Cantabria que mejor ha sabido conservar las tradiciones y costumbres.