Rutas por Cantabria: Dobarganes - Pico Jano

Frente a la cordillera Cantábrica

Llegada al vértice geodésico en la cumbre del Pico Jano. /DM
Llegada al vértice geodésico en la cumbre del Pico Jano. / DM

El camino hacia este privilegiado mirador lebaniego pasa junto a castros de la Edad del Hierro e incluso junto a los restos de un conjunto megalítico

Fermin García
FERMIN GARCÍA

«El camino hacia la cima es como la marcha hacia uno mismo, una ruta en solitario».

Alessandro Cogna

Desde Dobarganes, en el valle lebaniego de Cereceda, justo a mitad de recorrido entre Potes y el puerto de San Glorio, vamos a emprender una ruta de poca dificultad que nos permitirá gozar de uno de los mejores miradores que puede encontrarse en Liébana. Pico Jano es un balcón con inigualables vistas a la cordillera, por un lado, y a Picos de Europa, por otro, con el valle del Deva a nuestros pies.

Comenzamos a caminar a la derecha de las primeras casas de Dobarganes, en donde veremos un gran panel explicativo de la ruta y la indicación del PR-S95; la marcha se inicia por un callejo-sendero que deja a la izquierda unos prados. A unos siete minutos el sendero sale al camino en una curva, y lo seguimos a la derecha. Vamos subiendo y pronto el camino continúa por un robledal; en una curva a la izquierda dejamos por unos minutos el itinerario hacia Pico Jano para desviarnos hasta el cercano Llan de la Peña, sobre el pueblo de Dobarganes. En este lugar existió un asentamiento desde la Edad del Hierro, y tardaremos hasta él cuatro o cinco minutos. No hay que seguir el camino de la izquierda del panel, hacia abajo, que nos llevaría a unos prados, sino el sendero que sale detrás del panel.

De regreso al camino que dejamos retomamos el itinerario que discurre a la izquierda de los prados; al cabo de unos doce o trece minutos nos desviamos por el camino de la izquierda, ignorando el que sigue de frente, a la derecha. En tres minutos llegamos al embalse de La Tejera, construido por los vecinos de Dobarganes en los años 1980-81 para el estival regadío de sus prados; es un ejemplo de obra respetando el entorno y que parece casi natural (cuando lo construyeron mereció el premio FIMA por su valor socioeconómico y ecológico).

A unos 50-70 metros apenas queda nada de lo que parece fue otro castro, el de la Tejera. Bordeamos el embalse por la parte norte y llegamos al camino que sube a Pico Jano, camino que cruzamos siguiendo las señales del PR-S95, para seguir ascendiendo por una senda, a trechos poco visible; poco a poco llegaremos al collado Pandal, donde giramos a la derecha y encontraremos hermosos ejemplares de hayas. Vamos por el camino, en bastante pendiente, hasta el Collado Ramperi o Campera Ramperi. Unos pocos minutos más y, con el vértice geodésico a la vista, alcanzamos la cima de Pico Jano, inigualable balcón sobre toda la comarca y las montañas circundantes

En el regreso descendemos un poco para llegar a la antecima del nordeste donde la caída y las vistas sobre la cuenca alta del Deva son impresionantes. Emprendemos el descenso hacia el E-NE hasta llegar a la Campera Combranda, en donde aún quedan los restos de un conjunto megalítico. Allí giramos hacia el S-SE para continuar por Carrobriz y la Tenada de Enterrías hasta alcanzar el embalse de Enterrías aprovechando las aguas del arroyo Lacebo; llegamos al camino que sube de Enterrías a Dobarganes y en dirección S-SO, siempre en ascensión, llegamos a Dobarganes, el punto de partida.

Una segunda opción en el descenso, más corta y cómoda, es retroceder desde la cima de Pico Jano por el camino de subida los últimos 200-250 metros y seguir un buen camino, dirección sur, que va descendiendo haciendo varias revueltas hasta que, después de una cerrada curva, vemos a nuestra izquierda unos prados con una tenada y choza; a través de unas brañas vamos hacia dichos prados, donde encontraremos una buena fuente, un chozo, una tenada y otro chozo de piedra, tipo celta, con una estrechísima puerta -para impedir la entrada a los osos-. Junto a este chozo salimos hacia el oeste, por un sendero que nos vuelve al camino principal.

Lo seguimos a la izquierda y después de dejar una amplia curva sale otro camino a la izquierda que nos llevará a Dobarganes. Si, por el contrario, lo ignoramos y seguimos de frente el camino principal nos llevará al embalse de la Tejera y, siguiéndolo, también a Dobarganes.

Otros datos

Después del Pico Coriscao, no hay mejores vistas de Liébana que las del Pico Jano. Citar los valles y las innumerables cimas que contemplamos desde esta atalaya nos llevaría unas cuantas líneas. De otra parte, se puede aprovechar el desplazamiento para visitar, previa cita, la Casa de las Doñas, en Enterrías, un curioso museo etnográfico del modo de vida campesina del siglo XIX en un destacado conjunto arquitectónico rural.

Ficha técnica

Cómo llegar
Tomando como referencia Potes, a la entrada de la capital lebaniega, junto al hotel Picos de Europa, continúa la carretera N-621 que conduce al puerto de San Glorio. A unos 14 kilómetros se encuentra la desviación a Dobarganes
Punto de partida
Dobarganes, 938 msnm.
Cota más elevada
Pico Jano, 1.446 msnm
Desnivel
Unos 530 metros acumulados, tanto en la ascensión como en el descenso.
Grado de dureza
Suave, aunque tiene un par de cuestas bastante empinadas
Cartografia
Hoja 81-I a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (MTN)
Estación
Todo el año
Ubicación
Municipios de Vega de Liébana (valle de Cereceda) y Camaleño (valle de Valdebaró)
Tipo de ruta
9,5 kilómetros. Circular
 

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