Un mirador privilegiado a la bahía

En la cima de Peñas Blancas hay una mini reproducción del monumento al Indiano. Al fondo, la bahía. /Fermin García
En la cima de Peñas Blancas hay una mini reproducción del monumento al Indiano. Al fondo, la bahía. / Fermin García

El macizo de Cabarga ofrece muchas posibilidades para hacer senderismo y aunque sus cimas son modestas las panorámicas resultan soberbias

Fermin García
FERMIN GARCÍA

«Peña Cabarga, norma humanizada/ de mi arte y mi alma en piedra viva,/ maestra de la noble perspectiva,/ siempre fiel de tus valles rodeada»

Gerardo Diego

FICHA TÉCNICA

Acceso
En el Astillero tomamos la N-635 en dirección Bilbao; al cruzar el puente en la rotonda, tomamos la salida por la CA-142; nada más iniciarla, a unos 40 metros, giramos a la izquierda para coger una carreterita bastante en cuesta. Cuando llegamos al llano, giramos a la izquierda para aparcar en las inmediaciones de la ermita de Ntra. Sra. de Socabarga, en un buen aparcamiento junto al templete.
Horario
Entre 3 y 3,30 horas.
Recorrido aproximado
9 kms.
Punto de partida
Inmediaciones de la ermita de Socabarga.
Cota más elevada
Peñas Blancas, 455 msnm y Peña Mora, 460 msnm.
Desnivel
Alrededor de 440 metros acumulados.
Dificultad
Ninguna.
Grado de dureza
Muy suave.
Cartografía
Hoja 35-III a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (MTN)
Época recomendable
Todo el año.
Ubicación
Municipios de Villaescusa y Penagos.
Tipo de ruta
Circular.

Sucede muchas veces que cuando estamos viendo todos los días un paisaje, un monumento... llegamos a casi no verlo, y menos contemplarlo. Esto nos puede pasar con el macizo de Cabarga. Los vecinos del entorno de la bahía lo tienen ahí delante y es posible que muchos no se hayan adentrado por él, salvo acceder alguna vez en coche hasta el pico Llen. Pero en el macizo tiene posibilidades para hacer una decena de rutas. En ese macizo encontramos una larga historia de la minería del hierro que, según los historiadores, se remonta a los romanos. Y no digamos ya, pese a sus humildes altitudes, las panorámicas que podemos disfrutar desde sus principales cimas. Una pena que muchos de sus senderos se están perdiendo; volverlos a abrir beneficiaría a los senderistas y a los propios municipios.

En esta ocasión elegimos una ruta que iniciamos en el aparcamiento próximo a la ermita de Socabarga. Salimos por la carretera en dirección oeste; a los doscientos metros vamos a la izquierda; cien metros más adelante torcemos a la izquierda por un camino hormigonado. Subimos unos 200 metros, ignoramos el camino de tierra que sigue de frente y giraremos a la derecha. Al cabo de unos 25 minutos de caminata ignoramos una senda que sigue a la derecha y continuamos por el camino principal a la izquierda.

Pronto llegamos a una casa alargada y una estabulación a nuestra derecha; las dejaremos a esa mano y tras atravesar más adelante una portilla continuamos por el camino ya menos marcado hasta que empieza a llanear. A la izquierda hay restos de una construcción, nos vamos a la derecha por un camino minero y en el que encontramos restos de la antigua minería. Cuando comenzamos a llanear e incluso descender nos tenemos que fijar bien para descubrir un sencillo sendero, poco visible, a la izquierda, dirección este; lo seguimos ascendiendo hasta que llegamos en unos 4/5 minutos a un sierro con unas peñas a la derecha y a la izquierda restos de unas antenas. Continuamos por el sendero de ganado hasta unos pinos, siempre hacia el este; a la izquierda hay unas peñas calizas que contrastan con la roca oscura de la zona.

Una vez en los pinos vamos ganando altura hacia la izquierda hasta llegar a la cima en la que encontramos un montoncito de piedras y la reproducción del monumento al indiano del pico Llen. Desde la cima, para seguir a Peña Mora, descendemos unos 6/8 metros al norte por un senderuco durante unos 150 metros y girar un poco al sur para descender y seguir en dirección a la peña Mora, la siguiente cima de roca muy oscura, casi negra. Continuamos hacia el este unos 7/8 minutos y en un pequeño llano de pinos buscamos el sendero para ascender a Peña Mora, que rodearemos hasta llegar al antiguo castro de Castilnegro. Una vez allí giramos a la derecha, para llegar a un minicollado y ascenderle en pocos metros de una trepada. En el descenso retrocedemos unos pocos metros por donde acabamos de llegar adentrándonos de nuevo en el castro prerromano de Castrilnegro; lo atravesamos y enseguida la senda se ensancha. Seguimos por ella hasta un cruce en el que desechamos los desvíos de la derecha (hacia el pico Llen) e izquierda (hacia la mina de Compremento), para seguir de frente y hacia abajo hasta la primera curva a la izquierda que gira la suroeste.

Tras otras dos curvas ignoramos el desvío a la derecha que nos llevaría a Santiago de Cudeyo; a pocos minutos hay una curva a la derecha y otra a la izquierda y ya seguimos un buen rato hacia el oeste hasta llegar a un cruce, donde seguimos el camino principal siguiendo el indicador de barrio Callejana. Al llegar allí ignoramos el desvío de la derecha, seguimos a la izquierda, dejando una cuadra a la izquierda, y ya todo seguido, en casi un kilómetro, llegamos al barrio del Rey. En el cruce giramos a la izquierda; unos 400 metros más y alcanzamos el punto de partida.

Otros datos. Aunque las cimas principales de la sierra de Cabarga no alcanzan los 600 metros, y las que proponemos en esta ruta ni los 500 metros, la panorámica que tenemos desde esta sierra es extraordinaria: al norte, contemplamos toda la ciudad de Santander y la bahía, ría de Solía, Astillero, Maliaño, Muriedas, Monte, Cueto, Virgen del Mar...; un poco más al noroeste, el monte Tolío y Picota de Mortera, toda la costa Quebrada...; al sur y sudeste, además del Parque de Cabárceno, todas las peñas de Miera y más aún al sur, Porracolina, Picón del Fraile, Castro Valnera...; al oeste, Peña Sagra, sierra del Cordel, Picos de Europa...; al este, sierra Mullir, Rocías, sierra de la Alcomba...