De Rubalcaba a Peña Pelada, tras los pasos del Hombre Pez

El grupo de senderistas de Peña Arriba en la cima de Peña Pelada. / José Luis Alvarado

Preciosa ruta circular realizada por el grupo de senderismo Peñas Arriba entre los municipios de Liérganes y Miera

José Luis Alvarado
JOSÉ LUIS ALVARADOSantander

Con los primeros rayos de sol, un grupo de 26 intrépidos montañeros partimos desde Rubalcaba hacia la cumbre de Peña Pelada dejando atrás el río Miera y al frente, a la vista, nuestro objetivo. Este monte se llama así por ser un pico calizo completamente «pelado» de vegetación al ser una zona kárstica, está situado en la sierra Las Enguinzas, entre los municipios de Liérganes y Miera.

Partiendo desde la histórica casona del siglo XVIII Miera-Rubalcaba, nos dirigimos por carretera en dirección hacia San Roque de Riomiera, y a unos 200 metros tomamos un desvío a la derecha hacia el Barrio el Rellano. La pista nos conduce en cómodos zig zags hacia el pie del pico. Después por senderos poco marcados vamos ascendiendo por terreno incómodo y pendiente, teniendo mucho cuidado a cada paso, pues entre la hierba y las piedras existen algunas trampas muy traicioneras.

La cumbre de altitud modesta (700 metros), posee sin embargo unas vistas panorámicas excepcionales que nos mantienen allí un rato bueno en actitud contemplativa.

Subiendo hacia Peña Pelada.
Subiendo hacia Peña Pelada. / José Luis Alvarado

Hacia el norte teníamos una vista de Peña Cabarga en primer plano y Santander; al oeste la cordillera de Peña Sagra (incluyendo los Picos de Europa), la sierra de las Enguinzas, Castro valnera; y al este el Buciero de Santoña. Desde allí se pueden ver casi todos los montes de Cantabria excepto la zona Alto Campoo.

Regresamos sobre nuestros pasos perdiendo altura y nos vamos en busca de un valle antesala de la gran depresión conocida por La Ballosera. Atravesamos el largo valle hasta dar vista a dicha depresión que es admirable. Se trata de un gran hoyo entre montañas sembrado de prados, cabañas y bosques que seguramente conocieron tiempos memorables de pastoreo tradicional y que actualmente se encuentran en estado de semi abandono.

La salida es por un collado en lo alto del valle, allí comimos dando vista al pueblo de La Cantolla.

Imagen del río Miera durante este recorrido.
Imagen del río Miera durante este recorrido. / José Luis Alvarado

Tras un bonito descenso hasta el bonito pueblo de Mirones, cruzamos el río Miera y tomamos la senda fluvial que nos conduce de nuevo a Rubalcaba para coger el 'bus' de vuelta, siguiendo -quién sabe- el mismo trayecto de otro 'ilustre ser legendario' montañés llamado Francisco de la Vega Casar, popularmente conocido como el Hombre Pez, que buceó por el río Miera en su niñez hasta -dicen- Cadiz.

Esta senda es algo larga, pero resulta muy interesante porque atraviesa bonitos rincones, unas veces pegados al río y otros, a cierta altura sobre el mismo.

La distancia total recorrida fue de 18,5 kilómetros, el ascenso total acumulado de 916 metros y el descenso total acumulado de 907 metros.

Grupo de senderistas de Peñas Arriba que participó en esta ruta.
Grupo de senderistas de Peñas Arriba que participó en esta ruta.