Vistas a la cuenca baja del Asón

Panorámica del bajo Asón, de la ría y de la costa que se disfruta desde el pico Candiano/
Panorámica del bajo Asón, de la ría y de la costa que se disfruta desde el pico Candiano

La marcha, que arranca y termina junto a La Bien Aparecida, recorre una modesta sierra, con crestas que no superan los 550 metros, y ofrece una notable panorámica del valle y de la costa de Laredo y Santoña

Fermin García
FERMIN GARCÍA

«Sube tú, niño romero,/ a la Bien Aparecida./ Trepa tú apartando helechos/ por esa ladera pindia». Gerardo Diego

El recorrido que proponemos esta semana nos lleva hasta las inmediaciones de Ampuero, hasta la sierra de Breñas, un modesto macizo en el que se enlazan varias crestas que no superan los 550 metros, pero que nos regalan extraordinarias vistas a la costa de Laredo y Santoña así como a la cuenca baja del valle del Asón. Guarecido por la falda este de la sierra se encuentra el santuario de La Bien Aparecida, corazón religioso de Cantabria y, en esta ocasión, nuestro punto de partida y llegada.

Ficha técnica de la ruta

Cómo llegar:
El mejor acceso hasta La Bien Aparecida se realiza desde Ampuero, donde se toma la CA-258; al poco de cruzar el Asón sale una carretera que traviesa Marrón y enseguida aparece a la derecha la CA-684 que sube hasta el santuario
Horario:
Entre 5,30 y 6,30 horas
Recorrido aproximado:
13 kms.
Punto de partida:
Santuario de la Bien Aparecida, 260 msnm.
Cota más elevada:
Pico Fuentes, 549 msnm
Desnivel:
Alrededor de 655 metros acumulados.
Dificultad:
Ninguna. Aunque hay unos 600 metros de sendero medio perdido antes de llegar al collado del pico del Fraile, con mucha maleza y que se hace bastante incómodo el caminar.
Grado de dureza:
Moderada.
Cartografía:
Hojas 36-III y 60-I a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (MTN)
Época recomendable:
La mejor, de diciembre a abril porque los helechos, escajos y zarzas están más abatidas que el resto del año.
Ubicación:
Municipio de Ampuero y en algunos tramos, el de Voto.
Tipo de ruta:
Circular.

Comenzamos a caminar, pues, junto al santuario hacia Hoz de Marrón; a los pocos metros nos desviamos a la izquierda, hasta el arroyo de la Cueva donde, en una curva a la derecha, giramos hasta llegar a la Casuca Rubía, una casa rural y apartamentos. Lo bordeamos y seguimos el camino que se inicia por debajo de una estabulación, un camino que sigue durante bastante rato llano y, a veces, descendiendo. Al cabo de un kilómetro encontraremos el cierre de un prado, lo atravesamos y poco más adelante ignoramos una senda que sale a la izquierda; seguimos el camino principal, ahora descendiendo un poco. Más adelante encontramos otro cierre y varios cientos de metros más adelante se bifurca el camino; ignoramos el de la derecha y seguimos, un poco en cuesta, el de la izquierda. A los pocos metros, el camino se hace bastante pindio unos 60/70 metros, y a la izquierda contemplamos un pequeño hayedo muy bonito.

Al final de la subida termina el camino y comienza la senda dando un giro de unos 90 grados. Los primeros metros no está mal, pero poco a poco se va cerrando y, a veces, hasta se pierde; es bastante incómoda (por eso se aconseja hacer esta ruta entre mediados de diciembre y primeros de abril, cuando la maleza está más abatida, sobre todo los helechos). Pronto llegaremos a un viejo cierro de alambrada. Aquí podemos hacer dos cosas: o seguir a la izquierda de la alambrada, hacia el oeste, y ganar la cima (y desde ella seguir hacia el norte al Pico del Fraile y seguir hasta el Candiano), o bien, cruzar la alambrada y teniendo como referencia un esbelto monolito al norte, ir hacia él por donde mejor lo veamos. Aconsejo seguir al lado de un gran pino solitario, seguido de un roble y otro pino; desde ahí veremos una antigua pista que se reconoce por los 'plumeros' que lo han invadido; descender un poco hasta la misma y seguirla hasta que finaliza. Desde ahí se sube hacia el oeste en dirección al monolito mencionado para llegar al collado.

Un vez arriba seguimos hacia el norte, por la izquierda de los riscos que tenemos de frente, y por sendas muy perdidas y poco visibles alcanzar el pico Candiano o Colina, reconocible por las antenas que tiene en la cima. Desde esta cima, de tan solo 500 metros, las vistas hacia Santoña, Laredo, Buciero, Ampuero… son extraordinarias. Estamos en la cima más al norte de toda la sierra de Breñas.

Comenzamos el descenso por donde hemos subido hasta el collado del Fraile; desde ahí comenzamos a subir al pico del Fraile, y así en un sube y baja, buscando las sendas que nos llevan por todo el cordal hacia el sur hasta alcanzar la carretera que une el valle de Aras con Ampuero por el alto del Campo Layal. Nos quedan aún otros cuatro picos o cuetos (pico Negro, pico Fuentes, peña Corbera y el Carrascal). Todos ellos superan los 500 metros; el más elevado de toda la sierra es el Fuentes (549 metros).

Cuando descendemos de la peña Corbera hasta el collado encontraremos un cierre en el camino para el ganado; al poco de franquearlo pasamos junto a una torre de alta tensión a nuestra izquierda. Si no queremos seguir las indicaciones hacia el Campo Layal y somos buenos montañeros y queremos quitarnos casi kilómetro y medio de carretera, podemos bajar hacia el este, por una senda muy poco marcada, pero muy pindia hasta la subestación eléctrica de Udalla. Ojo con esa bajada. Lo mejor es seguir hasta Campo Layal;una vez en la carretera, la seguimos a la izquierda en dirección Bien Aparecida.

Otros datos

Es muy destacable la panorámica que se nos ofrece desde la cima del Candiano sobre la costa, las rías de Limpias, Rada y Treto; el monte Buciero; las cima del monte Candina y del Cerredo… Durante todo el cresteo hacia el suroeste vamos dejando al este todo el valle de Ampuero, cerrándolo por el este la omnipresente ermita blanca en la cima del pico de las Nieves; y al oeste todo el valle de Aras y más al suroeste el Porracolina, pico San Vicente, Peñas Rocías... Para lo modesta que es esta sierruca, las vistas son extraordinarias.