Avalancha de reggaeton en la Campa

Avalancha de reggaeton en la Campa
Juanjo Santamaría

El festival de música urbana congregó a 15.000 personas

María Causo
MARÍA CAUSOCamargo

A principios de siglo, nadie en Cantabria conocía la palabra 'reggaeton'. Las listas de éxitos comenzaban a admitir tímidamente ciertos temas de lo que se calificaba como un género transitorio y con fecha de caducidad. Pues bien, ayer en Santander se vivió una avalancha. De estribillos, ritmo y, sobre todo, público. El recinto de La Magdalena acogió a 15.000 personas que se acercaron a disfrutar del Reggeaton Beach Festival. Era una de las citas más esperadas del verano regional –con diez de los mejores artistas de la música urbana a nivel internacional– y batió, en espectadores, a todos los conciertos de la Semana Grande. Lo dicho, toda una avalancha en la ciudad.

Empezó temprano. A las cuatro de la tarde, los más jóvenes ya estaban calentando motores en los alrededores. A la altura de la playa del Camello las colas, de hecho, empezaban a hacerse patentes. Una espera de alrededor de veinte minutos para finalmente llegar al interior del recinto. La Magdalena fue una fiesta desde primera hora. Todo ambientado con olor a crema solar, brillo de purpurina del público y 'hits' en los altavoces.

Con el cartel de 'todo vendido' en las taquillas, los festivaleros vinieron preparados. Toalla y bañador –o bikini– para hacer frente a un sol que también se sumó a la jornada. Si alguien pensó que el Reggaeton Beach era un evento exclusivamente musical estaba equivocado. El público pudo elegir entre jugar un futbolín humano entre conciertos, montarse en una atracción de agua en un descanso, saltar de un tobogán hinchable o disfrutar de una 'shisha' mirando al mar. Más alicientes. Porque las casi diez horas previstas de festival –al cierre de esta edición seguían los conciertos– ofrecieron tiempo para todo en una jornada que fue gastronómica, musical y lúdica.

El evento comenzó con un dj y el público, que llegó con ganas, respondió. A los pocos minutos, los chicos del gimnasio santanderino 'Be Up' pusieron a los espectadores de la Campa a bailar al ritmo de la música latina. Todo ello, en una gran 'masterclass' de zumba para calentar a unos jóvenes que ya venían con el trabajo hecho.

Roberto Ruiz

A pie de escenario, el dj siguió con una sesión a ritmo de dembow y trap. «Venimos desde Bilbao a pasar el finde y nos vamos mañana», comentaban mientras cogían fuerzas en una 'food truck'. Con todo por delante no era mala idea recargar baterías. Uno de ellos, Ander, de 22 años, se mostraba aliviado por el día soleado tras la noche lluviosa del sábado. «Es un cartelazo que, estando a una hora de casa no me lo podía perder». Mucho público de fuera. «Hemos tenido mucha suerte con el día y con el calor que hace estamos esperando la cola para tirarnos por el tobogán de agua». Eso lo dijo Ainara, que estaba con su grupo de amigas. También vascos, pero esta vez de Vitoria. Hicieron de todo. El tobogán, los troncos locos y el futbolín humano. «Ahora iremos al baño a secarnos, después a tomar algo y a pillar buen sitio en el escenario».

A la carrera

Porque ya era la hora. Con veinte minutos de retraso Myke Towers se subió al escenario y abrió el festival a ritmo de Trap. «¿Qué dice mi gente de Santander?». Fue el éxtasis para esa avalancha de aficionados a este tipo de música. Y tanto que avalancha. Medio aforo echó a correr para llegar lo más cerca posible del cantante. Cinco canciones bastaron para llegar a los dos éxitos del artista puertorriqueño, que cerró su sesión con 'Si se da' y 'La playa'. Sesiones rápidas, mucho movimiento. A continuación, subió el colombiano Manuel Turizo que, en una actuación algo más larga, entonó los acordes de 'Una lady como tú', 'Desconocidos' o 'Esclavo de tus besos'. El público santanderino –y el que llegó de lejos– no falló y coreó todas las canciones del artista, que dejó buen sabor de boca.

Posteriormente, el joven Darkiel se adueñó del escenario y, después, 'Lírico en la Casa' hizo saltar al público asistente con sus melodías pegadizas a ritmo de denbow. 'Súbete', 'Marianela' o 'Muévelo'. Y así, uno tras otro. Bryant Myers, Rauw Alejandro... «Al reggeaton –se comentaba– le queda guerra para rato».

Y lo que quedaba era noche. Para el último turno de actuaciones y sin que los 15.000 se hubieran movido de su sitio les tocó escenario a Natti Natasha, Justin Quiles, Karol G y Farruko.