«Amamos este oficio y no queremos tratarlo como un juego»

«Amamos este oficio y no queremos tratarlo como un juego»

Aupados como ídolos en apenas cinco años y terminando su nuevo disco, Viva Suecia son uno de los cabezas de cartel del nuevo Indiferente Festival

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

«El hambre va por barrios», cantan en 'A dónde ir'. El éxito también. Y a Viva Suecia les ha aupado en una curva creciente e imparable. Dicen estar muy emocionados. No es para menos. En el calmado discurso de su vocalista, Rafa Val, hay reflexiones que tocan muchos palos. El esfuerzo, los valores y también el amor. El que sienten por su trabajo, del que afirman estar enamorados Jess Fabric (bajo), Alberto Cantúa (guitarra) y Fernando Campillo (batería). El próximo sábado serán uno de los cabezas de cartel del festival Indiferente (22.00 horas).

- Han dado pistas de que este año habrá nuevo disco. ¿Cómo van los planes?

- Si no pasa nada saldrá en octubre. Habrá adelanto antes con single, vídeo, portada, y todo el pack. Es en lo que estamos trabajando.

- Y se meterán en un producción más grande

- Mucho más. Por primera vez tenemos la suerte de tener más medios y los hemos dedicado a ello.

- ¿Contar con esos recursos cambia el método de trabajo?

- De base, nosotros tenemos una manera muy marcada de hacer las cosas. Se traduce en que con más medios cambia el cómo pero el qué sigue siendo un poco lo mismo. Tienes más tiempo para meterte en un estudio, grabar unos vientos, unos metales... pero lo que somos sigue implícito.

- ¿Y qué son, según sus palabras?

- Somos una banda muy democrática lo cual supone una forma un poco más lenta de trabajar, pero creemos que es el método adecuado. Ahora mismo, el resultado es que creo que hemos hecho el mejor disco de la carrera, que es algo que no habíamos dicho aún.

- ¿Eso no se dice siempre?

- Antes no lo decíamos. Somos muy perfeccionistas. A veces casi pesimistas. Y siempre estamos un pensando en no adelantarnos a los acontecimientos. Somos cautelosos pero salimos con las sensaciones de haber hecho algo bien y de habernos esforzado por lograrlo.

- ¿Cree que a día de hoy ese esfuerzo se valora?

- Creo que funciona en todos los campos. El consumidor final de cualquier producto, el esfuerzo, el cariño y la dedicación los acaba notando de alguna manera.

- ¿Por qué decidieron reeditar material?

- Era una oportunidad perfecta. Primero hicimos un 7 pulgadas, después un remix con El y Ella Dj. Todo encajaba muy bien en la filosofía de 'Otros Principios Fundamentales' y podía formar parte de un disco, dándole una vuelta al concepto y que la gente que dedicara un esfuerzo a ello, tuviera entre las manos algo que mereciera la pena.

- Ser fan o coleccionista a día de hoy, cuando todo se consume en digital, ¿se ha convertido en un esfuerzo?

- Todos los fines de semana vemos cómo se venden los discos en los conciertos. Cómo un chaval de 18 años ha juntado veinte euros como ha podido y lo destina a comprar un vinilo sin tener ni plato donde escucharlo. Todos hemos pasado por eso, hemos ido a una tienda de discos y hemos pensado que ojalá tener dinero para comprar discos. Ahora consumimos música de otra manera y no es bueno ni malo, pero somos conscientes del esfuerzo que hay que hacer para hacerlo como antes.

- ¿Eso aumenta la responsabilidad a la hora de subirse a un escenario?

- Siempre hay responsabilidad, pero porque amamos esto. Es nuestra vida y no queremos engañar a nadie. Que cuando termine un concierto no sientan que no ha merecido la pena.

- ¿Habla de esa sensación al comprar discos y me gustaría preguntarle por 'Grace', de Jeff Buckley que señala como fundamental?

- Es uno de los discos de mi vida. No creo que seamos solo una banda de hit de festival ni de post rock. Nos movemos en un espectro más amplio y ofrecemos cosas distintas. Buckley no es una influencia a primera vista, pero sí en las intensidades o la carga de algunos mensajes. Llego a mi vida en un momento determinado y no creo que se vaya a repetir un trabajo como ese.

- Literalmente

- (Ríe) No, al menos no él mismo

- ¿Qué significa no ser solo una banda de hit?

- A efectos prácticos, en un festival, por logística, tiempo y un millón de cosas más, al final reduces tu repertorio a hacer un concierto de festival. Hemos ido colando un puñado de canciones que la gente reconoce y disfruta. Con un set de una hora con muchas canciones destacadas, pero nosotros en ningún momento cogemos una canción y decimos: ¡mira qué hit!. La gente las hace suyas y se vuelven loco con ellos. Y nosotros somos los primeros en querer tocarlas. Cuando podemos hacer un concierto más largo sí que queremos incluir más cosas y dar una vuelta. Seguir explorando otros caminos.

- Para llegar a ese momento, ¿qué importancia tienen las salas?

- Las salas tienen muchísimas importancia. Veníamos de proyectos anteriores y sabemos lo que es ir a tocar una sala y que vengan tres personas o que se cancele. Con Viva Suecia hemos ido a Almería, por ejemplo a tocar ante 30, luego 150, luego 300… Te hace tomar consciencia y valorar cuando vienen mil personas. Saber muy bien que toda esa gente han venido a verte a ti. De algún modo se sienten identificados y la responsabilidad se torna en agradecimiento. Pierde peso en tanto en cuanto pasa a ser algo que debes a esa gente, esa gratitud. Eso se aprende y se fija cuando has hecho trabajo previo.

- Ahora llega la pregunta que suele hacerse a las artistas femeninas. ¿Cómo hacen para conciliar?

- Conciliamos haciendo malabares. Al final también es nuestra vida personal. Salir de gira es nuestro trabajo. Y eso influye. No se trata de manera especial, pero sí que por faltar, por los tiempos y demás, uno tiene que ir haciendo triquiñuelas varias pero no creo que nuestra vida sea distinta a un camionero o un hombre de negocios. Desde hace un año nos dedicamos solo a esto.

- Cuando eso ocurre, ¿uno se cree de verdad que es posible vivir de la música?

- Es raro. Te das cuenta sobretodo cuando lo verbalizas y dices: sí,vivo de la música. Pero en el sentido estricto, no ha cambiado, no es más simple. ¡Madrugamos más ahora! Miro las alarmas que tengo en el móvil y no me lo creo, pero...sarna con gusto no pica .

- ¿Qué papel tiene en su recorrido su discográfica, Subterfuge?

- Mucho y muy grande. Se fijó en nosotros cuando éramos desconocidos y hemos crecido juntos. Somos una familia y nunca han interferido. Es una relación genial y seguiremos con ellos durante todo el tiempo posible.

- Ustedes son una de las pocas bandas que pueden decir que han hanado a Rosalía (MTV Europe Awards)

- (Ríe) Sí. Es raro porque en una votación popular, ganar al monstruo mediático de Rosalía es algo increíble, más aún cuando la admiramos y creemos que tiene un enorme talento y si está ahí es por algo. No solo ella, también estaban nominados Love Of Lesbian y nos votaron a nosotros.

- Que supieron la noticia en otro país…

- Efectivamente. Nos enteramos desayunando en Colombia.

- Su último disco se titula 'Otros principios fundamentales'. ¿Creen que los principios se están perdiendo hoy por hoy?

- Creo que las redes sociales han desvirtuado el valor de algunas cosas. Han cambiado el concepto primero de algunos valores. Se juzga por raseros distintos a los de antes; se hacen mofas o se llevan a puntos radicalmente opuestos estos términos. El feminismo o la homofobia, trasladado a las redes sociales, se desvirtúan. Es un poco triste pero sigo pensando que hay gente haciendo bien las cosas.

- ¿Cómo valoran a los grupos que minimizan el esfuerzo que supone dedicarse a la música?

- No voy a juzgar la manera de hacer de los demás. Si se lo toman así, allá ellos. Yo amo mi oficio y no quiero tratar como un juego algo que respeto y a lo que me gusta dedicarme. La gente no es tonta, y si les tomas por ello, tu carrera tendrá las patas muy cortas. Al final, el tiempo y las ganas ponen a cada uno en su sitio y confío en que la gente honesta acabe ganando.