Carlos Tarque: «Hay que fijarse más en el ruido bonito»

Carlos Tarque: «Hay que fijarse más en el ruido bonito»
J. Filemón

El cantante ha publicado su primer disco en solitario; diez canciones de puro rock que presentará esta noche en Santander

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Empieza el año con ganas, abordando la recta final de su gira. Una agradable contradicción que pone el mismo buen sabor que la despedida del 2018, cuando estrenó su primer disco en solitario.

Carlos Tarque ha grabado con amigos, partiendo de lo que escucha para sonar a lo que le gusta. El resultado es rock. Sin ambages. Sin adornos. Lo que buscaba y lo que encontrará quien se ponga este disco en cuya portada hay plasmada una cuchilla en su garganta. La más potente del rock patrio, dicen.

Por las diez canciones que componen el álbum se percibe a Free, Whitesnake, los Faces, los Who...Una mezcla que en directo suena exactamente igual. Será posible comprobarlo esta noche (Escenario Santander, 22.00 horas)

- ¿Cuánto tiempo llevaba en su cabeza la idea de sacar un disco en solitario?

- Siempre me rondó la cabeza porque es algo que a todo el mundo le pasa cuando te dedicas a la música. Pero no encontraba el hueco. De repente hacer un parón así, tiene que ser un quórum, porque supone detener algo que está funcionando y...vivimos de esto. Pero justo llegamos a un punto en que necesitábamos hacerlo, tener más perspectiva.

- ¿Cree que esa perspectiva supondrá cambios cuando vuelvan el año que viene?

-Supongo que servirá para cogerlo con ganas.

-Lo ha llamado simplemente 'Tarque' ¿Cree que su trayectoria es un aval suficiente para que todo el mundo se haga una idea de lo que va a encontrar?

- Todo lo que uno hace es un aval para el futuro, pero el disco se llama 'Tarque' porque yo me llamo así. Es como me conocen desde crío. Si me apellidase Pérez...

-¿Y se reconoce en el sonido resultante de este disco?

-Sí, totalmente. Esa era la intención. He hecho lo que me apetecía y la música que el cuerpo me pedía. El rock guitarrero, clásico, el hard rock es lo que me gusta. Lo que suena soy yo. Más yo no puede ser.

-Se repite la definición de rock duro para resumir este trabajo ¿Por qué esa insistencia?

-En el momento en que tienes que describir algo, dices lo que te parece. No es metal, pero sí un poco más afilado de lo habitual. Aunque hay algunos temas que pueden estar cerca de otros géneros.

-Lleva como compañeros de viaje a Carlos Raya, Chapo González y Coki Giménez ¿Qué destacaría de ellos?

-Son amigos con los que ya he trabajado. He intentado, no buscar algo nuevo, sino a los mejores músicos que conozco. Al margen de este proyecto, a veces quedaban como trío para grabar bajo el nombre con el que se hacen llamar, la Asociación del Riff. Ellos ya funcionaban y tenían una especie de química que ya existía. Eso se nota.

-Se percibe en los vídeos tocando en el estudio con los que dio a conocer las primeras canciones de su disco. Parecen cuatro colegas disfrutando

-Esos vídeos son muy reales. Estamos tocando en directo y eso es lo que más tarde se escucha en los directos, tal cual. Unos tíos tocando es lo más honesto que hay. Una cosa muy pura y muy natural. Muy primitiva, casi. El rock puede ser muchas cosas, pero sí que nos gustaba esa sensación pura de los 70.

-En el disco, cada instrumento tiene su espacio, sin capas ni superposiciones que abarroten el sonido ¿Responde a esa concepción primitiva?

-Sí, ese fue un poco el criterio que queríamos acentuar en el disco. Tanto que a veces casi parece que quede un poco vacío, pero es de verdad. En directo suena exactamente igual. Vas a ver al grupo y te va a sonar lo mismo. Lo que dices; no tenemos veinte mil pistas.

-Da la sensación de que no necesitan adornos.

-Si lo percibes así, me alegro, porque esa era la idea. Puede resultar...rudimentario.

-¿Quizá nos hemos acostumbrado a los efectos de sonido y la postproducción y esto nos resulta extraño?

-Las producciones realmente son el mundo de la mentira. Puedes coger al peor grupo del mundo y que suenen como los Beach Boys. Después vas al directo y te quieres morir.

-¿Contar con Carlos Raya en la producción le ha aportado tranquilidad?

-Por supuesto. Era una garantía de que iba a entender muy bien lo que quería hacer. Es el mejor guitarrista que conozco, viene de la misma raíz y sabía que el disco iba a ganar. El trabajo sin él habría sido imposible.

J. Filemón

-¿Se siente cómodo con que lo asocien habitualmente a la música de los 70?

-Sí. Lo que es cierto es que no me gustaría caer en una cosa retro. No quiero ser eso. La época dorada del rock son el final de los 60 y principio de los 70. Es inevitable volver porque ahí está casi todo. Están nuestros héroes y la música es increíble. Pero creo que ya es un poco tragicómico querer vivir una época que ha quedado atrás.

-Siempre le ha tirado más lo anglosajón, pero ¿qué salvaría del rock nacional?

-Un montón. El rock urbano. Que soy español, no vivo en Londres. Pero no es lo que más me ha incluido. Cantamos en castellano pero si Leño es mi mayor influencia, aunque hacemos una versión en directo, pues no. Hemos crecido con ello o con Loquillo por ejemplo.

-El último exponente que nos queda, según él.

-Bueno, hay alguno más, pero él es una gran estrella del rock.

-Decía Hendrik Röver que solo con cuatro géneros uno tendría música para dos vidas.

-Para mí sí. En ese tronco de la música negra está todo lo que hacemos; el blues, el soul...Vengo de ahí, pero también hay música de otros lugares. La música anglosajona, es una gran raíz, pero hay otras cosas, como el flamenco que es algo espectacular. O la música africana. No podemos quedarnos solo en eso porque es un ejercicio limitado. Pero sí; a mí es lo que me gusta

«Las producciones realmente son el mundo de la mentira. Puedes coger al peor grupo del mundo y que suenen como los Beach Boys»

-¿Que ha encontrado que le sorprenda?

-Escucho mucha música antigua pero por ejemplo Rival Sons que... parecen Led Zeppelin (ríe). Me pasa como a Hendrik. Escucho discos antiguos. A estas alturas me resulta muy difícil descubrir cosas que me rompan la cabeza. Estamos un poco mayores. Es como mi padre cuando dice que el no va al cine a sufrir, que quiere ver películas para disfrutar. Me cuesta trabajo.

-Como en los grandes discos de rock, hay también una balada ('Lobo Solitario')

-Uh, pregunta afirmativa. Claro. Siempre ha existido esa relación. Este es un tema que tiene que ver con Hendrix por la manera de tocar de Raya. Es un tema lento, más soulero.

J. Filemón

-En Janis, Amy y Billie elige a tres figuras femeninas ¿Por qué ellas?

-Se me ocurrió la idea porque quería hablar de esas figuras.. Primero iba a ser solo Janis, pero como tenía tres estrofas decidí meter otras dos artistas. Escogí tres cantantes mujeres que tuvieran una vida turbulenta, dura, pero que son grandes cantantes sobretodo.

-Y que sacaron mucha de su leyenda del sufrimiento. ¿Es indispensable pasarlo mal?

-No lo creo. Hay grandes vividores de la música. Sinatra no tiene pinta de haber sufrido mucho. Creo que ellas disfrutaron también. Janis y Amy lo pasaron de Puta madre, creo. Nos quedamos con la mujer llorando, pero se tirarían sus buenas fiestas.

-Y en 'Heartbreaker', ¿homenajea a Tom Petty?

-Empezó un poco así. Luego fue convirtiéndose en la canción de una rompecorazones que es un tema recurrente pero me gusta.

-Y que también existe en el mundo real

-Así es ¡Empowering woman!

-No hay nada como el ruido real de las cosas, ha dicho. ¿Y ruidos le distorsionan la mente?

-Muchas cosas. Supongo que lo mismo que a todo el mundo. Metafóricamente hablando, toda la mierda que nos rodea. Pero intento fijarme en el ruido que me interesa. Hay demasiado ruido que no necesitamos oír. Hay que fijarse en el ruido bonito.

- ¿Está satisfecho?

-Sí. Estamos muy bien, haciendo algo bueno y la gente lo recibe así.

 

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