Liberbank obvia a Abanca mientras la CNMV afea a la firma gallega las formas de su OPA

Consejeros de Liberbank durante la Junta de Accionistas del año pasado. /DM .
Consejeros de Liberbank durante la Junta de Accionistas del año pasado. / DM .

El banco que integra a Caja Cantabria descarta entregar sus libros contables y el supervisor da 10 días a la entidad interesada para concretar o descartar su oferta

Jesús Lastra
JESÚS LASTRASantander

Liberbank trata de mantener la serenidad después de la histeria generada a su alrededor con el anuncio el viernes de Abanca de acometer una OPA con la que hacerse con el banco que integra a Caja Cantabria y que pilota el asturiano Manuel Menéndez. La corporación insistió este lunes al mercado en su hoja de ruta para el futuro, que no es otra que rematar la fusión con Unicaja, mientras fuentes cercanas a la entidad recuerdan que la propuesta aireada por la organización gallega, con su presidente, Juan Carlos Escotet, al frente, no cumple con lo recogido en la ley que regula este tipo de 'abordajes' corporativos.

No sólo es por una cuestión de «falta de rigor» o «improvisación», como se deslizó desde el entorno de Liberbank durante el fin de semana, sino por lo particular de la propuesta de Abanca de anunciar el contenido de su plan antes de llevarlo a cabo, con un precio contemplado de 0,56 euros por título, lo que implicaría una inversión aproximada de 1.700 millones. El banco también ha puesto sobre la mesa la desigualdad con la que se quiere tratar a los accionistas toda vez que a las fundaciones bancarias de las cajas fundadoras -Caja Cantabria, Cajastur y Caja Extremadura- se las quiera pagar en acciones, mientras al resto de propietarios se les pretenda hacer abonos dinerarios. La crítica se sintetiza en que en una OPA la oferta debe ser equitativa y que sean los interesados los que decidan cómo quieren traspasar sus títulos.

Pero hay más. A la Dirección de Liberbank no le ha hecho ninguna gracia la petición de Abanca de tener acceso a los libros contables de la organización para ajustar su propuesta a la realidad financiera que concluya de su evaluación. Esa pretensión de 'adentrarse en la cocina' sin haber formalizado su OPA es un escenario que, a día de hoy, los responsable del banco descartan de plano. Los libros se entregarán cuando compre la compañía, si acaso.

Las partes siguen con la hoja de ruta

En el seno de Unicaja no ha habido un cambio sensible de planes desde que el viernes Abanca anunciara que quiere lanzar una OPA sobre Liberbank. Fuentes oficiales del banco presidido por Manuel Azuaga aseguraron ayer a este periódico que la organización continúa trabajando en el proyecto de fusión con la entidad que integra a Caja Cantabria.

Eso sí, no quisieron ponerse plazos –algunas fuentes hablan de 35 días– y aseguraron que el proyecto de fusión, si no llega para la Junta ordinaria de abril, se llevará a una extraordinaria.

¿Ha hablado la cúpula de Liberbank con Escotet? La corporación insiste en que mantiene lo recogido en el hecho relevante remitido el viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que básicamente sostenía que «no ha recibido hasta la fecha ninguna oferta concreta que se corresponda con el contenido de dichas noticias ni está en conversaciones para llevar a cabo ninguna operación estratégica distinta de la comunicada en el hecho relevante de fecha 12 de diciembre 2018, en la que, a esta fecha, continúa trabajando».

A la espera de certezas

Las acciones de Liberbank cerraron ayer su sesión en el Mercado Continuo con una ligera caída del 0,47% para concluir la jornada con una cotización de 0,467 euros por título. El viernes la entidad vivió un gran día bursátil con una subida de casi el 20% tras el anuncio de Abanca. Ese rally alcista hizo pasar la acción de los 39 céntimos a los 47. Abanca quiere ofertar 56.

Esto es, el camino que ocupa y preocupa a la organización es el de concretar la fusión con Unicaja, como incidió ayer en otro hecho relevante. A este respecto, se está rematando la due diligence para acabar presentando el proyecto de fusión en las próximas semanas. Como momento importante, finales de marzo para tratar de llevar la operación a las juntas de accionistas ordinarias que se celebrarán a últimos de abril.

En cuanto a Abanca, lo que aún no se sabe es si el Consejo de Liberbank se reunirá esta semana. Formalmente, precisan fuentes conocedoras de la situación, el órgano no está obligado a convocar a sus consejeros porque no hay ninguna oferta que presentar y estudiar, escenario que de haberse concretado sí que hubiera motivado por ley el citado cónclave.

En ese Consejo es donde Menéndez deberá apaciguar a algunos de los principales accionistas privados con los que sostiene haberse entrevistado Abanca. Con las fundaciones bancarias, que aglutinan un 24,3% del capital, negando cualquier contacto con Escotet, las miradas se dirigen hacia la firma de capital riesgo Oceanwood, de origen británico y maltés, que cuenta con un 17% y que como buen fondo pretende aprovechar la coyuntura para sacar el máximo rendimiento a su inversión. Este periódico se puso ayer en contacto con Oceanwood, aunque desde Londres prefirieron no hacer comentarios al respecto.

También tienen asiento en el Consejo el magnate mexicano Ernesto Tinajero, con un 7,4%; y Luis Masaveu, en representación de la Corporación Masaveu (un 5,5%). No se sienta en el consejo, sin embargo, el gestor del fondo soberano noruego Norges Bank, con más de un 3%.

Reprimenda de la CNMV

La incertidumbre nunca ha gustado a la CNMV, y en esta ocasión no ha cambiado el patrón. El presidente del organismo supervisor, Sebastián Albella, reprochó ayer a Abanca que no presentase una oferta de compra sobre Liberbank el pasado viernes y que se limitase a confirmar los rumores sobre una posible OPA. «El hecho relevante de ese día no respondía a un patrón normal», afirmó. «La primera noticia debería haber sido el anuncio de la oferta», aclaró Albella, quien recordó la «confidencialidad» en torno a estos procesos. Para evitar «incertidumbre», la CNMV ha dado un plazo de diez días a Abanca para que «manifieste su decisión o no de formular una OPA» por el cauce legal.

Los interlocutores de Escotet

En la anunciada OPA de Abanca por Liberbank todas las miradas están puestas en los accionistas privados de relevancia, con los que asegura haberse reunido el banco que preside Juan Carlos Escotet, aunque sin definir quiénes de todos ellos han sido los interlocutores.

Lo que es evidente es que el fondo de capital riesgo Oceanwood tendrá mucho que decir en los próximos días. Fuentes conocedoras del mercado admiten que la inversión ya está madura para este tipo de minoritarios, más si pueden cambiar su participación por dinero.

Será después de que se ponga negro sobre blanco la propuesta cuando el Consejo de Liberbank tenga que posicionarse y tener en cuenta la oferta gallega. Hasta que llegue ese momento, si se produce, la atención está focalizada hacia Unicaja y al examen de las cuentas del recién acabado ejercicio 2018. Eso sí, si la CNMV acepta alguna oferta pública de Abanca «el Consejo de Administración se pronunciará en el momento y con el alcance y garantías» que prevé la ley de opas de 2007, «siempre en el mejor interés de todos los accionistas», dijo ayer.

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