Cantabria creará una Cátedra de Economía Circular para apoyar el crecimiento sostenible

Vídeo: Héctor Díaz / Foto: Alberto Aja

Díaz Tezanos anuncia su creación en la jornada organizada por El Diario en la que los ponentes coinciden en la oportunidad que supone reutilizar los residuos

ÁLVARO G. POLAVIEJA y MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

La economía circular no es el futuro sino el presente y supone para Cantabria una oportunidad que no puede desaprovechar. En esa línea, la vicepresidenta del Gobierno regional y consejera de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, Eva Díaz Tezanos, anunció la creación de la Cátedra de Economía Circular en colaboración con la Universidad de Cantabria y lo hizo en el marco de la jornada que organizó El Diario Montañés, patrocinada por el Ejecutivo, y que reunió a numerosos expertos representantes tanto del sector público como de las empresas para hablar de la economía circular, que supone la utilización de los residuos y la reducción de su impacto para lograr un crecimiento sostenible. Luis Revenga, presidente del Diario, dio la bienvenida al encuentro que fue presentado y moderado por la periodista Pilar González.

La cátedra «será un espacio de conocimiento en el que, a través de la formación, la innovación, la investigación, la transferencia y la difusión, se aborden los retos que plantea la transición de una economía circular en la que se desvincule el crecimiento económico del consumo de recursos y del deterioro ambiental. Además, contemplamos la posibilidad de vincular un contrato de formación predoctoral y posdoctoral», expuso la vicepresidenta.

Díaz Tezanos comentó que la empresa pública MARE y la Universidad de Cantabria firmarán en breves fechas un convenio de colaboración para la puesta en marcha de la cátedra, que estará adscrita al Instituto de Hidráulica y dotada inicialmente con 30.000 euros anuales durante un periodo mínimo de cuatro años prorrogables.

De otro lado, la vicepresidenta se refirió al Plan de Residuos de Cantabria 2017-2023 con el que el Gobierno regional quiere apoyar el proceso hacia formas circulares de economía bajo los principios de prevención, valorización, reutilización e implantación de biorresiduos.

Dotado con un presupuesto de más de 9,1 millones de euros, el Plan incide especialmente en el objetivo de la promoción de acuerdos de I+D+i entre la Administración, la Universidad de Cantabria y empresas sobre técnicas y tecnologías de gestión de residuos y economía circular, con una partida de 1,2 millones de euros. Además, dedica 1,9 millones de euros a los estudios sobre implantación de nuevas infraestructuras y gestión de puntos limpios, así como la posible construcción de nuevas instalaciones.

Díaz Tezanos consideró «imprescindible» para avanzar en la «necesaria» transición hacia la economía circular la implicación y el compromiso de las distintas administraciones, impulsando políticas públicas; del mundo empresarial, «que debe propiciar un crecimiento económico inclusivo y sostenible, además de generar empleo de calidad»; de los diferentes agentes socioeconómicos, y de los ciudadanos y ciudadanas.

En su intervención, defendió la necesidad de implantar un modelo de desarrollo y crecimiento que permita «la utilización de los recursos, materias y productos, manteniendo su valor en el conjunto de la economía durante el mayor tiempo posible, reduciendo al mínimo la generación de residuos».

En este sentido, destacó que el modelo de economía circular «está concebido a partir de un ciclo de desarrollo y transformación que optimiza el uso de los recursos, fomenta la eficiencia de los sistemas productivos y persigue la eliminación de sus impactos negativos, garantizando un crecimiento económico, mayor bienestar y la preservación del capital natural».

Recordó Díaz Tezanos que la idea de avanzar hacia una economía circular no surge de improviso, sino que tiene sus antecedentes en los grandes foros de debate mundiales que vienen celebrándose desde hace al menos tres décadas y que actualmente tiene en la Agenda 2030, aprobada por la Cumbre de las Naciones Unidades sobre el Desarrollo Sostenible, el marco que promueve, entre otros objetivos, la producción y consumo responsables y la acción por el clima.

Sostenibilidad

En el caso de España, citó la Estrategia de Economía Circular que está ultimando el Ministerio para la Transición Ecológica para fijar un marco que permita desplegar las medidas necesarias para favorecer una economía «plenamente sostenible y competitiva» en el horizonte de 2030, y en el que se sitúan las políticas regionales para avanzar hacia la economía circular.

De izquierda a derecha, Jesús García, Jesús Tortosa,Martín Silván Francisco Royano
De izquierda a derecha, Jesús García, Jesús Tortosa,Martín Silván Francisco Royano / Alberto Aja

Carmen Durán, consejera técnica de la Subdirección General de Residuos del Ministerio de Agricultura, expuso la estrategia de la economía circular de España para 2030 y las diferentes acciones (54) que se han diseñado con la idea de resilencia económica y ambiental con incremento de la innovación. Entre las acciones, algunas más conocidas como la campaña para acabar con las bolsas de plástico («Menos bolsas más vida»). La representante ministerial se refirió al importante pacto que se ha firmado a nivel nacional para implementar la economía circular en España y que ha sido suscrito por más de 300 empresas e instituciones.

Por su parte, Berta González Arreba, jefa de servicio de Prevención de la Contaminación del Gobierno de Cantabria, expuso la estrategia en economía circular en la que ya se está trabajando con la puesta en marcha del Plan de Residuos aprobado en 2017 y se extiende hasta 2013, que contempla 108 medidas y cuenta con un presupuesto de 9,1 millones de euros y la estrategia de acción contra el cambio climático (2018-2030), que supone 106 medidas y 44,9 millones de euros.

Tanto la representante ministerial como la del Gobierno de Cantabria escenificaron la importancia de que estas medidas cuenta con la colaboración del sector privado y también que sean bien acogidas por la sociedad.

Perspectiva empresrial

La visión de la economía circular desde el punto de vista de las empresas y de la investigación fue objeto de la intervención de varios ponentes que pusieron de relieve la oportunidad que supone para Cantabria, pero también la necesidad de contar con un amplio consenso. Así, Jesús Tortosa, director general de la Cámara de Comercio de Cantabria, se refirió a la apuesta que desde esta institución se viene haciendo por la economía circular y por asesorar a los empresarios en ese camino. «Es una oportunidad para la región y puede ser un motor de desarrollo para el futuro». En su opinión, es un reto que debe ser de todos y pidió, en este sentido, un pacto de todos los agentes implicados.

Francisco Royano, director de Transferencia Tecnológica de IH Cantabria, expuso la importancia de todos los proyectos que tienen que ver con la utilización de un bien escaso como es el agua. En su opinión, hay que animar a la realización de proyectos innovadores, como en los que participa el propio IH.

Jesús García, director del CIMA, afirmó que los poderes públicos «pueden y deben» intervenir en la implantación de la economía circular, apoyando sobre todo la investigación y desarrollo. Se refirió a un proyecto de utilización de una plante como insecticida.

Martín Silván, coordinador del Foro Empresarial de Desarrollo Sostenible y Energía, de CEOE, consideró que «la contratación pública es un instrumento ideal para promover la utilización de productos de la economía circular».

 

Fotos

Vídeos