Los grandes morosos de Cantabria deben 37 millones a la Agencia Tributaria

Sede de la Agencia Tributaria /Andrés Fernández
Sede de la Agencia Tributaria / Andrés Fernández

Norquimia y el Racing siguen a la cabeza, aunque el club reduce a la mitad su deuda, y Sniace la liquida

CONSUELO DE LA PEÑA SANTANDER.

Los grandes morosos de Cantabria deben a la Agencia Tributaria 37 millones de euros (apenas el 0,24% de los 15.300 millones que se adeudan a nivel nacional), según revela el listado referente al pasado ejercicio hecho público.

La nueva versión del documento, que incluye a empresas y personas físicas que adeudan al menos un millón de euros a Hacienda, suma trece deudores, en su mayor parte empresas de los sectores de la construcción, la industria y el deporte, lo que arroja una deuda media de casi tres millones de euros.

Todos ellos repiten en el listado, que levantó un gran revuelo en 2015 al publicarse su primera versión. Y prácticamente todos mantienen los mismos pagos pendientes con, eso sí, el correspondiente incremento que se aplica por el retraso en el desembolso. Sólo el Racing y Promociones Cóbreces ha conseguido reducir su deuda a la mitad. Otros, como Sniace y Candemat (ya liquidada), desaparecen del documento. La empresa de celulosa ha saldado el débito.

Trece empresas, en su parte de la construcción, repiten otro año más en el listado de deudores

Muchas de ellas son ejemplo del impacto de la crisis económica de la última década, hasta el punto de que otro de los rasgos en común que tienen es el paso por un concurso de acreedores y están en fase de liquidación o disolución. Todo apunta, por lo tanto, a que el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda va a arañar sólo migajas entre las cantidades sin saldar y que los titulares se han convertido en deudores crónicos.

En Cantabria, el ránking de morosos lo lidera Norquimia, con 6,6 millones de euros, una empresa fabricante de productos químicos para el sector de la construcción que se encuentra en fase de liquidación.

En años anteriores, encabezaba el listado el Racing, que en 2016 mantenía una deuda con Hacienda de 9,7 millones de euros. Pero el año pasado consiguió rebajar la deuda hasta 4,9 millones gracias a las ejecuciones de embargos por parte de Hacienda, lo que ha mejorado sensiblemente sus relaciones con el fisco. Además su propietario, el Grupo Pitma ha hecho frente a varios pagos para minorar la deuda.

A continuación aparece Construcciones Urbanas de Cantabria, en liquidación, que mantiene la misma deuda que en años anteriores (5,6 millones de euros). Y es que las empresas de construcción son las que más engordan la morosidad con Hacienda. Se trata de mercantiles que han sufrido los efectos de la crisis del ladrillo y no han tenido capacidad de reacción. Entre ellas está Promociones Cóbreces, que ha rebajado de 3,9 a 1,5 millones la deuda con el fisco; Emilio Bolado, liquidada (2,2 millones); Construcciones Eugenio Nava Viar, en disolución (2,8 millones); Construcciones Pinta, en concurso de acreedores (1,2 millones); Cagigas Solar, en liquidación (1,3 millones); y El Cuco de Piélagos (1,7 millones), con sede en Madrid pero propietaria de los terrenos donde se construyó la urbanización del mismo nombre que fue parcialmente demolida.

LOS DEUDORES Y LAS DEUDAS

Norquimia (Maliaño).
6.604.424 euros
Construcciones Urbanas de Cantabria (Santander).
5.655.070 euros
Racing.
4.041.339 euros
Casanueva Bedia (Gables).
3.585.976 euros
Cenavi (Santa Cruz Bezana).
2.810.420 euros
B3 Cable Solutions.
2.561.340 euros
Emilio Bolado.
2.238.982 euros
El Cuco de Piélagos.
1.698.248 euros
Insago PVC.
1.654.193 euros
Promociones Cóbreces.
1.554.115 euros
Cagigas Solar.
1.383.942 euros
Construcciones Pinta.
1.202.612 euros
Papelera del Besaya.
1.160.708 euros

La nómina de grandes morosos incluye también empresas de la industria tradicional, otro de los sectores castigado por la crisis, como Insago PVC y Papelera del Besaya. La primera mantiene inalterable su deuda con Hacienda (1,6 millones). Empresa ya liquidada, se dedicaba a la fabricación de ventanas de pvc en Los Corrales, por lo que la crisis de la construcción la golpeó de lleno. En 2016 el Juzgado de lo Mercantil de Santander declaró culpable el concurso de acreedores porque se hizo con retraso y hubo una salida «fraudulenta de bienes».

Viejas conocidas en este listado son Papelera del Besaya, con la misma deuda que el año anterior (1,16 millones), y la fábrica B3 Cable Solutions, de Maliaño, en liquidación, que debe al fisco 2,5 millones. Los jueces calificaron de «fortuito» el concurso de acreedores y eximieron de responsabilidad a la cúpula directiva. Finalmente, una empresa del sector textil, Casanueva Bedia, o lo que es lo mismo Confecciones Hernández-Gables, debe 3,5 millones a Hacienda, la misma cantidad que el año anterior.

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