El índice que valora el crecimiento global de Cantabria cayó tres puntos en 2017

El índice que valora el crecimiento global de Cantabria cayó tres puntos en 2017

La comunidad cántabra empeora en casi todo: calidad de vida, mercado laboral, competitividad, sociedad del conocimiento y actividad económica

Isabel Arozamena
ISABEL AROZAMENASantander

El índice sintético de patrón de crecimiento de Cantabria –que mide indicadores relacionados con la calidad de vida, el mercado laboral, la demografía, la competitividad, la sociedad del conocimiento y la actividad económica– cayó tres puntos en 2017, la última estadística elaborada por el Instituto Cántabro de Estadística (Icane) en relación a un año antes. Se situó en 42,7 puntos y respecto a 2010, siete años antes y ya entrada la crisis, ha bajado nueve puntos.

Todos los indicadores y subíndices cántabros analizados experimentan retrocesos, con excepción del de demografía que, aunque tiene mejor puntuación, se encuentra en un puesto de desventaja con respecto al resto de comunidades autónomas. Los descensos en las puntuaciones llegan a ser de cinco puntos –2017 con respecto a 2016– en casos como el de la actividad económica y el mercado laboral, aunque en este último la situación es mejor a la de 2010.

Un 50% del índice corresponde a la evolución económica y el otro 50% al ámbito social-ambiental. En 2016 la comunidad contaba con un índice sintético de patrón de crecimiento de 45,9, y la caída de tres puntos experimentada en 2017 es la misma que se ha dado en Castilla-León. Tomando como referencia otras regiones cercanas, en Navarra el índice cayó más levemente, un punto, al pasar de 68,3 en 2016 a 67,4 un año después. Por su parte, País Vasco y Asturias mejoraron su índice. Los vascos vieron un crecimiento de un punto, al pasar de 73,1 a 74,1, y los asturianos avanzaron más de tres puntos, al pasar de 42,2 a 45,7.

Se da la circunstancia de que en el caso de Asturias, esta región ha ganado terreno a Cantabria, ya que mientras en 2016 la comunidad vecina tenía un índice más bajo que el cántabro –42,2 frente al 45,9 de Cantabria– un año después es al contrario –Asturias tiene 45,7 frente al 42,7 de Cantabria–.

El gráfico elaborado por el Icane contempla la evolución de las comunidades autónomas desde 2010. Fijando el parámetro en el 100 con el inicio de la crisis, Cantabria cerró 2017 con un 83,1, lo que se traduce en que la recuperación total desde la recesión está aún distante.

Mejores y peores

En el gráfico comparado con otras comunidades autónomas españolas, Cantabria se sitúa en el noveno puesto y tiene un mejor comportamiento en el mercado de trabajo y en calidad de vida. Del otro lado, está peor en actividad económica, demografía, competitividad y sociedad del conocimiento.

En el 'top' de las tres comunidades que se sitúan a la cabeza de España están el País Vasco con el 74,1, Madrid con el 70,9 y Navarra con el 67,4. Por el contrario, los menores índices los tienen Extremadura con el 15,3, Castilla-La Mancha con el 25,1 y Canarias con el 30,2. Desde 2010, Cantabria ha ido ganado puesto o perdiendo dependiendo de los años. Así, en 2010 ocupaba el quinto lugar en la puntuación del índice sintético, un puesto que conservó al año siguiente. Sin embargo en 2012 cayó al sexto lugar y al año siguiente al octavo. En 2014 se recuperó algo y regresó al sexto puesto, para caer drásticamente al noveno al año siguiente, avanzar al séptimo puesto en 2016 y caer de nuevo al noveno, dos menos, en 2017.

PIB

Aumentó un 3,4%, más que la media. La bajada del índice sintético de Cantabria se produce en un año, 2017, en el que la economía cántabra fue la segunda que más creció del conjunto del país, un 3,4%, cuatro décimas por encima que la media nacional del 3%. El alza del PIB de Cantabria sólo fue superado por Asturias (3,8%), según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de la Contabilidad Regional de España.

Esto se debe a que el índice sintético es una puntuación que se da a las comunidades según su avance en 24 variables y va de 0 a 100. La situación regional es tanto mejor cuanto más cerca de 100 se encuentre ese valor. Para que una comunidad obtenga 100, tendría que ser la mejor situada en todo.

Por subíndices, el de crecimiento económico se situó en Cantabria en 35,3, más de tres puntos menos que un año antes. Y respecto a 2010 la caída acumulada es de casi doce puntos. Este apartado está calculado a través de una media ponderada de las dimensiones de actividad económica, sociedad del conocimiento y competitividad, con unos pesos del 50%, 25% y 25% respectivamente.

Concretamente, la dimensión de actividad económica se construye a partir de siete indicadores como son la tasa de crecimiento del PIB, el PIB per cápita, la renta media, el nivel de productividad, el índice de comercio al por menor, el grado de ocupación hotelera y la tasa de creación de empresas. En este caso ha bajado más de cinco puntos, y pasa del 41,1 de 2016 al 35,8 al año siguiente.

35,3 fue el subíndice de crecimiento económico en 2017 en Cantabria, más de tres puntos menos que en 2016

En la sociedad del conocimiento Cantabria da también malos resultados, al bajar casi tres puntos. La puntuación de 42,3 se ha quedado en 39,5 en 2017 y la comparativa se agrava si se tiene de referencia 2010 cuando esta dimensión tenía una puntuación de 49,6, diez puntos más. En este ámbito la comunidad vecina del País Vasco se dispara y alcanza una operación casi excelente de 99,8.

La dimensión de competitividad se construye a partir de cuatro indicadores que son el coste laboral unitario, la inversión extranjera directa, las exportaciones y el tamaño de las empresas. El descenso en este caso ha sido de un punto, al pasar del 31,2 de 2016 al 30 al año siguiente. Y respecto al periodo de crisis en 2010, la reducción es de más de cuatro puntos ya que en ese ejercicio el indicador era 34.6.

Otro subíndice desfavorable para Cantabria es el sociedad y medio ambiente. Ha bajado casi tres puntos, al situarse en 51,7 cuando un año antes era de 54,1.

Baja la calidad de vida

Cantabria ha subido dos puntos en la dimensión de demografía al situarse en 36, mientras que un año antes era de 33,9. Sin embargo, respecto a España se encuentra en una situación peor. Sólo tienen índices más bajos al cántabro Galicia, Extremadura Castilla y León, Asturias y Aragón. La dimensión de demografía se construye a partir de tres indicadores que son el índice de envejecimiento, la tasa de crecimiento vegetativo y el saldo migratorio.

En el mercado de trabajo la dimensión era de 58,7 puntos en 2017, por lo que ha perdido cinco puntos respecto al año anterior (63,8). Aún así, debido al mejor comportamiento histórico con una menor tasa de paro, la comunidad ha mejorado algo en relación a 2010 cuando esta dimensión tenía una puntuación de 58,1, seis décimas menos. Además, respecto al resto de España está mejor que otras siete comunidades y en la media es favorable porque hay regiones con una puntuación muy baja. La dimensión de mercado laboral se construye a partir de tres indicadores: salario medio por persona, tasa de empleo y tasa de desempleo.

En la calidad de vida Cantabria se sitúa en un 52,6. Ha perdido dos puntos, pero con respecto a España tiene un mejor comportamiento y el índice de esta dimensión sólo es superado por tres comunidades autónomas: País Vasco que cuenta con una puntuación del 68,1, Navarra con el 63,7 y Asturias con el 58. Llama la atención que respecto a 2010 la región ha bajado doce puntos.

La dimensión de calidad de vida se construye a partir de cuatro indicadores que son el gasto público por habitante, el número de profesionales sanitarios, el porcentaje de personas empleadas a tiempo parcial que quisieran desempeñar un trabajo a tiempo completo y el gasto en protección ambiental.