España apuesta por reconocer a Guaidó si Maduro no convoca elecciones en un plazo «corto»

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, durante su comparecencia en rueda de prensa, este viernes, tras la reunión del Consejo de Ministros. / Efe

El Gobierno matiza que esperará a que haya unanimidad en la UE sobre esta decisión antes de dar ningún paso aunque Alemania ya la defiende

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

El Gobierno está dispuesto a reconocer a Juan Guaidó como presidente interino e Venezuela si en un plazo de tiempo «corto», pero aún indefinido, Nicolás Maduro no convoca elecciones «libres y democráticas». El ministro de Exteriores, Josep Borrell, ha asegurado este viernes que eso es lo que discute el Comité Político y de Seguridad de la UE (COPS) a propuesta de España.

A pesar de que Alemania ya se ha pronunciado públicamente a favor de esa opción y también Francia ha apuntado en la misma dirección, Borrell argumentó que, antes de dar nada por sentado, habrá que esperar a que ese órgano comunitario, encargado de hacer un seguimiento continuo de la situación internacional, tome una decisión final y no descartó un Consejo Europeo si no hubiera acuerdo. «Tampoco se trata de aparecer con algo que pueda parecer un ultimátum», alegó en la rueda posterior al Consejo de Ministros.

El Gobierno de Pedro Sánchez, que presume de «liderar» tanto en la UE como en la comunidad iberoamericana la respuesta a los acontecimientos que se viven en Venezuela, ha preferido ir en la gestión de este asunto con pies de plomo y son varios los países, tanto europeos como latinoamericanos, que le han tomado la delantera. Colombia, Chile, Argentina, Costa Rica, Perú, Ecuador, Panamá, Paraguay, Honduras, Guatemala o República Dominicana ya han reconocido por ejemplo la legitimidad del presiente de la Asamblea Nacional para abrir un proceso electoral, después de que lo hicieran EEUU y Canadá.

Borrell justificó su cautela en que la postura común de la UE, a instancias de España, era hasta hace unos días la creación de una comisión de contacto («que no de mediación», dijo) con el Gobierno de Maduro y la oposición. «Estábamos a punto de conseguir su formación pero el miércoles los acontecimientos cambiaron», adujo. «Estamos adaptando la repuesta para contribuir a una salida».

España no considera legitimas las elecciones del pasado mayo por las que Maduro firmó el 9 de enero su continuidad en el cargo (el 10 concluía su mandato) y sí reconoce, en cambio, la «capacidad de acción» de la Asamblea Nacional que preside Guaidó, pero no ha avalado por el momento la interpretación de la Constitución venezolana por la que el pasado día 23 el líder opositor se proclamó presidente para una transición a unas elecciones.

El jefe de la diplomacia nacional argumentó que lo que se trata de evitar es una confrontación que conduzca a «circunstancias más graves» y advirtió que «nos guste o no» Maduro es el «presidente de facto» y el que tiene a su alcance los medios administrativos necesarios para convocar unos comicios supervisados internacionalmente. De ahí que, antes de tomar «otras medidas», el ejecutivo sea partidario de la disuasión. «Ahora, (esa postura) no puede prolongarse mucho en el tiempo - alegó- ni tampoco parecer que la UE está haciendo seguimiento de otros países».

Borrell también admitió que la posición del Ejecutivo es más difícil de explicar que la de el PP o Ciudadanos, que desde el primer día reclamaron que se reconozca a Guaidó de inmediato. «Es evidente que, en España, Venezuela es una cuestión de política interior; el Gobierno no trata de sacar rédito político sino de buscar una solución para el pueblo venezolano y eso obliga a algún equilibrio más», dijo.

Guaidó ha ofrecido a Maduro una amnistía si abandona y permite la celebración de nuevas elecciones, sin embargo, el presidente venezolano y otros funcionarios de alto nivel del país se enfrentan a una denuncia por crímenes de lesa humanidad interpuesta por Argentina, Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Canadá ante la Corte Penal Internacional. España no quiso sumarse a esa petición porque siempre consideró que haría más difícil una solución y ante el riesgo de ser detenido si optaba por un exilio, Maduro podría enrocarse aún más. Sin embargo, Borrell restó hoy importancia a ese asunto. «No creo que esté interfiriendo en el problema que tenemos», señaló.

Maduro: «Si ellos quieren elecciones, que las hagan en España»

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha respondido a la exigencia formulada por el ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, de convocar elecciones cuanto antes en el país amenazando de lo contrario con reconocer a Juan Guaidó como mandatario venezolano que lo que debe hacer España es convocar elecciones ya que Pedro Sánchez no fue elegido en las urnas.

«Si ellos quieren elecciones que las hagan en España» puesto que el presiente del Gobierno «no fue electo en ningún voto popular», ha replicado Maduro en rueda de prensa en el Palacio de Miraflores. «No pueden dar lecciones ni pueden poner ningún ultimátum», ha sostenido.

El presidente venezolano ha acusado al Gobierno español de «repetir el guión» de José María Aznar quien apoyó el golpe de Estado de 2002 contra Hugo Chávez. «Eso será la política de Pedro Sánchez o un error de una lengua destemplada como la de Borrel», ha añadido.

«No tienen ninguna lección que dar», ha insistido Maduro, asegurando que Venezuela no permitirá que se la amenace. «Nos plantamos ante España, ante su racismo y su discriminación», ha continuado, acusando al Gobierno de «ponerse a la derecha de Aznar» con su postura.

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