Blair arrastró al Reino Unido a la guerra de Irak de manera «injustificada»

El ex primer ministro británico Tony Blair./
El ex primer ministro británico Tony Blair.

La investigación oficial ve la luz por primera vez tras siete años de trabajo

AGENCIASmadrid

El exprimer ministro británico Tony Blair arrastró al Reino Unido a la guerra de Irak de manera injustificada, sin agotar las opciones diplomáticas y siguiendo ciegamente a Estados Unidos. Esta es una de las conclusiones de la investigación que ha llevado a cabo a lo largo de los últimos siete años una comisión presidida por John Chilcot y que se ha hecho público este mañana en Londres, ante una gran expectación.

«La guerra no mereció la pena»

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Familiares de militares fallecidos durante la guerra de Irak han apuntado la posibilidad de emprender acciones legales contra el ex primer ministro Tony Blair por su responsabilidad en la invasión, duramente criticada este miércoles en un informe independiente encargado por el Gobierno.

El primer ministro británico, David Cameron, ha admitido ante la Cámara de los Comunes que se trata de un día "difícil" para las familias, que han conocido las conclusiones de una investigación iniciada hace siete años y con la que, en términos generales se han dado por satisfechas.

En una comparecencia ante los medios y en distintas entrevistas a medios locales, distintas víctimas han coincidido al señalar que la guerra no mereció la pena y que ahora es momento de examinar si se pueden exigir responsabilidades, tanto políticas como judiciales, por la decisión tomada en 2003 por el Gobierno de Tony Blair.

El informe, muy crítico con Blair, asegura que el exprimer ministro no "agotó todas las opciones posibles" para evitar la implicación del país en la aventura belicitas del entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush. "Estaré contigo pase lo que pase", escribió Blair a Bush el 28 de julio del 2002, ocho meses antes de que empezara la invasión.

A raíz de conocerse las conclusiones, el expremier ha pedido disculpas y expresado su arrepentimiento, aunque ha insistido en que no mintió para implicar al Reino Unido en el conflicto. "Expreso más pena, arrepentimiento y disculpas de lo que nunca llegaréis a saber o imaginar", ha dicho Blair. "Pido humildemente que el pueblo británico acepte que tomé aquella decisión porque pensé que era la correcta, basándome en la información de la que disponía", ha añadido. Y ha invitado a la gente a "que se ponga en el lugar de un primer ministro", recordando que el régimen de Sadam Husein "era capaz de realizar acciones impredecibles y catastróficas".

Blair ha reiterado su opinión diciendo que la guerra de Irak fue una decisión correcta e hizo al mundo "mejor". "Creo que tomamos la decisión correcta. El mundo está mejor y es más seguro", ha sentenciado.

Sin armas de destrucción masivas

Tras los atentados del 11-S, el entonces mandatario bitánico se apresuró a aliarse con el presidente estadounidense George W. Bush. Londres envió tropas a Afganistán, y en 2003 aceptó unirse a la misión liderada por Estados Unidos para derrocar a Sadam Husein en Irak. Un millón de personas se manifestaron en las calles de Londres contra la invasión de Irak, y pronto empezaron a aflorar signos de que la guerra había sido una mala idea.

Blair convenció a su gabinete y al Parlamento, venciendo las reticencias y la oposición abierta de muchos, de respaldar la invasión liderada por Estados Unidos. Lo hizo usando información de los servicios de inteligencia sobre las armas biológicas, químicas y nucleares de Irak, que nunca se encontraron.

Las opiniones contrapuestas de Cameron y Corbin

"Todos los que votamos a favor de atacar Irak debemos asumir nuestra parte justa de responsabilidad", ha afirmado David Cameron. En su intervención ante el Parlamento, el actual primer ministro ha reconocido que todos los diputados, incluidos los de su partido, que apoyaron la guerra contra Irak de 2003, deben asumir su responsabilidad por la mala gestión y resultados de ese conflicto.Sin embargo, ha insistido en que Chilcot no ha hallado pruebas de "ilegalidad" ni de "engaño" por parte de Blair.

Jeremy Corbyn ha defendido, por su parte, que la guerra de Irak fue un "acto de agresión militar" basado en un pretexto "falso". El líder del principal partido de la oposición del Reino Unido -que fue uno de los mayores críticos de la intervención militar y el presidente de la llamada Coalición Parad la Guerra- ha insistido en que se trató de un conflicto armado "ilegal" que "dividió a esta Cámara y enemistó al Gobierno con la mayoría del pueblo británico". También ha puntualizado que la guerra extendió el terrorismo en la región, en vez de proteger la seguridad de la población iraquí, y que "la invasión y la ocupación de Irak han sido para muchos una catástrofe".