Ejecutan en Berlín a un refugiado perseguido por Rusia

Vista de Berlín. /AFP
Vista de Berlín. / AFP

El fallecido combatió en la guerra de Chechenia y sobrevivió a varios ataques del régimen de Moscú antes de lograr asilo político en Alemania

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

Lo que parecía un ajuste de cuentas en el mundo del crimen organizado se ha convertido en un crimen político. La policía berlinesa confirmó hoy que el asesinato de un georgiano en el parque del pequeño Tiergarten, en el centro de Berlín al mediodía del pasado viernes, fue una ejecución sumaria que puede atribuirse a unos servicios secretos extranjeros. La víctima caminaba tranquilamente por el parque cuando su asesino se acercó en bicicleta y le disparó dos veces en la cabeza. Murió al instante.

El fallecido ha sido identificado como Selimchan Changoschwili, un refugiado georgiano de 40 años perteneciente a la minoría de los kist que habita la garganta de Pankisi, en la frontera con Rusia y Chechenia, y son de etnia chechena. El presunto asesino es otro checheno de 49 años y nacionalidad rusa. Dos adolescentes le vieron tirar al río Spree la bicicleta, una pistola con silenciador y una peluca y alertaron a la policía, que lo detuvo poco después y pudo recuperar todos los objetos del fondo del cauce. No tuvo tiempo de escapar en una motocicleta que tenía preparada para la fuga.

Según datos de la investigación, Changoschwili combatió en la segunda guerra de Chechenia en 1999 a las órdenes del comandante islamista Shamil Basáyev y después a las de su sucesor, el árabe Abu Walid, para el que dirigió a un grupo de 60 combatientes. Desde entonces era perseguido como terrorista por Rusia. Otros le consideran un luchador por la libertad y la independencia de Chechenia. Tras ese conflicto regresó a Georgia, donde en 2008 formó a 200 combatientes para luchar contra el ejército ruso en la guerra entre Georgia y Rusia. Según datos de la Sociedad Germano-Caucásica, en 2009 intentaron envenenarlo sin éxito.

En mayo de 2015 sobrevió a otro atentado contra su persona en Tíflis. Los ocho disparos que realizó un desconocido no consiguieron matarle. A finales de 2016 pidió asilo político en Alemania, que le fue concedido como perseguido del régimen de Moscú y, desde otoño de 2018, residía en Berlín bajo identidad protegida con su familia.

Gran cantidad de dinero

El activista checheno deja una viuda, tres hijas y dos hijos de edades comprendidas entre los 2 y los 17 años. Su presunto asesino niega los hechos y guarda absoluto silencio. En el registro de su vivienda en Berlín, la Policía encontró una gran cantidad de dinero en metálico.

La resolución del crimen ha sido asumida por la Fiscalía Federal, que solo interviene en casos de terrorismo o atentados políticos. Ekkehard Maass, presidente de la Sociedad Germano Caucásica, recordó que en 2006 el Parlamento ruso concedió a los servicios secretos nacionales la autorización para buscar y liquidar en el extranjero a personas sospechosas de actuar contra el estado. Poco después era envenenado en Londres el exagente ruso Alexander Litwinenko, y desde entonces varios opositores y disidentes rusos han muerto asesinados en el extranjero.