Johnson acorta la vida del Parlamento para ahogar la oposición al 'brexit' abrupto

La reina Isabel II recibe al primer ministro británico, Boris Johnson, el pasado julio. / Reuters

Los laboristas reactivan la idea de una moción de censura para impedir el 'ultraje a la constitución'

IÑIGO GURRUCHAGALondres

La reina Isabel II ha aceptado la propuesta del primer ministro, Boris Johnson, de cerrar el año parlamentario en la segunda semana de septiembre y el inicio de otro curso el 14 de octubre, lo que reduce el número de jornadas que tienen los diputados de la oposición para bloquear el 'brexit' abrupto. La reina ejerció su papel constitucional en una reunión con ministros en su residencia estival de Blamoral, en Escocia.

Miembros del Gabinete de Johnson presentan esta decisión como normal en los procedimientos de la gobernación británica. Efectivamente, el año parlamentario cambia, frecuentemente en otoño, cuando la reina acude a la Cámara de los Lores para presentar el programa del Ejecutivo, en lo que se conoce como el Queen's Speech, o discurso de la reina. Las circunstancias del otoño de 2017 llevaron a Theresa May a decidir que el año parlamentario fuese de dos ininterrumpidos.

Johnson ha afirmado que quiere presentar ya su «excitante' programa legislativo, pero la elección de la fecha no es inocente. El receso estival termina el próximo martes, el Parlamento se cerrará la siguiente semana porque en septiembre se celebran sucesivamente las conferencias de los partidos, durante cinco días que incluyen el fin de semana. La última, la de los conservadores, culmina el 2 de octubre.

La treta de Johnson es unir el receso por las conferencias de los partidos con los días que habitualmente son inactivos antes del Discurso de la Reina y extenderlos hasta el lunes 14. El programa de leyes ha de ser debatido y luego votado. El jueves y viernes, 17 y 18 de octubre, el primer ministro participará en un Consejo Europeo que tendrá consecuencias importantes para su estrategia del 'brexit', con o sin acuerdo, el día 31. Si logra un acuerdo, tendría que aprobarse la legislación en tiempo récord.

Los partidos de la oposición se reunieron el martes y dieron prioridad a la promoción de alguna ley o enmienda que obligue al Gobierno a prorrogar la negociación con la Unión Europea y evite la salida abrupta. Temían también, como expresaron en un acto conjunto posterior, que el Gobierno cerrase el Parlamento hasta concluir el proceso del 'brexit'.

¿Elecciones?

Johnson ha optado por una vía intermedia. Tiene ahora un calendario que limita más el margen de maniobra de un Parlamento que ha rechazado la salida abrupta en todas sus votaciones. Pero la maniobra del primer ministro ha provocado una reacción hostil de los partidos de la oposición, de rebeldes conservadores y también del presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow.

Daniel Finkelstein, lord conservador y comentarista en 'The Times, ha escrito que, aunque el primer ministro ha mostrado determinación en el corto plazo, «unir a tus oponentes en una indignación justificada esraramente una buena idea». En esa medida, Johnson ha provocado también el llamativo silencio de importantes miembros de su Gabinete y de su partido que han desechado públicamente la suspensión del Parlamento, y los opositores directos denuncian un «ultraje a la constitución».

Jeremy Corbyn, líder laborista, promoverá con otros partidos la próxima semana una iniciativa legislativa para impedir la estrategia de Johnson y ha confirmado que, «en algún momento», presentará una moción de censura para intentar derribar al Ejecutivo. El conservadorDominic Grieve considera que el plan del primer ministro acelera la presentación de la moción de censura.

La reacción airada de Bercow, presidente de los Comunes, sumándose a los que consideran que se trata de un ultraje a la constitución -basada para este caso específico más en convenciones que en leyes-, facilita que la oposición tenga tiempo para emprender su iniciativa legislativa la próxima semana. De tener éxito, una derrota del Gobierno podría provocar la convocatoria de elecciones.

La otra vía para impedir la maniobra del Gobierno es la petición de 'revisión judicial' ante los tribunales. En un caso célebre, el Tribunal Supremo obligó al Gobierno de Theresa May, en 2017, a someter a votación del Parlamento la iniciación del proceso de salida de la Unión Europea, que May consideraba innecesaria. Pero en este caso parece improbable que jueces fuercen al primer ministro a fijar un calendario que dé más holgura a la oposición.