Casado reivindica la constitucionalidad de Vox mientras sitúa a Sánchez contra la Carta Magna

Pablo Casado, líder del PP. /EP
Pablo Casado, líder del PP. / EP

Acepta que su pacto de gobierno con Ciudadanos en Andalucía está blindado, pero concede al partido de Abascal legislar también sobre la «violencia doméstica»

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

No sólo considera legítimo negociar con Vox. Pablo Casado ha reivindicado este martes, además, que el PP sea el único partido dispuesto a hacerlo. Pese a los conflictos internos que genera la relación con la extrema derecha, la dirección nacional de Génova se prepara para exprimir las posibles bondades de su diálogo con la formación de Santiago Abascal. «Si Ciudadanos y Vox no pueden hablar -argumenta el líder de los conservadores-, sólo el PP puede considerarse útil para establecer alianzas de alternativa a la izquierda».

Desde las 17:00 horas de este martes, el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, mantiene un encuentro con su homólogo de Vox, Javier Ortega Smith, en Madrid para intentar desbloquear la investidura de Juanma Moreno en Andalucía. Un encuentro al que la formación de Abascal ha acudido con una propuesta de máximos que pasa en primer lugar por la devolución de las competencias en Sanidad, Educación, Justicia y Orden Público. Para el PP, la línea roja de la negociación siempre ha sido la Carta Magna. Pero la «radicalidad» que Casado reconoce en el discurso de Vox en la derecha, no está reñida, a su entender, con el respeto a la Constitución. «Por ahora», ha matizado.

Tanto es así, que el presidente del PP ha llegado incluso a comparar a los de Abascal con Ciudadanos. «No me gusta que Vox pida la supresión de las autonomías, tampoco me gustaba que Ciudadanos pidiera la supresión de las diputaciones y del Senado; no nos gusta que Vox se haya hecho fotos con algún partido radical europeo, tampoco nos gustaba que Ciudadanos hubiera concurrido a las elecciones europeas con Libertas; no nos gusta que Vox esté alabando algún discurso de un partido latinoamericano, tampoco nos gustaba que Albert Rivera pidiera el voto a Pablo Iglesias para investir a Pedro Sánchez», ha equiparado a ambas formaciones en una entrevista en Onda Cero.

Pero el diálogo con Vox, a diferencia de lo que ocurre con Ciudadanos, sí ha generado tensiones internas en el PP. En los últimos días, algunos sectores del partido han visto con recelo los esfuerzos de la cúpula por crear un clima propicio para el entendimiento con la extrema derecha. Casado, en cambio, cree que algunas de sus afirmaciones sobre la violencia de género, entendidas como concesiones a los de Abascal, se han malinterpretado.

El presidente de los conservadores ha admitido que el pacto de gobierno de PP y Ciudadanos en Andalucía, también en lo relativo al compromiso contra la violencia que sufren las mujeres, está blindado. Es más, ante la insistencia de las preguntas, ha reconocido que la normativa actual en esta materia va «contra la realidad del maltrato en España». En todo caso, ha insistido en que no estaría de acuerdo con una ley que «discriminara por género» y ha dejado la puerta abierta a reforzar la protección de otras víctimas de agresiones en el hogar como «niños, ancianos o parejas del mismo sexo». Fuentes populares, críticas con que se desdibuje la dimensión del problema de la violencia de género, lamentan el enredo en el que ha caído su propio partido.

Sánchez, «radical»

A quien Casado sí ha criticado por «ir contra la Constitución» es al presidente del Gobierno. El líder del PP ha dado por sentado que el Ejecutivo negocia con Quim Torra una consulta de autodeterminación «que vuela por los aires» la Carta Magna y ha censurado que reconozca, además, como interlocutor a Arnaldo Otegi. «Pedro Sánchez es lo más radical de la izquierda que ha habido en el PSOE; prácticamente, a la altura de Zapatero», ha zanjado.

Marín prevé cerrar este miércoles el acuerdo de gobierno con el PP

El líder de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, prevé cerrar este miércoles el acuerdo de gobierno con el PP en el marco de una reunión de alto nivel que tendría lugar en Sevilla, un día antes de que la presidenta del Parlamento, Marta Bosquet, inicie la ronda de reuniones con los portavoces parlamentarios de cara a proponer un candidato a la sesión de investidura.

Así lo ha indicado Marín en declaraciones a los medios en el Parlamento, donde ha indicado que el acuerdo no está aún cerrado,pendiente de «algunos flecos». Se refiere a determinadas direcciones generales y secretarías generales que se quieren reubicar en departamentos distintos a los que se encuentran actualmente.

Marín no ha querido confirmar que el PP vaya a gestionar al área de Hacienda, aunque sí ha apuntado que no hay departamentos «más importantes que otros» y que su formación siempre ha mostrado un «interés especial» en áreas relacionadas con la regeneración democrática, la educación, las políticas sociales y los autónomos y emprendedores.

El líder de la formación naranja ha confirmado que el Gobierno PP-Cs tendrá una Vicepresidencia y que el número de consejerías puede oscilar entre 10 y 12.

Respecto a las negociaciones con Vox, ha asegurado que no es a su formación a quien le corresponde hablar con el partido de Santiago Abascal porque quien se someterá a la investidura es el presidente del PP-A, Juanma Moreno.

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