Podemos cierra filas en torno a Pablo Iglesias para que sea ministro

Pablo Iglesias./Efe
Pablo Iglesias. / Efe

Los dirigentes de la formación morada advierten al PSOE de que vetar a su líder es vetar a todo el partido, mientras que los socialistas instan a hablar de otros nombres.

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

«El veto a Pablo Iglesias se extiende a Unidas Podemos». La frase es de Irene Montero pero es extensiva a toda la cúpula de la formación morada. Los dirigentes podemistas no aceptan en modo alguno que el PSOE vete la entrada de su líder en el Consejo de Ministros. Lo hacen armados con el respaldo del 70% de la militancia que participó en la consulta sobre la investidura y en el que se eligió la opción de «llegar a un acuerdo integral de Gobierno de coalición (programático y equipos), sin vetos, donde las fuerzas de la coalición tengan una representación razonablemente proporcional a sus votos».

El cierre de filas en torno al secretario general de Podemos llega un día después de que Pedro Sánchez zanjase que Iglesias nunca podría ser su vicepresidente. La número dos del PSOE ha remarcado esta mañana esta línea roja. «El principal escollo es Iglesias», ha afirmado Adriana Lastra en RNE antes de invitar a Podemos a hablar de otros «miembros del partido».

«El principal escollo es Iglesias» Adriana lastra

«No podemos ir a una negociación en la que haya vetos y no parece sensato vetar al candidato de 4 millones de españoles«, ha respondido Montero. La portavoz parlamentaria es precisamente una de las dirigentes podemistas que más suenan para hacerse cargo de una cartera si finalmente se alcanza un acuerdo de coalición. Pablo Echenique y Rafa Mayoral serían otras opciones de Podemos. Todos ellos pertenecen a la vieja guardia de Iglesias, pero aún así podrían quedar exentos del veto del PSOE, según se desprende las palabras de Lastra.

Un paso al lado

De no ceder el PSOE, la única solución para salvar el Gobierno de coalición estaría en manos del propio Iglesias. Consistiría en dar un paso al lado para facilitar la entrada de sus compañeros de filas en el Consejo de Ministros. Ya lo hizo en 2016, cuando socialistas y Podemos negociaron sin éxito otra coalición. «Si el problema del PSOE es mi presencia, renuncio a estar en ese gobierno, lo importante es que haya un gobierno de coalición a la valenciana», dijo. Entonces los números no daban para un Gobierno progresista pero ahora sí, siempre y cuando Esquerra se abra a facilitar la investidura.