Val de San Vicente busca comarcalizar el uso de su piscina para abrirla al público

La infraestructura lleva más de cuatro años construida pero aún no está en funcionamiento. /
La infraestructura lleva más de cuatro años construida pero aún no está en funcionamiento.

El alcalde, Roberto Escobedo, cifra el coste anual de mantener operativas las instalaciones en 220.000 euros

SARA TORRESantander

La piscina cubierta de Val de San Vicente, ubicada en Pesués, que comenzó a construirse en marzo de 2011, continúa siendo para los habitantes de la zona un sueño que, por lo menos a corto plazo, no se hará realidad. Las instalaciones de Colindres y Ribamontán al Mar, que se proyectaron dentro del mismo programa del Consorcio de Infraestructuras Deportivas y que han pasado por dificultades paralelas a las de ésta, están, sin embargo, ya operativas.

Mientras las otras dos piscinas que se contemplaban dentro del consorcio ni siquiera se construyeron, caso de Torrelavega y Suances, la de Pesués lleva más de cuatro años terminada y el Ayuntamiento cuenta con las llaves, una entrega que se demoró debido a discrepancias entre la empresa constructora, Ascán, y el Gobierno regional. Pero esto no es suficiente para poder abrirla, ya que sería necesario «un aporte de dinero importante», tal y como explica el alcalde de Val de San Vicente, Roberto Escobedo, que indica que esta cantidad económica se necesita para poder sacar a concurso la piscina y la concreta en «alrededor de 220.000 euros al año, para que los usuarios puedan acceder a las instalaciones con unos precios asequibles». De esta manera, se está refiriendo simplemente a «los costes de apertura», independientemente de las cuotas de los usuarios, que no serían suficientes para hacer frente a los costes de explotación de las instalaciones. Por lo tanto, Escobedo, señala que la piscina «no se abrirá a corto plazo».

Para que la inauguración sea una realidad más adelante, las negociaciones pasan por dotar a la infraestructura de un servicio comarcal y «sería necesaria la aportación proporcional de los ayuntamientos, ya sean de Cantabria o Asturias, interesados en que sus vecinos puedan acceder en las mismas condiciones, teniendo en cuenta que cada municipio tiene una población y unas condiciones».

«Cuando se planteó la construcción de cinco piscinas en todo el territorio de Cantabria por aquel entonces, se le quiso dar un ámbito comarcal para prestar servicio no sólo a un Ayuntamiento, sino a varios», recuerda Escobedo, mientras hace hincapié en que la cuantía total necesaria para la apertura supone para Val de San Vicente, un Ayuntamiento pequeño, es «un 10% del presupuesto para todo el año para cubrir todos los servicios». Y automáticamente, el alcalde descarta subir los impuestos porque «no se puede conseguir esa cantidad a base de incrementar la presión fiscal teniendo en cuenta la situación que estamos pasando».

No obstante, el regidor municipal reconoce lo positivo que sería abrir una infraestructura de estas características.«Es un servicio que no se limita al ocio, sino que es importante de cara a la formación de los más pequeños y también lo es para los mayores, pues cubre necesidades terapéuticas y sirve por ejemplo para rehabilitación, en definitiva, une ocio, formación y salud», manifiesta Escobedo.

En buen estado

Mientras las negociaciones para conseguir financiación no fructifican, la instalación sigue parada y, aunque el alcalde no cree que se esté deteriorando.Opina que «el mejor uso que se le puede dar a una piscina es «su uso como tal, con agua en los vasos y funcionando». «Es obvio que todo el tiempo que pasen los vasos vacíos y las bombas sin funcionar es un atraso, porque como mejor está la maquinaria es funcionando», añade.

Respecto a las dos piscinas cubiertas que se han abierto recientemente en Cantabria y que también propició el Consorcio, Escobedo expresa su felicitación y espera que en un futuro Val de San Vicente también pueda dotar de ese servicio a sus vecinos.

La instalación de Pesués cuenta con dos vasos, uno de ellos para niños y otro para adultos, jacuzzi y sauna, además de un gimnasio. «Es una infraestructura que está muy bien para prestar un servicio que no existe en la actualidad en la comarca», expresa el alcalde.

Actualmente, muchos vecinos de Val de San Vicente aficionados a la natación acuden usualmente a la piscina climatizada de Cabezón de la Sal o a la de Llanes. En cuanto a otras instalaciones deportivas, el Ayuntamiento cuenta en el mismo pueblo de Pesués con un polideportivo, donde se practica fútbol sala y gimnasia rítmica, y en Unquera, con un gimnasio y una bolera cubierta. También ofrece dos pistas de tenis y una pista multideporte de forma gratuita, además del campo de fútbol de El Llance, donde disputa sus partidos el Atlético Deva.

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