Equo denuncia el problema que suponen los «cadáveres urbanísticos» de Miengo

Una de las urbanizaciones abandonadas que hay en el municipio./DM
Una de las urbanizaciones abandonadas que hay en el municipio. / DM

La formación critica que el Ayuntamiento tramite un Plan Parcial para construir 100 viviendas, mientras que aún existen edificios vacíos portodo el municipio

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLO

Urbanizaciones fantasma o con dos o tres vecinos; naves industriales vacías; un «supuesto» club náutico; y hasta un centro comercial a medias. Esa es la radiografía urbanística del municipio de Miengo que quedó tras el 'boom' inmobiliario de la España del ladrillo. Así lo denunciaba esta semana el grupo municipal de Equo en Miengo, coincidiendo con la salida a información pública del desarrollo de un Plan Parcial en el municipio que prevé la construcción de entre 80 y 100 viviendas más en el pueblo de Usgo, a cambio de la cesión del Palacio de Somo para reubicar la Sala Robayera. El grupo conservacionista anuncia la presentación de alegaciones al citado plan y piden al equipo de gobierno del PSOE que cumpla el mandato del Pleno de hacer un inventario de viviendas vacías.

«Equo más Independientes por Miengo denuncia que los cadáveres urbanísticos del boom inmobiliario de los años 2000 en el municipio siguen generando problemas vecinales, así como un caos urbanístico», denunciaba ayer su portavoz, Sara Gómez, en un comunicado. En su recorrido urbanístico, la portavoz citaba los pueblos de Mogro y Cudón como dos de las zonas más afectadas por esta problemática.

Así, la formación verde ha denunciado «el gran número» de viviendas acabadas y vacías en manos de los bancos o promotores inmobiliarios que nunca se vendieron «y que generan problemas de pillaje, vandalismo, zonas comunes más que descuidadas, graves perjuicios para aquellas personas que eligieron Miengo como su residencia y que ahora ven que estos bloques fantasmas ni pagan gastos de comunidad ni impuestos ni tasas», resumen los ediles de la formación.

Un centro comercial, un aparcamiento y hasta un club náutico

En el inventario de construcciones abandonadas que ha detectado el grupo municipal, a través de las propias denuncias vecinales, tras una inspección ocular y recurriendo a la página del llamado 'Banco malo' o Sareb hay algunos ejemplos llamativos. El primero de ellos, un centro comercial en Mogro o, también, un edificio de garajes y locales de 1.200 metros cuadrados por planta en Usil. Por otro lado, dentro del Parque Natural Costa Quebrada se construyó «a 15 metros de la playa, un supuesto club náutico de cerca de 1.000 metros cuadrados en 2 ó 3 plantas que nunca abrió sus puertas», denunciaron.

En este sentido, critican «la desidia» municipal en este asunto, y el incumplimiento de los mandatos del Pleno. Al respecto, recordaron que en octubre de 2015, a propuesta de su grupo, se aprobó por unanimidad el establecimiento de sanciones a entidades bancarias que tuviesen viviendas permanente vacías así como la toma de medidas que fomentasen alquileres sociales. Sin embargo, la medida nunca ha sido adoptada, así como tampoco se ha ejecutado otra propuesta que proponía vía ordenanza que, al menos en estas urbanizaciones, «se procediese a la limpieza de las zonas comunes abandonadas que generan un aspecto lamentable con la presencia de ratas, culebras, malas hierbas, acumulación de basura...», resumieron.

Equo recordó que todas estas urbanizaciones se realizaron bajo el anterior mandato del PP «y se vendieron como un logro de recaudación municipal y de cesiones de viales y zonas verdes públicas», incidieron. Sin embargo, cuando estalló la burbuja, han generado más problemas que beneficio a los vecinos, por los problemas de vandalismo, ocupación o pillaje de los mismos.

El Plan Parcial y sanciones

Equo Miengo anunció además que su grupo plantearía alegaciones al plan parcial que prevé un volumen de edificación de hasta 100 viviendas, y que ya se encuentra contemplado dentro del Plan General que se aprobó. A la par, instaron al Ayuntamiento a realizar un inventario de las viviendas que hay en el municipio, separadas por su tipología, (residentes, vacacionales y vacías) y una vez se tenga esa información, tomar medidas para tratar de promover alquileres sociales y sanciones a los bancos propietarios.