Miengo-Polanco acepta el taller de empleo y pide la dimisión de Tapia como presidente

De izquierda a derecha, Cosme Corona (PRC, Miengo), Julio Cabrero (PP, Polanco), Rosa Díaz (PRC, Polanco), Manuel Santiago González (PSOE, Miengo), José Landeras (PP, Miengo), Fernando Sañudo (PRC, Miengo) y Elena Castillo (PP, Miengo)./DM .
De izquierda a derecha, Cosme Corona (PRC, Miengo), Julio Cabrero (PP, Polanco), Rosa Díaz (PRC, Polanco), Manuel Santiago González (PSOE, Miengo), José Landeras (PP, Miengo), Fernando Sañudo (PRC, Miengo) y Elena Castillo (PP, Miengo). / DM .

Los vocales rectifican su decisión inicial de no aceptar la convocatoria «para no perjudicar» a los alumnos, pero culpan de la situación creada al máximo cargo del órgano

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLOSantander

Los 17 alumnos-trabajadores del Taller de Empleo de la Mancomunidad Miengo-Polanco respiran tranquilos, tras conocer que la entidad «no renunciará» al taller de fruticultura «para no perjudicarles». Los vocales de PSOE, PRC y PP en este órgano –que son la mayoría– anunciaron este miércoles su decisión en un comunicado, en el que exigieron «la dimisión» del presidente, Felipe Tapia, por su «actitud antidemocrática», sus decisiones contrarias a ley y por vulnerar los acuerdos adoptados en octubre a iniciativa suya, en relación al programa.

En caso de que la dimisión no se haga efectiva de manera voluntaria en los próximos días, tramitarán una moción de censura para sustituirle, al entender que los hechos ocurridos durante los últimos meses y conocidos ahora «son muy graves».

Ambos acuerdos fueron ratificados este miércoles por el teniente de alcalde de Miengo, Manuel Santiago González; la alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz; los vocales del PP de ambos municipios, Elena Castillo López, José Landeras Gómez y Julio Cabrero; y los representantes del PRC, Cosme Corona y Fernando Sañudo. La reunión sirvió para analizar la información sobre este taller aportada por el Servicio Cántabro de Empleo (SCE).

Según los vocales, se ha «constatado» que el presidente de la Mancomunidad les «ocultó información» relativa a los costes de este proyecto, además de otros datos «muy relevantes» sobre «el perjuicio» que ha estado causando a los desempleados de Miengo y Polanco, al elegir «de forma sistemática y por capricho» durante los últimos años talleres formativos de un nivel a los que no han podido acceder los parados de ambos municipios, lo que supone «una clara negligencia e irresponsabilidad».

Además, consideran «muy grave» que haya incumplido «de manera unilateral» el acuerdo adoptado hace cuatro meses, a propuesta del propio presidente, de rechazar el taller si la mayoría de los seleccionados no era de Miengo o Polanco. La decisión de incumplir el acuerdo por parte del presidente se produce al conocer que «sólo cinco de los 15 trabajadores seleccionados son de la Mancomunidad y tener acceso a datos sobre su situación social y económica, lo cual implica que la decisión hubiese podido ser diferente si los elegidos fuesen otros, lo que para los vocales supone una actuación claramente irregular y discriminatoria», opinan.

Pese a todo y «por responsabilidad con los alumnos» contratados, los vocales decidieron este miércoles rectificar de su petición inicial de dar marcha atrás al proceso y no rechazar el taller de empleo que comenzó este pasado viernes, «a fin de no causarles perjuicios económicos», dijeron.

«Información interesada»

Los vocales, también censuraron la «utilización política» del taller y de los alumnos por parte del presidente y de la vocal de Equo en la Mancomunidad, a través de las difusión de «información inexacta e interesada» sobre el asunto, con el ánimo de poner a los alumnos en contra del resto de miembros de la Mancomunidad, «que en todo momento están actuando siguiendo los principios de legalidad y los criterios que rigen el buen gobierno, ya que se trata de dinero de todos los vecinos».

En nombre de los vocales de Polanco, Rosa Díaz Fernández calificó de «muy grave» la situación creada «por el capricho» del presidente con relación con este y anteriores talleres de empleo, al ocultar información al resto de miembros y haber causado «un gran perjuicio» a los parados del municipio por elegir programas no adecuados al perfil de los desempleados.

«No dimito hasta que vea que votan que sigue el taller»

El presidente de la Mancomunidad Miengo-Polanco, Felipe Tapia negó ayer todas las acusaciones de los vocales y atribuyó las mismas a que «ven peligrar su trasero, por lo que les ha dicho el Emcan». Según informó, el Servicio Cántabro de Empleo ha mandado un requerimiento a la Mancomunidad «advirtiendo de la ilegalidad del criterio 70/30 y de las consecuencias para el vocal que vote afirmativamente la renuncia al taller», explicó, tras aclarar, a preguntas de este periódico, que no va a dimitir «hasta que vea que votan que sigue el taller», además de añadir que él mismo les sugirió que lo cesasen cuando se iniciaron las discrepancias sobre este tema. «Lo que no dicen es que si hubiera dimitido como querían, 17 personas estarían en la calle y la Mancomunidad en una situación que la llevaría a desaparecer», resumió.

Tapia (PSOE, Polanco) fue quien propuso aprobar en octubre pasado el polémico criterio o cuota territorial, considerado discriminatorio o ilegal por el Emcan, pero luego rectificó sin contar con la mayoría del pleno, según dijo entonces, en atención a la situación social del alumnado, que había conocido.