Un instituto libre de móviles

Profesores y alumnos, unidos por un instituto libre de móviles. :/Blanca Carbonell
Profesores y alumnos, unidos por un instituto libre de móviles. : / Blanca Carbonell

El IES Montesclaros restringirá a partir de enero el uso de teléfonos en todo el recinto tanto para los alumnos como para el personal del centro

Blanca Carbonell
BLANCA CARBONELLReinosa

Mientras el Gobierno de España está estudiando la prohibición de los móviles en los centros escolares, medida ya tomada por Francia, algunos centros cántabros ya están tomando cartas en el asunto. Es el caso del IES Montesclaros de Reinosa, que pretende convertirse en un 'espacio libre de dispositivos móviles'.

La propuesta, que está en fase de implementación, y que estará instaurada ya, cuando finalicen las vacaciones de Navidad, ha sido desarrollada por el director del instituto, Norberto García, que considera que, «los educadores estamos moralmente obligados a no contribuir con una situación que sabemos que daña a nuestros estudiantes y debemos hacer lo posible por reeducar esos malos hábitos».

Se han establecido sanciones que consisten en la retirada del móvil por tres días o un día en el domicilio

Varias son las razones que esgrime el director para tomar esta medida. Así, en el ámbito de la salud, «además de los problemas que crea su adicción, los médicos ya advierten de un incremento muy preocupante en el aumento de la miopía, las cefaleas, el incremento de la mala calidad del sueño y otras reacciones neurológicas que afectan negativamente a su desarrollo cognitivo».

Por otro lado, en el aspecto social, considera el docente que, «estar conectado o en permanente uso del móvil afecta mucho a la vida real e interfiere negativamente en los procesos de socialización. Igualmente alimenta el aislamiento en caso de falta de habilidades sociales. El objetivo social de esta medida es ayudar a 'desintoxicar' del uso del móvil a toda una generación», apunta García.

Por otro lado, se da la circunstancia de que, según los datos que maneja el centro, el acoso y las amenazas a través de las redes sociales o del whatsapp se ha convertido en una de las causas principales de conflictos entre escolares y jóvenes. «La Jefatura de Estudios es consciente de esta situación, y cada vez son más frecuentes sus intervenciones en este sentido», asegura el director.

Considera Norberto García que «el centro educativo debe ser un espacio cultural y saludable que posibilite las relaciones sociales y contribuya a la formación integral del alumnado. No debemos mirar para otro lado, ni en la dirección de su progreso personal ni en la toma de medidas necesarias para evitar los peligros que les aparten de este objetivo».

La medida será de aplicación obligatoria tanto para el alumnado como para el profesorado del centro y sus trabajadores, a excepción de las sala de profesores, departamentos, y despachos. Contempla una excepción en el uso educativo, cuando vaya a ser utilizado como herramienta de trabajo en el aula a petición de un profesor del centro, siempre que sea bajo su control y supervisión. En estos casos quedará recogido en la programación didáctica del departamento.

En lo relativo a las sanciones, se mantienen las que ya existían dentro del aula. En cuanto al resto del recinto: pasillos, vestíbulos, zonas comunes y patio, se aplicará la retirada del móvil por un tiempo de tres días, conmutables por un día de sanción en su domicilio si así lo solicita la familia. La medida fue aprobada por unanimidad, en el Claustro de Profesores y el Consejo Escolar.

Basa su propuesta, Norberto García en numerosos estudios científicos en los que se ha basado la ley francesa afirman que, en la etapa entre los 12 y los 30 años, la principal adicción es el uso indiscriminado de los teléfonos móviles. En España, el 90% de los adolescentes poseen un móvil y lo utilizan con frecuencia: entre cinco y seis horas al día.

Los psicólogos clínicos y los psiquiatras infantiles lo reconocen ya como la adicción del siglo XXI, provocando síntomas psicológicos negativos por una falta de tan sólo 24 horas. La sensación de adicción, depresión, ansiedad y sentimientos de angustia o imposibilidad de encontrar recursos alternativos para pasar del tiempo y entretenerse, son las consecuencias de un uso exagerado de estos dispositivos.

«Gabinetes médicos y psicológicos de reconocido prestigio alertan de esta situación para nuestros jóvenes y recomiendan declarar como «libres de móviles» algunos espacios y momentos definidos en la vida familiar (la hora de la comida y la habitación a la hora de estudiar o dormir, por ejemplo), y solicita la colaboración de los espacios de carácter educativo. Así lo han hecho ya varios centros de Santander, Renedo, Santoña, Castro Urdiales, Torrelavega o Muriedas», concluye el director. El IES Montsclaros ha establecido que lso alumnos de Primero y Segundo de ESO, no podrán llevar el móvil a clase, mientras que el resto deberán mantenerlo apagado dentro del mismo, aunque podrán usarlo en los recreos cuando salgan a la calle.

 

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