Un bombero de Castro sufre un shock anafiláctico al ser picado por una avispa asiática

Imagen de hace un año de un enorme nido de velutinas retirado en Barcenillas./Javier Rosendo
Imagen de hace un año de un enorme nido de velutinas retirado en Barcenillas. / Javier Rosendo

Trabajaba en la retirada de un nido cuando fue atacado por las velutinas. Recibió el alta hospitalaria tras ser tratado durante siete horas de una fuerte reacción alérgica

Mariña Álvarez
MARIÑA ÁLVAREZSantander

Un bombero de Castro Urdiales que participaba en un dispositivo montado en el municipio para retirar un nido de avispas asiáticas ha padecido un shock anafiláctico después de sufrir una picadura a primera hora de la tarde de ayer. El bombero, que a sus 42 años de edad ignoraba que pudiera ser alérgico al veneno de estos insectos, no tuvo síntomas en un primer momento, pero poco a poco su estado empeoró y se fue encontrando mal, a tal punto que sus compañeros lo trasladaron al centro de salud de la localidad y, de allí, fue llevado en ambulancia al hospital de Laredo con pronóstico reservado por una fuerte reacción alérgica. Estuvo siendo tratado en el hospital hasta que, poco antes de medianoche, recibió el alta. «Fui a recogerlo al hospital, ya estaba perfectamente. Lo llevé al parque, donde pasó la noche, y ahora se ha ido a descansar a su domicilio», ha contado el jefe del parque castreño.

El que ha sufrido este bombero es el único ataque de avispas asiáticas de la última semana del que tiene constancia el servicio de emergencias 112 del Gobierno de Cantabria, que ha derivado al 061 para trasladar al bombero al hospital de Laredo. Pero ha habido otro caso en Santillana del Mar que se solventó sin asistencia médica. El afectado, precisamente, era un médico que estaba limpiando un terreno de su propiedad en Mijares cuando le picaron las velutinas que le salieron de un bardal. Un vecino le ayudó proporcionándole amoniaco para aliviar las picaduras y, al parecer, no requirió más ayuda, según han explicado desde Protección Civil de Santillana, que destaca el nutrido balance de retirada de nidos de estos días en el municipio: «cinco: dos en Mijares, dos en la Tejera y uno en Vispieres», según el jefe de la agrupación, Daniel Sánchez.

Son estos días de septiembre propicios a encontrar nidos enormes, explica Daniel Sánchez, «porque se empiezan a caer las hojas y quedan al descubierto. Además, en esta época del año los nidos están juntos y ahora son muy grandes, como balones de playa, no como en primavera». Tampoco hay que alarmar a la población, explica, «solo atacan si se sienten atacadas», pero sí que recomienda prudencia a las personas que viven en el campo: «Hay mucha fruta ahora, y las avispas salen a comer peras, higos... Si coges una pera del árbol, mírala primero, porque se la comen desde dentro y puede estar la avispa ahí».

Sobre el enorme tamaño de los nidos, hay varios ejemplos estos días, como este gigante que apareció ayer en las ramas de un fresno en Barros a doce metros de altura que muestra el 112:

Los hay por todas partes. En Santander, también ayer, los bomberos municipales acudieron a retirar uno en una ventana del colegio María Blanchard:

Y aunque las estadísticas indican que los casos de picaduras de velutinas son infrecuentes, el 061 de Cantabria, a la vista del caso del bombero de Castro, ha difundido en redes sociales una serie de consejos que conviene tener en cuenta: