Carlos V se reencuentra con sus hermanas

Carlos V se reencuentra con sus hermanas

Miles de personas se dieron cita ayer en El Palenque, ubicado en la playa Salvé, para asistir a las llegada de María de Hungría y Leonor de Francia

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

La estancia de Carlos V en Laredo llega hoy a su fin. Ayer se produjo otro de los momentos más importantes de esta recreación histórica, el desembarco de María de Hungría y Leonor de Francia, las hermanas del Emperador. Un acto que llenó de emoción El Palenque, ubicado en la playa Salvé de Laredo, donde, como ocurrió con la llegada del Sire, se dieron cita miles de personas, que disfrutaron de una jornada que incluyó doce horas ininterrumpidas de actividades lúdicas orientadas al público familiar extendidas en seis zonas de la villa.

Minutos antes de las nueve de la noche dio comienzo la recreación histórica del desembarco de las reinas María y Leonor. Más allá de la épica de los textos históricos, la recreación mostró a tres ancianos que se reencuentran en la arena de la playa Salvé para iniciar su último viaje tras renunciar a sus responsabilidades de Gobierno.

La dirección artística optó por mostrar a las hermanas de Carlos V como las auténticas gobernantes y diplomáticas expertas que fueron más allá del papel reducido a madres y esposas que la Historia ha transmitido de ellas en ocasiones por el hecho de ser mujeres. Fernando Arce interpretó de nuevo a un Emperador cansado que reconoce los sacrificios en ocasiones crueles a los que ha sometido a sus hermanas en favor de la Corona. La actriz Paz González dio vida a Leonor, hermana del Sire que en sus últimos años sólo aspiró a recuperar a su hija, que le fue arrebatada de los brazos por intereses de Estado siendo sólo un bebé de pocos meses, pero que ahora adulta, ni ama ni reconoce a su madre ya anciana. De su lado, Silvia Martínez, miembro de la Asociación de recreadores Son de Laredo, interpretó a la Reina María de Hungría, mandataria de experiencia y valiosa Consejera del Emperador a la que Felipe II, su descendiente, no quiso renunciar pero que, anciana y agotada, consiguió del Emperador el permiso para descansar junto a él acompañándole en Yuste.

Tras el reencuentro tuvo lugar un torneo en el que dos caballeros se desafiaron a muerte en la arena de la playa en una exhibición de habilidades ecuestres a cargo de los especialistas de la compañía Draconia. Previamente, desde el mediodía, se sucedieron numerosas actividades para público familiar con cuentacuentos, danzas, exhibición de armas antiguas, demostraciones de artesanía, teatro... Todas ellas acompañadas de un espléndido tiempo propio de una jornada veraniega.

Laredo despide hoy al Emperador y a sus hermanas con un programa que incluye doce horas de actividades ininterrumpidas para público familiar. Cuentacuentos, teatro, danzas populares del XVI, exhibiciones de lucha con armas históricas, coplas de ciego y música se sucederán desde la mañana a la noche. Por primera vez en las XIX ediciones de la fiesta, el Emperador y sus hermanas asistirán a la misa de las 12.00 horas en la Iglesia de Santa María tal y como lo hiciera en 1556 el propio Carlos V, quien donó varias piezas ornamentales y litúrgicas de plata que aún pueden contemplarse en el templo. A las 21.00 horas, en la Plaza de Cachupín, tendrá lugar la despedida de Laredo al Emperador y sus hermanas, que podrán rumbo al Monasterio de Yuste.

«Hay un exceso de puestos»

Pablo Llorente, el responsable de Rivendel, la empresa que ha denunciado al Ayuntamiento de Laredo por no adjudicarle la gestión de esta fiesta, denunció ayer que la fiesta cuenta con 154 puestos «cuando el pliego de condiciones permitía un máximo de 130».

 

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