El aparcamiento del puerto de San Vicente no acaba de arrancar del todo

El aparcamiento se encuentra totalmente vacio a lo largo de gran parte del año a pesar del cambio que se ha hecho en su gestión. /Vicente Cortabitarte
El aparcamiento se encuentra totalmente vacio a lo largo de gran parte del año a pesar del cambio que se ha hecho en su gestión. / Vicente Cortabitarte

Los usuarios han descendido, a pesar de poner en marcha un servicio permantente de apertura automático y tarifas reducidas

VICENTE CORTABITARTE San Vicente de la Barquera

A lo largo la pasada semana, entre el lunes y el viernes, el aparcamiento cubierto del puerto de San Vicente de la Barquera prácticamente no ha registrado la entrada de ningún vehículo. La escasa actividad es crónica durante la semana y sólo se rompe, de forma poco significativa, los festivos debido a la presencia de visitantes por la coincidencia del mercado semanal de los sábados y el incremento de turistas, también los domingos.

Esta es la tónica general que se viene produciendo a lo largo de todo el año excepto en los meses del verano, la Semana Santa y puentes festivos, en los que el aparcamiento registra una alta ocupación.

Esta línea de funcionamiento es la que se intento romper a finales del año 2017 cuando la Consejería de Obras Públicas, titular del aparcamiento, realizó su concesión a una de las cuatro empresas privadas que se presentaron al concurso para su gestión, en concreto a la empresa barcelonesa Continental Parking.

El servicio automático de apertura permanente está sin señalizar y las tarifas reducidas no se aplican cuando más se necesita

Pero transcurrido ya un año y medio de funcionamiento bajo la gestión de esta nueva empresa se puede considerar que el objetivo marcado ha fracasado totalmente, porque no solo no se ha conseguido un mayor uso, sino que se ha producido un importante descenso en la entrada de vehículos, a tenor de los datos del ejercicio 2018 en comparación con los del año anterior. Esta situación se achaca a que la gestión que está realizando la actual concesionaria está siendo peor que cuando lo realizaba la empresa pública Gesvican, en los seis primeros años de funcionamiento de esta importante infraestructura.

Precisamente, tras comprobar el funcionamiento durante ese primer periodo fueron las autoridades municipales y los empresarios locales los que reclamaron un cambio en su gestión para hacerlo más atractivo para los todos los usuarios, no solo para los turistas ya que una de las prioridades era que los vecinos se pudiesen beneficiar de este equipamiento. Un objetivo que se esperaba conseguir con la nueva concesionaria y las mejoras previstas, con la ampliación del horario e implantando una serie de tarifas reducidas.

Ese fue precisamente uno de los aspectos que más se valoraba en el concurso convocado por la Consejería de Obras Públicas cuando se acordó realizar el otorgamiento de la instalación a la empresa catalana, el plan de gestión propuesto con una serie de mejoras en el servicio con el que se esperaba conseguir esa mayor utilización que hasta el momento ha sido un rotundo fracaso.

Ayuntamiento y empresarios piden cambios en la gestión del servicio

En concreto se fijaba que la concesionaria mantendría el aparcamiento abierto permanentemente las 24 horas del día a lo largo de todo el año, apertura que se realizaría con personal de manera permanente en esos momentos de máxima ocupación y parcialmente durante el resto del tiempo, implantando un sistema de telecontrol automático para el resto del tiempo.

Así se ha hecho, pero se ha aprovechado el sistema automatizado para reducir el tiempo de uso mediante personal que se tenía antes. Incluso ahora todos los domingos que es el día de mayor ocupación, el aparcamiento funciona sin personal. Pero lo que se considera más grave es la prácticamente nula señalización que existe de que el aparcamiento está funcionando, encontrándose los usuarios con una puerta metálica cerrada, por lo que la mayoría que no lo conocen creen que no está funcionando.

Si este sistema, en las condiciones actuales, no ha dado sus frutos, peor ha sido el resultado del otro punto importante fijado en la concesión, el de ofrecer tres propuestas de tarifas de ahorro, con un descuento mínimo de un 20 % destinado a residentes, usuarios de ciertos horarios o días o para el comercio o la hostelería.

Tarifas reducidas

En concreto dichas propuestas son las de un abono mensual de 24 horas, durante todos los días por 45 euros al mes. Otro abono mensual, solo diurno, de lunes a viernes laborales, en horario de 8.00 a 15.00 horas por 35 euros al mes. Y finalmente un abono mensual nocturno de lunes a viernes de 19.00 horas a 9.00 horas y los sábados, domingos y festivos, durante las 24 horas, por 30 euros al mes. No obstante, la reducción de tarifas solo se contempla en periodo de invierno, salvando el verano, es decir en los momentos en los que realmente más se necesita por lo problemas de aparcamiento que registra la villa, que es cuando existe mayor saturación de su casco urbano.

Esta circunstancia no anima a solicitar estas tarifas y, el resultado, ha sido que los vecinos y comerciantes no han solicitado ni un solo abono en ninguna de las propuestas dese su puesta en marcha.

Los datos del fracaso de la actual gestión y de que los objetivos marcados para conseguir ese mayor rendimiento de esta importante infraestructura son bien evidentes. Mientras que en el año 2017 que fue el último gestionado por la empresa pública Gesvicán prácticamente en su totalidad, el aparcamiento fue utilizado por algo más de 55.000 vehículos. En el pasado ejercicio, el primero que ha estado en manos de la concesionaria Continental Parking, los usuarios han sido 51.204 vehículos.

Aunque la empresa Continental Parquing está cumpliendo con los términos fijados en la concesión, desde el Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera y de la Asociación de Empresarios Afodeb, se considera que ante el fracaso de los objetivos marcados, la empresa debería de cambiar las líneas de gestión marcadas hasta el momento o, en caso contrario, la Consejería de Obras Públicas debería de tomar cartas en el asunto para implantar una serie de cambios que se consideran imprescindibles, como que el aparcamiento cuenten con personal todos los fines de semanas, incluidos los domingos, mejorar sustancialmente la señalización del funcionamiento automático y ofertar unas tarifas realmente atractivas, especialmente para los residentes y los empresarios que pasan imprescindiblemente por mantenerse en vigor cuando más se necesitan.