La gestión privada del aparcamiento de San Vicente no ha mejorado el servicio

El aparcamiento funciona en la temporada turística, no así el resto del año. :: v. cortabitarte/V. Cortabitarte
El aparcamiento funciona en la temporada turística, no así el resto del año. :: v. cortabitarte / V. Cortabitarte

La infraestructura sigue perdiendo usuarios y en 2018, cuando el Ejecutivo delegó su administración a una empresa para subir las cifras, ha registrado 3.800 vehículos menos respecto el año anterior

VICENTE CORTABITARTE SAN VICENTE.

El aparcamiento cubierto del puerto de San Vicente de la Barquera sigue teniendo una escasa, casi nula, ocupación fuera de la temporada alta turística y de algunos fines de semana, a pesar de que ese era el principal objetivo que se había marcado la Consejería de Obras Públicas cuando, a finales del año 2017, otorgó su gestión a la empresa barcelonesa Continental Parking por un periodo de cuatro años. No obstante, el plan de gestión propuesto para introducir mejoras que hiciesen más atractivo el servicio ha fracasado.

No solo no se han logrado mejorar los resultados de ocupación, sino que se ha reducido la misma de manera significativa. Un problema que se achaca a que la gestión que está realizando la actual concesionaria está siendo peor que cuando lo realizaba la empresa pública Gesvican, que se hizo cargo de la infraestructura de 370 plazas desde su inauguración hasta 2018.

Los datos hablan por sí solos: mientras que en 2017 el aparcamiento fue utilizado por algo más de 55.000 vehículos estando aún bajo la gestión del operador público, en 2018 esa cifra descendió hasta las 51.204 plazas ocupadas ya con la supervisión de la actual concesionaria privada.

Las tarifas reducidas que se están ofreciendo no han sido contratadas por ningún usuario

Desde su entrada en funcionamiento en 2011, el aparcamiento del puerto ha contado con un alto grado de ocupación en los momentos de máxima actividad turística en la villa, como el verano, la Semana Santa, los puentes festivos o los sábados que toca mercado. El resto del tiempo apenas registra actividad.

Las autoridades municipales y empresarios locales han venido reclamando un cambio en su gestión para hacerlo más atractivo para los usuarios, especialmente para los propios vecinos a lo largo de todo el año, objetivo que se espera conseguir con una nueva concesionaria y algunas mejoras previstas, como la ampliación de horario de servicio y la aplicación de tarifas reducidas.

Esas reclamaciones fueron precisamente los aspectos que más se valoraron a la hora de adjudicar la administración del aparcamiento a la empresa catalana. Se propuso un plan de gestión con una serie de mejoras en el servicio con el que se esperaba conseguir esa mayor utilización, pero se ha fracasado por distintas circunstancias. En concreto, se fijaba que la concesionaria mantendría el aparcamiento abierto las 24 horas, a lo largo de todo el año. Un servicio permanente que se realizaría siempre con personal en los momentos de mayor ocupación, y mediante telecontrol automático el resto del tiempo, en especial durante el horario nocturno. Asimismo, se fijaban tres tarifas de ahorro con un descuento mínimo de un 20% destinado a residentes, usuarios de ciertos horarios o días, o para el comercio y hostelería.

En la actualidad algunas de esas condiciones se incumplen en parte, ya que el aparcamiento funciona ahora durante menos tiempo con personal. De hecho, la mayor parte del horario se está prestando el servicio solo con el sistema de telecontrol y ello contribuye a una menor utilización de las instalaciones. Una situación que viene motivada porque las personas que desconocen el sistema, en su mayor parte turistas y visitantes, se encuentran con una puerta metálica cerrada, sin que se anuncie de manera bien visible su funcionamiento, por lo que muchos interpretan que no está operativo.

A la par, las tarifas reducidas que se están ofreciendo no han sido contratadas por ningún usuario, entre otros aspectos, porque dicha oferta no se aplica durante el verano, que es cuando hay verdaderos problemas de aparcamiento.