La Casona de Carmona abrirá sus puertas al público el primer fin de semana de marzo

El restaurante tiene capacidad para cuarenta comensales./Antonio 'Sane'
El restaurante tiene capacidad para cuarenta comensales. / Antonio 'Sane'

La empresa Arha Hoteles es la encargada de gestionar el complejo hotelero, que cuenta con diez habitaciones y restaurante

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

La Casona de Carmona abrirá sus puertas el primer fin de semana de marzo. Transcurridos más de diez años desde que se iniciase el proyecto de rehabilitación del inmueble, que lleva cerrado desde el mes de enero de 2003, Ariel Cuesta, director del grupo Arha Hoteles que se hará cargo de su explotación, confirmó ayer la fecha de apertura. Tras experimentar que todo lo que podía salir mal, salió mal (escollos en los trámites burocráticos y alguna licitación desierta), parece que la suerte empieza a acompañar al proyecto de Cantur (sociedad regional de la que depende), que consistía en devolverle la vida a un edificio en el que lo único que se oía era el eco de los espacios vacíos. Pero de la oscuridad ha pasado a ver la luz. Una luz que le hace brillar «como un hotel de cinco estrellas», asegura el director, aunque tiene cuatro, diez habitaciones, un restaurante con capacidad para cuarenta comensales y mucho encanto. Es el resultado de las obras de rehabilitación que se llevaron a cabo gracias a una inversión de dos millones de euros del Gobierno de Cantabria y que han convertido al inmueble del siglo XVIII en un espacio donde conviven lo moderno y lo tradicional.

Pernoctar en una de las diez habitaciones (cada una ha sido decorada con una temática diferente) costará entre 110 y 120 euros, un precio parecido a lo que se cobra en el Hotel Reserva del Saja de Renedo de Cabuérniga, que es gestionado por el mismo grupo (también dirige el Hotel Albatros en Suances y el Hotel Spa Arha, en Potes). «Y estamos a punto de comenzar otro proyecto similar en Cantabria», adelantó Cuesta sin ofrecer más detalles.

Si uno se anima a vivir la experiencia, descansará en un entorno idílico, sin horizontes para los sueños, observará las pinturas de artistas cántabros que revisten las paredes del hotel y homenajeará el paladar con la gastronomía de la región. Y es que una de las cláusulas del contrato de Cantur hacía referencia a la importancia de explotar el conjunto desde el punto de vista culinario con una buena oferta. En este sentido, «aprovecharemos que en temporada baja muchos restaurantes de la zona están cerrados, para llegar a acuerdos con chefs referentes en Cantabria, que realicen talleres de gastronomía dirigidos tanto a cocineros en activo como a cocineros en situación de desempleo». En temporada alta, «ofreceremos paquetes turísticos para la gente que quiera pasar un fin de semana aprendiendo a cocinar». Para lograr este objetivo, el establecimiento dispone de una cocina perfectamente equipada -situada en una planta soterrada junto a la Casona en un espacio de casi doscientos metros cuadrados en el que se ha habilitado un área para que los huéspedes puedan experimentar cocinando-. Y además, en ocasiones, tras la cena, uno podrá disfrutar de una estupenda velada «mientras escucha tocar un piano de cola blanco que hemos adquirido», adelantó el director. «Todo un lujo».

A pesar de que las nuevas instalaciones están soterradas, el diseño permite que el restaurante reciba luz natural mediante una terraza que rodea un anfiteatro vegetal. También se ha reparado y saneado la escalera de comunicación existente entre La Casona y la planta soterrada, se ha acondicionado la escalera principal y se ha habilitado una oficina de planta. En el exterior, la parcela se ha adecentado eliminando elementos deteriorados y abandonados, se ha urbanizado mediante un muro perimetral de cierre y se ha dotado de una terraza en superficie. Para conseguir una adecuada integración de la cobertura vegetal se han efectuado siembras y plantaciones. Tras esta operación de cirugía estética, nada queda ya del viejo edificio de paredes desgastadas y humedades olvidadas. Todo se ha hecho, eso sí, con el máximo respeto a la esencia de Carmona, declarado Conjunto Histórico Artístico, lo que significa que existe una serie de reglas muy estrictas sobre cómo y bajo qué premisas afrontar la rehabilitación de cualquier edificio.

Con respecto a la contratación de personal, el pliego del concurso estipula que el 25% de los contratados deberán estar empadronados en la localidad. Por el momento la empresa gestora ha cumplido las exigencias. «Tenemos contratadas a dos chicas de Carmona y estamos buscando personal entre la gente del pueblo», especificó el director de Arha Hoteles. En temporada baja, calcula que haya «cinco empleados», pero la plantilla «se incrementará» en época estival, «sobre todo para el restaurante». La dirección del grupo espera que convertir la cocina de la Casona de Carmona en un referente en la zona «con platos típicos y producto de la comarca». «Como dijo Revilla, no puede faltar un buen cocido montañés», bromeaba el propietario.

La apertura de este hotel de cuatro estrellas coincide además con la entrada de Carmona en la Asociación de los Pueblos Más Bonitos de España, lo que supondrá un empujón importante desde el punto de vista turístico. «Creo que el hecho de que sea uno de los pueblos más bonitos va a atraer a más gente, lo que repercutirá de forma positiva en el negocio». Por partida doble además, ya que Potes es otro de los pueblos que ha sido incluido recientemente en esta asociación y ahí Arha regenta un hotel-spá. Es lo que tiene estar en el lugar oportuno en el momento adecuado.

«Cantabria está viviendo un buen momento desde el punto de vista turístico, por lo que podemos sacarle partido», aseguró Ariel Cuesta, contento con la decisión de haberse presentado al concurso (ha sido la única empresa que lo ha hecho) para explotar el conjunto hotelero. Todavía faltan algunos detalles. Nada importante. Cosas relacionadas con la decoración que se irán terminando en las próximas semanas. Pero todo estará listo para el primer fin de semana de marzo. Y es que además de hotel, Carmona estrena calles, gracias a las obras de asfaltado y mejora que ha llevado a cabo la Consejería de Obras Públicas en los últimos meses. Los vecinos sólo esperan que tanto esplendor no suponga perder su identidad.