Obras Públicas inicia en enero la senda peatonal entre Ruiloba y el camping de Comillas

Vista panorámica de la recta de Casasola con Comillas al fondo, a la izquierda de la imagen. /Javier Rosendo
Vista panorámica de la recta de Casasola con Comillas al fondo, a la izquierda de la imagen. / Javier Rosendo

La actuación, que se inaugurará en primavera, discurre por un tramo donde no hay acera y supone una inversión de 288.597 euros

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

La Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Cantabria informó ayer de que va a llevar a cabo la construcción de un paseo peatonal que una la localidad de Casasola, en Ruiloba, con el camping de Comillas. La actuación supondrá garantizar la seguridad de los peatones que atraviesan esta zona, desprovista de acera, y que se ven obligados a transitar por los estrechos márgenes de la carretera. Las obras, que darán comienzo en enero, han sido adjudicadas a la empresa Servicios y Obras del Norte S. A. por un importe de 288.597 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses. Aunque los trámites para efectuar esta actuación dieron comienzo hace casi un año, «la adjudicación se ha demorado debido a las expropiaciones de fincas que se han tenido que llevar a cabo», informó la alcaldesa de Comillas, Teresa Noceda.

La acera discurrirá entre la urbanización Lagos Azules, que se encuentra a la entrada de Ruiloba, y el camping de Comillas, en la margen izquierda de la CA-131. Atravesará además Puente Portillo, donde hace dos años Obras Públicas ya construyó un tramo peatonal, que ahora continuará hasta el camping y el Hotel Joseín. Se trata de un punto kilométrico donde se produce un estrechamiento de la calzada y donde apenas hay arcenes, por lo que los usuarios caminan por la zona ajardinada, «en ocasiones embarrada», recordó la alcaldesa. La regidora afirmó además que «los vecinos que caminan por este tramo, situado en el límite entre ambos municipios, corren peligro constante, por lo que se trata de una obra muy demandada».

Por su parte, la alcaldesa de Ruiloba, María Luisa Vázquez, opinó que «se trata de un proyecto importantísimo, pues es un paso muy peligroso que suele estar frecuentado por vecinos de ambos municipios», especialmente en verano, en que el tránsito de personas es constante. «Muchos de los propietarios de la urbanización Lagos Azules acuden a la playa de Comillas a pie, por lo que es indispensable que cuenten con una acera para poder caminar tranquilos y en condiciones óptimas de seguridad», dijo. También es frecuente el tránsito de vehículos y, aunque la velocidad está limitada en esta zona a 50 kilómetros por hora, «muchos van más rápido, sobre todo en la recta de Casasola». Al llegar a Comillas hay una curva y un cambio de rasante en la carretera, por lo que la visibilidad no es muy buena para los conductores y mucho menos para los peatones a la hora de cruzar. Noceda insistió en que espera que los trabajos hayan finalizado para la próxima primavera.