El vial entre El Soplao y Celis se inicia este año, tras una década de reivindicaciones

La cueva de El Soplao tendrá un nuevo acceso desde el pueblo de Celis, en Rionansa. /Javier Rosendo
La cueva de El Soplao tendrá un nuevo acceso desde el pueblo de Celis, en Rionansa. / Javier Rosendo

La obra, con una inversión superior al millón de euros y un plazo de ejecución próximo a los 14 meses, beneficiará el acceso turístico al municipio

GUILLERMO MARTÍNEZRionansa

Tras más de una década de espera, la histórica reivindicación de Rionansa de contar con un acceso propio desde Celis hasta la cueva de El Soplao está a punto de hacerse realidad. Esta semana, el Ayuntamiento ha presentado ante el Gobierno de Cantabria la documentación necesaria para que, desde el Ejecutivo, ya pueda publicarse la licitación de la obra.

Para que esto haya sido posible, hay que remontarse al pleno municipal que se celebró el pasado 30 de julio. En él, se sometía a votación la propuesta gestionada previamente por el equipo de gobierno y la Junta Vecinal de Celis, con la cesión de los terrenos afectados por la obra. El proyecto salió finalmente adelante pese al voto en contra del PP de Rionansa.

La nueva carretera, que discurrirá «apoyada» sobre la pista ya existente, conectará el acceso a la cueva con las inmediaciones del pueblo de Celis. El trazado tendrá casi 3 kilómetros de recorrido y un coste final superior al millón de euros. Desde el Consistorio dan un plazo máximo de ejecución de 14 meses. En este sentido, los responsables municipales esperan que la obra comience antes de que finalice el presente año.

«Este nuevo trazado supondrá la revalorización de las fincas particulares de la zona» Pedro González | Alcalde de Rionansa

«Este nuevo trazado, además de saldar una cuenta pendiente con nuestro Ayuntamiento, supondrá la revalorización de las propiedades particulares de los vecinos de la zona, que disfrutarán de un mejor acceso y, también, traerá consigo una nueva alternativa para los turistas que llegan hasta El Soplao, teniendo más opciones de movilidad por el valle del Nansa», afirmaba Pedro González, alcalde de Rionansa.

Es por todas estas ventajas que desde el Consistorio no se entiende la votación en contra de la oposición Popular, que «debería explicar a los vecinos de Celis por qué está en contra de esta construcción, así como explicar los motivos de su inentendible postura», continuaba el regidor. Además, el regionalista insistía en que «deseo que las obras empiecen cuanto antes para evitar coincidir con las elecciones, puesto que podría parecer algo planificado y no es así».

«Deseo que las obras empiecen cuanto antes para evitar coincidir con las elecciones y parecer así algo planificado»

Posteriormente, este proyecto contemplará una segunda fase para conectar el final del nuevo trazado con la carretera general, sin necesitar que se atraviese todo el núcleo urbano de Celis. Desde el Ayuntamiento ya se han iniciado los trámites necesarios para ello, teniendo en cuenta que, en esta segunda fase, será necesaria e inevitable la expropiación de terrenos privados.

3 son los kilómetros que tendrá el nuevo trazado que unirá la cueva de El Soplao y la localidad de Celis

Reivindicación social

La lucha por esta carretera se remonta trece años atrás, cuando en 2005 el Gobierno de Cantabria, a través de Cantur, firmó un convenio con las juntas vecinales de aquellas localidades conectadas con la cueva de El Soplao: Celis, Rábago y Labarces. Esto fue lo que originó el proyecto inicial de construcción de esta carretera.

Por este acuerdo, se comprometió a dotar, a cada una de las tres poblaciones, de un acceso propio hasta la cavidad. Y así fue para uno de los municipios, el de Herrerías, que tuvo el suyo ese mismo año, coincidiendo con la inauguración de la cueva, el 1 de julio de 2005.

Dos años más tarde, ante la «pasividad de la administración», la Junta Vecinal de Celis presentó una denuncia ante el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria que fue resuelta favorablemente a finales de 2008, obligando al Ejecutivo regional a cumplir con su compromiso.

Fue entonces cuando la Consejería de Obras Públicas, gestionada por el regionalista José María Mazón, encargó un nuevo proyecto, así como un estudio del impacto medioambiental que supondría.

En 2012, con el cambio de legislatura y la mayoría absoluta del PP en el Gobierno de Cantabria, la Dirección General de Medio Ambiente desestimó el proyecto y solicitó una nueva alternativa para el trazado, requiriendo una menor complejidad y buscando interferir lo menos posible en el paisaje de la zona. Desde ese momento, las gestiones se paralizaron y la reivindicación quedó dormida, con el agravante de que Labarces (Valdáliga) conseguía su acceso por carretera en el año 2014.

Rionansa ha tenido que esperar hasta 2017, cuando el nuevo proyecto liderado desde la Alcaldía del municipio, en colaboración con la Junta vecinal de Celis y el apoyo de la Consejería de Obras Públicas, recibió el visto bueno de la Dirección General de Medio Ambiente.

«En este momento y con el avance conseguido, cuando la carretera ya está lista para licitación, queda claro que el proyecto estaba estancado por una mala gestión del equipo de gobierno anterior y no por un retraso intencionado desde el PRC, como se ha intentado hacer creer a los vecinos de Rionansa», concluía González.

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