El cañonazo retumba en La Cavada

El cañón en el momento del disparo./Antonio 'Sane'
El cañón en el momento del disparo. / Antonio 'Sane'

Los organizadores de la fiesta artillera apuntan a que el cambio de ubicación atrajo a más público

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZLa Cavada

Esté donde esté, el estruendo que sale de las entrañas del cañón de 48 libras de La Cavada sigue siendo igual de potente. Así ha quedado demostrado este sábado con una nueva edición del Día de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada −más conocido entre los amigos como El Cañonazo− y que en esta ocasión tuvo lugar con un cambio de ubicación. El evento, que está reconocido como Fiesta de Interés Turístico Regional, aúna trajes de época, tambores, caballos, desfile y como colofón el disparo de un cañón histórico. Todo ello para recrear la toma de posesión del Brigadier Fernando Casado de Torres como director de la fundición siderúrgica de la que salieron miles de cañones para la Armada Española durante más de dos siglos.

Todos los que ha acudido este sábado a La Cavada sabían a lo que iban, a vivir la experiencia y sentir de cerca el disparo de un cañón. No obstante, da igual lo preparados que estén los asistentes y que atisben pocos segundos antes cómo la mecha se consume. Cuando finalmente llega el estallido, con humo blanco incluido tras él, la onda trae consigo un breve silencio de perplejidad.

Es una reacción que se repite cada año, aunque en esta ocasión se celebrara en un escenario distinto. Ese gran protagonista que es el cañón de 48 libras en está edición tuvo que ser trasladado del jardín del Museo de Real Fábrica de Artillería de La Cavada hasta un solar privado aledaño al Arco de Carlos III, próximo a la estación de tren, donde transcurrió la parte final de la celebración. El cambio se debe a las obras que el Gobierno regional está acometiendo actualmente en la calle de la zona del Museo.

Respecto al cambio de ubicación, el director del Museo y presidente de la Asociación de Amigos del Museo de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada (organizadora del evento) destacó que «nos ha venido bien, porque ha acudido mucho público, ha sido algo mágico». De hecho, valoró que «es el año que más gente ha habido». Por su parte, el alcade de Riotuerto, Alfredo Madrazo, apuntó también que «se aprecia que se está convirtiendo en un atractivo turístico, porque viene mucha gente de fuera del municipio».

Antonio 'Sane'

Con la salvedad de las condiciones atmosféricas, con un cielo encapotado frente al sol del pasado año; por lo demás, la fiesta transcurrió con todos sus demás elementos habituales intactos. El desfile previo al cañonazo comenzó pasadas las 18.30 horas. Contó, como es ya tradición, con la Agrupación 31 de agosto de San Sebastián. También participó el grupo de tambores infantil de La Cavada y vecinos de la localidad acudieron vestidos de época para recrear el ambiente.

Otro de los inamovibles desde hace tres ediciones es Luis Cubría, encargado de ponerse en el traje del brigadier Fernando Casado de Torres, cuya toma de posesión es el telón de fondo de toda esta fiesta recreacionista. Cubría, que preside el desfile sobre su calesa, al respecto destaca la «labor de documentación» que llevó a cabo sobre el personaje histórico al que da vida. Además comenta que el discurso, que elaboró él con ayuda de la Asociación es todos los años «el mismo» y que desde su incorporación hace tres ediciones ha intentado darle un carácter«más teatralizado» a la presencia del brigadier.