El IES La Granja, de Heras, premio Giner de los Ríos

Estudiantes de la Universidad de Salamanca vivieron el pasado abril la propuesta creada desde el instituto de Heras. /
Estudiantes de la Universidad de Salamanca vivieron el pasado abril la propuesta creada desde el instituto de Heras.

Se reconoce la iniciativa 'Experimentar para comprender,la vivencia personal como motor del pensamiento'

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZMedio Cudeyo

Igual que para construir un edificio es necesario antes crear una maqueta, para comprender la sociedad hay que observarla a pequeña escala. Por lo menos así lo concibió Vidal Rodríguez, profesor de Filosofía del IES la Granja de Heras, que en 2004 ideó un proyecto de inmersión en el cual sus alumnos debían crear durante un fin de semana un sociedad a partir de cero. La idea funcionó tan bien, que curso tras curso se ha ido fortaleciendo en el centro hasta haber ganado este año el Premio Francisco Giner de los Ríos, que va acompañado de una dotación económica de 15.000 euros.

La propuesta didáctica fue presentada al certamen bajo el título de: 'Experimentar para comprender, la vivencia personal como motor del pensamiento' y consiste en lanzar el reto a los estudiantes de constituir una sociedad que satisfaga a todos los participantes, todo ello durante un fin de semana de aislamiento en un albergue de montaña.

El planteamiento parece haber convencido al tribunal del Francisco Giner de Los Ríos, que ha considerado al proyecto merecedor del primer premio en la categoría de Trabajos del Área de Humanidades y de Ciencias Sociales. «No todos los centros pueden presumir de tener un premio tan prestigioso», explica el profesor, que reconoce que «tenía mucha confianza en ganar».

Los 15.000 euros de dotación económica irán dirigidos a fortalecer el proyecto

No se trata de la primera vez que la iniciativa está presente en un concurso de estas características. El año pasado ya probaron suerte con el Premio Acción Magistral, donde llegaron a ser finalistas. «En esa ocasión no triunfamos por la manera de presentar el dosier, y esta vez creía que teníamos posibilidades porque hemos corregido esos errores», detalla el profesor. La clave del éxito es «ser muy claro y conciso», sobre todo con todo lo relacionado con los efectos que genera en los alumnos el participar en el programa. «No vale decir que, por ejemplo, se consigue mejorar la motivación, hay que concretar en qué se traduce eso», recalca.

Los beneficios en los estudiantes que el profesorado destaca de la iniciativa son distintos. Por un lado, hacen hincapié en que se aprecia un mayor interés de sus estudiantes por la materia, lo que se ha traducido en unos mejores resultados académicos, sobre todo ante las pruebas de acceso a la universidad. Asimismo, sirve de estímulo para la creatividad, la imaginación y desarrollar el espíritu crítico a la vez que se fortalecen las relaciones de los alumnos entre sí y con los profesores.

Experiencia real

La actividad del proyecto 'Experimentar para comprender, la vivencia personal como motor del pensamiento' parte de la recreación de las distintas fases por las que ha pasado la humanidad desde los primitivos cazadores y recolectores a la actualidad. Durante tres días en un albergue de montaña, aislados del resto del mundo y distribuidos en varias tribus, los participantes deben conseguir de manera conjunta recursos para vivir, necesitando para ello organizarse socialmente e, incluso, según vayan evolucionando su sociedad, crear instituciones políticas, económicas y judiciales.

Aunque comenzó dentro de un aula de instituto, esta idea se ha ido expandiendo y consolidando paulatinamente durante los 14 años que se ha puesto en práctica. No sólo han conseguido alzarse con el premio Francisco Giner de los Ríos, cuyos 15.000 euros de dotación irán dirigidos al proyecto, también han conseguido expandirse a otros centros educativos. El mes pasado, por ejemplo, alumnos de la Universidad de Salamanca participaron en la propuesta lanzada desde el instituto de Heras.

 

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