En un lugar de Tanzania

El fallecido arqueólogo cántabro Alberto Gómez Castanedo /DM .
El fallecido arqueólogo cántabro Alberto Gómez Castanedo / DM .

El Museo de Arqueología de Cantabria acogió el homenaje póstumo al arqueólogo de Pedreña, Alberto Gómez Castanedo

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLOSantander

En un remoto lugar de Tanzania, existe ya un pequeño trozo de tierra bautizado con su nombre. El arqueólogo Alberto Gómez Castanedo, natural de Pedreña (Marina de Cudeyo) recibió hace unos días un homenaje póstumo en la sede del Museo de Arqueología de Cantabria (Mupac). Sus colegas de profesión y pasión -por la huella que deja la historia a su paso- quisieron recordarle publicando un trabajo en su honor al que bautizaron 'Septem', y que se abre con un trabajo póstumo del propio Alberto, escrito en colaboración con José Yravedra, Jesús Emilio González Urquijo y Manuel Domínguez Rodrigo, editado por la Federación de Asociaciones para la Defensa del Patrimonio Cultural y Natural de Cantabria (Acanto).

«Alberto fue una persona muy especial. Todos los que le conocimos lo sabemos y precisamente por eso, por haber sido tan especial, no creo que ninguno le olvidemos nunca», explica desde Proyecto Mauranus, uno de sus amigos, José Ángel Hierro.

Allí, en 'Mauranus', fue donde Alberto desveló su papel casi accidental, pero siempre de buena fe, para que eel hallazgo del Tesorillo altomedieval de Ambojo, por parte de unos chavales en Pedreña, acabase formando parte de la colección del Mupac.

Alberto falleció por enfermedad en julio de 2015, pero su particular forma de ver el mundo y la arqueología lo mantiene aun muy vivo en el recuerdo de sus compañeros y amigos. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria en el año 2000, leyó su tesina para la obtención del Diploma de Estudios Avanzados (DEA) unos años después. En el momento de su fallecimiento, continuaba con sus estudios de doctorado, con un proyecto de tesis dirigido por el profesor de la Universidad de Cantabria Jesús Emilio González Urquijo.

El arqueólogo de Pedreña también fue miembro destacado del Grupo Arqueológico Attica desde sus tiempos de estudiante. De hecho participó dentro de esa asociación en la organización de numerosas actividades de divulgación arqueológica, entre las que se pueden mencionar numerosas conferencias y ciclos de charlas, las Jornadas de Arqueología Experimental en la Universidad de Cantabria y la edición de la revista 'Nivel Cero'.

Mientras su salud se lo permitió, tomó parte como voluntario en excavaciones arqueológicas en distintos yacimientos, como el complejo de La Garma, la cueva de Arangas (Asturias), el conjunto megalítico de Vegabaño (León) o el abrigo de Axlor (Vizcaya).

Durante el homenaje en la sede del Mupac, donde Alberto también trabajó una temporada, sus amigos hicieron público que el equipo que dirige Manuel Domínguez Rodrigo en Tanzania ha bautizado con el nombre de Alberto, 'AGS o Alberto Gómez Site', un nuevo yacimiento en la garganta de Olduvai, en Tanzania «que sin duda va a dar mucho que hablar sobre el origen de la especie humana», una de las especialidades que apasionaron en vida al todavía joven arqueólogo.