Las mujeres de Riotuerto celebran las bodas de plata de su asociación

El local de reunión es una estancia situada en la planta superior de la Biblioteca de Riotuerto. /Héctor Ruiz
El local de reunión es una estancia situada en la planta superior de la Biblioteca de Riotuerto. / Héctor Ruiz

En mayo de 1994 echó a andar la agrupación de vecinas que se mantiene con actividades semanales

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZLa Cavada

La mayoría de socias de la Asociación Sociocultural de Mujeres de La Cavada creció en un momento en el que los espacios de ellos y ellas estaban mucho más delimitados. «Cuando éramos jóvenes nosotras se veía mal que entraramos a un bar a tomar un café, así que imagínate si hubiéramos ido a por una copa de vino, habríamos salido en el periódico», recuerda Avelina Villoslada, una de la socias fundadoras. Es por ello que nació la Asociación, como una vía de escape y de reunión entre mujeres, y que este mes cumple sus bodas de plata, 25 años de actividad y por lo que recibieron el pasado 8 de marzo un reconocimiento de manos del presidente regional, Miguel Ángel Revilla.

Para las vecinas de Riotuerto, la formación de su Asociación, en mayo de 1994, supuso una forma de salir de casa. Para ello se llevaron algunas de su tareas del hogar al exterior, para realizarlas junto a otras amas de casa, algo que hoy en día continúa. Todos los miércoles por las tardes se sientan al rededor de una gran mesa repleta de retales, agujas y máquinas de coser que tienen en una estancia de la plana superior de la Bilblioteca municipal. Y ahí pasan las horas, hasta que la familia les reclama. «Aquí los que mandan son los nietos», comentan.

Ahora hay un total de 50 socias con edades comprendidas entre los 28 y los 91 años. Elena Martínez es la más joven de ellas, y se unió a las filas animada por su madre, que es es la profesora de costura. «Llevo dentro seis años, antes de llegar no sabía ni coser un botón, y sigo porque aquí pasas un rato divertido», recomienda.

A lo largo de estos años, el grupo ha colaborado con distintas iniciativas solidarias

Sin embargo, reconocen que les cuesta animar a las jóvenes a formar parte de sus actividades. La Asociación no se limita a la aguja y el hilo, aunque se declaran seguidoras del programa de TVE 'Maestros de la Costura'. El jueves pintan mandalas y también han organizado en estos años, entre otroas propuestas, reuniones de lectura y talleres de cocina.

Además, su trabajo va vinculado a distintas iniciativas benéficas. Por ejemplo este año han colaborado con la Asociación Sansana, que les ha mandado a las de Riotuerto telas africanas para la confección de artículos que luego venden en Madrid. También han tejido pañuelos para niños con cáncer y, entre otras organizaciónes, también han colaborado recientemente con la cántabra 'Buscándo Sonrisas', recaudando fondos con un chocolate solidario con motivo del Día de la Mujer.

A la par, la Asociación también fue la propulsora de dos libros. El primero de ellos fue una recolección de relatos, canciones, dichos y juegos de la infancia; y el segundo es un trabajo que realizaron en colaboración con la Dirección General de la Mujer en el que se relataban testimonios de obreras de la Montañesa Textil.

En lugar del café

En definitiva, la Asociación Sociocultural de Mujeres de La Cavada se consituye como una vía de formar piña entre vecinas, y además hacerlo de una «forma productiva». Una de ellas, Cecilia García, señala que «otras personas se reúnen en una cafetería, nosotras lo hacemos aquí». Además, a pesar de pertenecer a un municipio pequeño como Riotuerto, dentro de sus posibilidades se ha convertido en un grupo multicultural, con integrantes venidas de otros países.

Todos los miércoles se reúnen por la tarde para coser juntas.
Todos los miércoles se reúnen por la tarde para coser juntas. / Héctor Ruiz

La argentina Edith Cristina Lombardo se mudó hace cinco años a Riotuerto, cuatro de los cuales ha formado parte de la Asociación. La conoció a través de unos encuentros de lectura que organizaban en esa época. Como era una negada para la costura, a esa parte no se animó en un principio por miedo a «pasar vergüenza». Al final la animaron y ahí está, con la aguja todas las semanas. No es la única extranjera, cerca de ella está sentada la última integrante, Oxana Ciubotaru, original de Moldavia.

Asimismo, formar parte de la asociación se convierte en una forma de hacer viajes. Juntas han conocido Burgos, Gijón, Biarritz, Toledo, Salamanca, e incluso Portugal y Roma.

Sobre el motivo de que no existan asociaciones masculinas de este tipo, lo tienen claro. «Ellos han tenido históricamente sitios en los que reunirse», recalca García, un pensamiento que mantiene Lombardo, «por ejemplo con el deporte tenían más opciones para ello». En reconocimiento al espacio que la asociación ha dado a las vecinas durante estos 25 años, el Gobierno regional, en su acto del pasado 8M en el Palacio de Festivales de Santander, hizo entrega de una pieza escultórica que recogió la presidenta de la Asociación, Ángela López.