Iruz recupera la Procesión del Santo Entierro tras más de medio siglo en suspenso

Iruz recupera la Procesión del Santo Entierro tras más de medio siglo en suspenso
E. Tresgallo

Los actos religiosos se inician a las 20.00 horas del Jueves Santo

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLO

La Asociación Virgen del Soto de Iruz ha recuperado este año la tradición de procesionar al Cristo en Semana Santa. Una costumbre que se reedita tras 51 años en suspenso, y que pretende volver a congregar a los feligreses en torno a una festividad que conseguía reunir «a mucha gente de todas las parroquias cercanas». La tradición manda desclavar la imagen de Jesús en la Cruz para sacarlo en procesión en una urna. Antiguamente, la fiesta contemplaba una vigilia de 24 horas para custodiar la imagen en el Santuario del Soto y las tallas de los santos se cubrían con paños morados y negros.

Los actos religiosos se inician a las 20.00 horas del jueves, con la celebración de la Misa Cena del Señor. Al día siguiente, Viernes Santo, se celebra el plato fuerte con el desclave y la Procesión del Santo Entierro, a partir de las 18.30 horas. Previamente, a las 17.30 horas tendrá lugar la Adoración de la Cruz. A la par, se destaca la colaboración de la Banda de Requintos Virgen de Las Nieves de Tanos.

El Sábado Santo continúa la actividad religiosa con una vigilia pascual, a partir de las 21.00 horas. El Domingo de Resurrección se cierra todo el programa con una misa, a las 20.00 horas.

La historia

Según destacó el pedáneo de Soto Iruz, Estanislao Fernández, la recuperación de esta tradición es importante para la pequeña localidad de cara a poner en valor también una joya arquitectónica como el Santuario del Soto. «La Semana Santa era una fecha muy importante que se vivía con silencio y luto colectivo en Iruz y los pueblos de alrededor y en las casas más puritanas ni siquiera se podía escuchar la radio», rememora.

Según recuerda, en este periodo «los santos de la Iglesia de cubrían con paños morados y negros y los feli greses estaban obligados a velar al Cristo por un riguroso orden establecido pro los curas que duraba 24 horas», resume.

Entonces el Santuario era el centro religioso más importante de todo el valle de Toranzo, custodiado por los frailes franciscanos descalzos, que hacían de la celebración una auténtica fiesta religiosa que congregaba a cientos de feligreses.