Vejorís de Toranzo reivindica los orígenes montañeses de Francisco de Quevedo

Estudiantes del IES Vega de Toranzo que participaron en el acto junto a Revilla ante la escultura de Quevedo./ Roberto Ruiz
Estudiantes del IES Vega de Toranzo que participaron en el acto junto a Revilla ante la escultura de Quevedo. / Roberto Ruiz

La junta vecinal rinde homenaje al ilustre escritor, cuya saga familiar poseyó una casa solariega en la pequeña localidad de Santiurde

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLOVejorís de Toranzo

La Junta Vecinal de Vejorís de Toranzo rindió este jueves homenaje a su descendiente más pícaro e ilustre, el escritor Francisco de Quevedo. Aunque es un dato algo desconocido aún para el gran público, sus raíces familiares y casa solariega tienen su huella en esta pequeña localidad del municipio de Santiurde por lo que han decidido reivindicarlo, erigiendo una estatua en su recuerdo, ubicada al pie de la iglesia. Durante el acto, el presidente regional, Miguel Ángel Revilla, anunció la visita al municipio de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, que es una reconocida estudiosa en su país de la figura de Quevedo.

Al acto de inauguración de la estatua que rinde homenaje a uno de los más ilustres escritores del llamado Siglo de Oro español acudió numeroso público, alcaldes de todo el valle y villas pasiegas, además de vecinos y escolares del CRAI Pintor Agustín Riancho y estudiantes del IES Vega de Toranzo que participaron en el acto. Tras la inauguración se sirvió un vino español amenizado por la agrupación coral Cumbres Montañesas.

Tras descubrir la figura del artista Salvador García -autor de otras conocidas obras como la del pianista Juan Carlos Calderón en el Soto o la de Los Encierros en Ampuero- el presidente de la Junta Vecinal de Vejorís, Isidro Abascal, agradeció la ayuda para hacer realidad este proyecto y cedió la palabra al representante de la Sociedad Cántabra de Escritores, José Ramón Saiz Viadero, que agradeció a la Junta Vecinal el gesto para «perpetuar de una manera física y material la memoria de uno de los escritores más importantes y fecundos de la literatura escrita en lengua castellana», dijo.

Saiz Viadero hizo alusión a los orígenes de Quevedo en tierra cántabra. «Aunque nació en Madrid en 1580, por ser descendiente directo de gente de Vejorís, Santiurde y San Vicente de Toranzo, su solar paterno se encuentra radicado en este valle», explicó, recordando una visita que el escritor realizó en vida a los restos de su herencia sobre la que dedicó algún verso sarcástico y testimonial. «Es mi casa solariega, más solariega que todas, pues por no tener tejado le da el sol a todas horas», parafraseó Saiz Viadero. Tras estas palabras, la alumna del IES Vega de Toranzo, Haizea Quevedo, dio lectura a uno de los poemas de Quevedo, 'Miré los muros de la patria mía'.

Una visita inesperada

El presidente regional, Miguel Ángel Revilla, fue el protagonista de la jornada, no sólo por hacer gala de su popularidad, sino también por el anuncio que realizó y que puede suponer una importante publicidad para el valle anclada a la figura del escritor. Según Revilla, durante su estancia en el rancho del presidente de México, se enteró de que «el amor platónico» de la mujer de éste, Beatriz Gutiérrez Müller, era el escritor Francisco de Quevedo. De hecho -dijo Revilla- es «la experta número uno» de México en el estudio del escritor. Por ello, y tras informarle el mismo sobre las raíces cántabras de Quevedo, la periodista se trasladará en septiembre hasta Vejorís para conocer el lugar y «besar» la estatua. Tras el anuncio, prometió a los lugareños hablar en el primer programa televisivo de su agenda «y en el próximo Hormiguero» de la relación entre Quevedo y Vejorís.

En declaraciones a éste periódico, el presidente de la Junta Vecinal, Isidro Abascal, quiso destacar la figura de Benito Díez, un vecino de Ontaneda que le ayudó a «rescatar la historia» de Quevedo para su pueblo y que ha sido el autor de un pequeño libro que quieren editar. Otro de los proyectos, según relató, es transformar el teleclub de Vejorís en un «pequeño centro de interpretación del escritor».