El Ayuntamiento alarga el proceso para cambiar el nombre de otras 23 calles franquistas

Un operario coloca la nueva placa de la calle Archivo de Simancas, antes dedicada al asedio al cuartel del Regimiento 'Simancas'./
Un operario coloca la nueva placa de la calle Archivo de Simancas, antes dedicada al asedio al cuartel del Regimiento 'Simancas'.

La Comisión de Cultura encarga ahora una propuesta sobre los criterios que deben seguirse para elegir las nuevas denominaciones

JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

A las ocho de la mañana y en la calle de Simancas. Así empezó ayer el cambio de placas en cuatro calles con denominación franquista que han pasado a tener significado democrático. La adaptación en Santander de la Ley de la Memoria Histórica da un pequeño paso más. Los trabajadores de los talleres municipales colocaron las placas en las nuevas calles Archivo de Simancas, Río Ebro, Armada Española e Islas Baleares. Y las nuevas placas de las calles que nunca fueron franquistas, pero se pensaba que sí lo eran.

Porque la calle del Alzamiento en realidad no estaba dedicado al franquista contra la II República, sino al de los españoles contra los franceses en el año 1808. Y la calle Canarias no estaba dedicada al crucero pesado de la marina de guerra española 'Canarias', del bando franquista en la Guerra Civil. Era una calle dedicada a las Islas Canarias. Estas dos aclaraciones lo han sido por la comisión de expertos creada por el Ayuntamiento hace siete meses para aplicar la Ley de la Memoria Histórica.

Ayer fueron cambiadas las placas de las seis calles. En total, doce placas, a 68 euros netos cada una. Así que el Ayuntamiento ha invertido 816 euros en la operación. Las placas han sido adquiridas a la empresa Rótulos Albas, de Santander

El cambio de nombre de estas calles fue aprobado por unanimidad en el pleno de la Corporación santanderina de mayo pasado. En el cambio de nombres franquistas hubo consenso por parte del grupo de expertos, propuesta que fue asumida también por el Consejo Municipal de Cultura, posteriormente por la Comisión de Cultura y, finalmente por el pleno de la Corporación.

En paralelo, «el Ayuntamiento está dando también los primeros pasos para proceder a la contratación de los trabajos de retirada del monumento a las legiones italianas (en la plaza de Italia) y del monumento a la IV División Navarra (en el paseo de la Reina Victoria). Con estas medidas Santander sigue avanzando en la aplicación de la Ley de Memoria Histórica de manera progresiva, desde la normalidad política, social e institucional y guiándose por las recomendaciones de los expertos», explicó ayer la concejala de Cultura, Miriam Díaz.

Sin fecha para más cambios

Díaz también dio a conocer ayer que «la Comisión de Acción Cultural y Promoción Educativa acaba de encargar al Consejo Municipal de Cultura y a su Comisión de Historia y Patrimonio, la redacción de una propuesta sobre los criterios que el Ayuntamiento de Santander debería tener en cuenta para nuevas denominaciones de calles en la ciudad». De manera que no hay fecha para proceder al cambio de nombre de otras 23 calles franquistas tal como aprobó el consejo de expertos en el mes de abril pasado.

Con las ideas de la Comisión de Historia y Patrimonio «se abrirá un debate y se elevará una propuesta a la Comisión de Acción Cultural, que será la que aprobará los criterios que se aplicarán en adelante para la designación de nombres de calles en Santander», recalcó Díaz.

En este procedimiento se consumirán meses antes de que se cambie de nombre alguna de las 23 denominaciones pendientes: Alcázar de Toledo, Alféreces Provisionales, Almirante Cervera, Alto de los Leones, Belchite, Brunete, Camilo Alonso Vega, Capitán Cortés, Capitán Palacios, Carlos Haya, Columna Sagardía, Comandante Velarde, Viviendas de la Falange, División Azul, García Morato, General Dávila, General Díaz de Villegas, General Moscardó, Montejurra, Matías Montero, Ruiz de Alda, Sargentos Provisionales y Zancajo Osorio.