La nueva estación marítima tendrá fachada de cristal y terraza en la azotea

La Autoridad Portuaria quiere revitalizar la estación marítima, que ahora está infrautilizada./
La Autoridad Portuaria quiere revitalizar la estación marítima, que ahora está infrautilizada.

El Puerto proyecta una reforma integral de la terminal para su revitalización, que incluirá acercar el aparcamiento de preembarque al ferry

MARIANA CORESSantander

La estación marítima de Santander y su entorno sufrirán una profunda transformación antes de finales de 2017. La Autoridad Portuaria (AP) tiene en marcha un ambicioso proyecto que, además de liberar para la ciudad 5.400 metros cuadrados de terreno portuario, contempla la remodelación interior del edificio con la creación de una amplia y moderna oficina de turismo, una terraza chill out en la azotea, el acristalamiento de la fachada sur para poder ver la bahía desde su entrada y la reordenación del aparcamiento de los vehículos que viajan en el ferry. Todo ello no supondrá menos de medio millón de euros, según la Autoridad Portuaria.

El objetivo de esta inversión no es otro que revitalizar la estación marítima, que cayó en desgracia a raíz del traslado del aparcamiento de preembarque, que se encontraba en el margen derecho de la estación, debido al inicio de las obras del Centro Botín. Su nueva ubicación, al lado del edificio de Sanidad Exterior, hace incómodo el traslado hasta el edificio donde está ubicada la oficina de turismo, un pequeño restaurante y las oficinas de Brittany Ferries. Todo ello solo abre cuando atraca un crucero.

Según explicó a este diario el presidente de la Autoridad Portuaria, Jaime González, "con esta reordenación se persigue un doble objetivo: que los viajeros accedan a la ciudad y que la ciudad se integre en esta zona portuaria. Queremos que los turistas se den una vuelta por Santander, que coman en sus restaurantes y compren en sus tiendas. Algo que ahora no les resulta cómodo", afirmo.

La parte más ambiciosa

Como primer paso, "hemos cedido una gran franja alrededor de la estación para que se integre en la ciudad y sea disfrutada por los vecinos. Pero el plan es mucho más ambicioso", apuntó González. La segunda parte afecta a la estación marítima. "Queremos pasar la zona de preembarque de vehículos del ferry a su lugar original, junto a la terminal marítima, aunque se ubicarían en el margen derecho, donde ahora están los remolques de carga que se utilizan para mover la mercancía de los cruceros. Estos pasarían al aparcamiento de los coches y furgonetas, al lado de Sanidad Exterior. Es un intercambio".

De esta forma, los turistas "tendrán un acceso más directo a la ciudad y a la estación. Se planificará una buena vigilancia para este aparcamiento. Incluso estamos barajando otras medidas de seguridad, como la posibilidad de precintar los vehículos para que sus propietarios puedan dejar tranquilos todos sus enseres dentro del coche y así poder disfrutar de Santander, incluso quedarse alguna noche a dormir sin miedo a que les puedan robar", agregó el presidente del Puerto. La actual situación del aparcamiento "no invita a que los viajeros se muevan de sus coches. Ni siquiera para ir a la oficina de turismo, que está en una ubicación muy poco atractiva".

Por ello, apuntó, "de acuerdo con el Gobierno regional y el Ayuntamiento de Santander, en la planificación de la nueva terminal marítima (un edificio singular, construido en 1970 y diseñado por el arquitecto Ricardo Lorenzo, cuyo exterior no se puede tocar), la oficina de turismo tendrá un lugar especial. Será más amplia y moderna".

Ofertas que se están planteando

Entre las ofertas que se están planteando está la que llaman "una milla de distancia", es decir "se ofrecerá a los turistas todas las posibilidades que les brinda Santander a una milla (1,609 kilómetros) de distancia de la estación, que incluye paseo en barco por la bahía, compras, comida o el anillo cultural", especificó González.

La parte de hostelería es otro de los puntos a los que se prestará especial atención en esta remodelación. "Con cuatro escalas semanales de cruceros, no se justifica que esta estación marítima tenga tan limitado su potencial. Hay que dar un nuevo aire al restaurante y, sobre todo, a la terraza".

Sobre esta última, a la que se puede acceder desde el restaurante (a cuyos actuales concesionarios se les termina el contrato en marzo del año que viene) o a través de una rampa por la fachada lateral derecha, apuntó que la idea es "crear un ambiente chill out de calidad, donde la gente pueda relajarse, con música suave y sin aglomeraciones. Los especialistas de este sector que ya han venido a ver las instalaciones dicen que esta terraza tiene todos los componentes para ser una de las mejores de Santander", explicó.

La idea está. Ahora hay que poner en marcha toda la maquinaria burocrática para transformarla en una realidad. "Intentaremos acelerar el proceso todo lo posible», dijo.

 

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