Asesinan en Burkina Faso a un misionero salesiano ordenado sarcedote en Santander

A la izquierda, Fernando Hernández, en el centro de formación de Kara, en Togo./A. PALACIOS
A la izquierda, Fernando Hernández, en el centro de formación de Kara, en Togo. / A. PALACIOS

El agresor es un antiguo cocinero que actuó en venganza por haber sido despedido después de trabajar en la escuela durante siete años

JAVIER PEÑALBA

El misionero salesiano de Urnieta, Fernando Hernández, de 59 años, y que se ordenó sacerdote en Santander, ha sido asesinado en Burkina Faso a manos de un antiguo empleado del centro Don Bosco en el que estaba destinado. Otro sacerdote de la misma congregación de origen togolés resultó herido.

La noticia de la muerte del padre Hernández se conoció a última hora de ayer, después de que un miembro de la orden salesiana se personase en el domicilio de la madre y un hermano de la víctima, en Urnieta, para comunicarles el trágico suceso. Ayer se desconocían las circunstancias precisas que rodearon este crimen. No obstante, trascendió que el delito se cometió en el centro Don Bosco, en la localidad de Bobo-Dioulasso, la segunda ciudad más importante del país. Al parecer, el autor del crimen, Toe Hamadou, se aproximó a la víctima cuando ésta estaba comiendo y le asestó varias cuchilladas.

Fuentes oficiales y de la prensa local indicaron que el homicida era el excocinero del centro, que asimismo habría causado lesiones graves a otro sacerdote, concretamente al director de estudios, perteneciente a la misma congregación. Tras el ataque, el autor fue detenido por las fuerzas de seguridad de la ciudad que, asimismo, impidieron que fuera linchado por estudiantes del centro que incluso zarandearon el vehículo donde se refugió y con el que pretendía darse a la fuga.

Los primeros indicios de la investigación llevan a concluir que el agresor actuó en represalia por haber sido despedido de su trabajo, una medida que consideraba abusiva, después de haber estado empleado durante siete años.

De Salamanca a Urnieta

El fiscal de Faso ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del caso. El Ministerio de Comunicación y Relaciones con el Parlamento de Burkina Faso calificó lo sucedido de «doloroso» y condenó «este acto bárbaro», a la vez que presentó sus condolencias a la comunidad católica. Asimismo, mostró su confianza en la pronta recuperación del sacerdote que resultó herido.

Agentes de seguridad se personaron en el centro Don Bosco nada más producirse el ataque y detuvieron al agresor.
Agentes de seguridad se personaron en el centro Don Bosco nada más producirse el ataque y detuvieron al agresor.

El fallecido es Fernando Hernández Sánchez, nacido en Ledesma (Salamanca) aunque residente en Gipuzkoa. Era el menor de cuatro hermanos. De niño se instaló en Urnieta con su familia y pronto entró en contacto con la comunidad salesiana de esta localidad. Unos años después viajó a África y ya no quiso volver. Allí ha recibido alguna vez la visita de sus hermanos. Además de Burkina Faso, ejerció su labor en colegios de Benin y Togo, entre otros países.

Los tres hermanos que residen en Urnieta, así como su madre, de 93 años de edad, estaban anoche hundidos con la noticia y sin más datos que el de la muerte por un ataque violento. «Aún no nos han dicho nada más, solamente que pensemos si algún familiar quiere viajar allá para hacerse cargo de la repatriación del cuerpo», señalaron a este periódico.

La muerte de Fernando Hernández se produce tres meses después de que otro miembro de esta orden religiosa fuera también asesinado, aunque en circunstancias diferentes. Entonces la víctima fue Antonio César Fernández que fue tiroteado en un atentado yihadista en el que fallecieron también cinco funcionarios de aduanas locales.

El agresor hirió también a otro sacerdote de origen togolés

El hecho se produjo en la provincia de Boulgou, a 40 kilómetros de la frontera sur del país. Los hechos sucedieron en la localidad de Nohao, próxima a Ghana, cuando un grupo de yihadistas en motocicleta atentó contra el puesto de aduanas, atrapando en el fuego cruzado al misionero Antonio César Fernández, de 72 años.

El salesiano falleció tras recibir tres disparos durante el ataque, ocurrido cuando regresaba a su comunidad en Uagadugú junto a otros dos religiosos, que sobrevivieron. Los misioneros regresaban a la ciudad tras celebrar en la capital de Togo, Lomé, una reunión de la Inspectoría Salesiana de África Occidental Francófona, informaron los Salesianos España en las redes sociales. Burkina Faso sufre una situación de violencia y terrorismo preocupante.