El Ayuntamiento inicia la obra para unir con rampas mecánicas el Paseo de Pereda y General Dávila

Vista general de la calle Lópe de Vega, donde se instalarán las rampas mecánicas. /María Gil Lastra
Vista general de la calle Lópe de Vega, donde se instalarán las rampas mecánicas. / María Gil Lastra

La actuación, que costará 1,3 millones de euros y estará finalizada en agosto del próximo año, incluye también un tramo de escaleras y un ascensor para llegar a la calle Santa Teresa

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

A mediados de julio del año próximo, la calle de Lope de Vega tendrá rampas mecánicas, nuevos árboles y nueva calzada. Y bancos para sentarse, por primera vez en su historia. Y todo antes de la multitudinaria procesión con la imagen de la Virgen del Carmen, del 16 de julio, que discurre por esta calle y baja hasta el muelle.

Ayer se inició la prometida obra de instalación de las rampas mecánicas por esta empinada calle que llevará con comodidad a los vecinos desde Daoiz y Velarde hasta Santa Lucía. Una fase del proyecto más amplio que comunicará el Paseo de Pereda con estructuras mecánicas (rampas, ascensores y escaleras) hasta la Finca Jado y el paseo del General Dávila.

La obra, que financia íntegramente el Ayuntamiento con 1,3 millones de euros la realiza la empresa Ascan, que tiene de plazo hasta agosto para tenerlo todo a punto y acabado para entrar en funcionamiento. Pero Lope de Vega, la céntrica calle santanderina, deberá estar para antes del Carmen. No solo se trata de instalar en esta vía dos tramos de rampas de 36 y 34 metros, sino de levantar toda la calzada y parte de las aceras, para sustituir las conducciones de agua y saneamiento cambiando las viejas conducciones. En parte aún son las originales bóvedas de ladrillo macizo, de cien años de antigüedad.

Como dijo ayer la alcaldesa, Gema Igual, que asistió al inicio de la obra, «no solo se trata de conseguir que los vecinos de los barrios se relacionen, al tener mejor conexión y más cómoda entre las zonas alta y baja de la ciudad, sino de conseguir que los visitantes, que el pasado puente han sido miles, puedan moverse con facilidad por la ciudad sin necesidad de usar sus vehículos».

Eliminación de tráfico en Cervantes

El Ayuntamiento no ha desistido de la conversión de la calle de Cervantes en vía semipeatonalizada y solo con tráfico de servicios públicos y para residentes.

Ayer, la alcaldesa, Gema Igual, salió al paso de las dudas planteadas la pasada semana por el portavoz del PRC en el Ayuntamiento, José María Fuentes-Pila, y explicó que «antes de lanzar comunicados a la prensa poniendo en duda nuestro trabajo debía preguntarme.

Y le hubiera informado de que esta obra para conseguir mejor espacio para el peatón, no ha caído en el olvido. Sigue adelante; el proyecto ha sido aprobado y está a punto de salir a licitación en 1,2 millones de euros, con un plazo de ejecución de siete meses».

Para instalar las rampas en Lope de Vega será necesario eliminar 16 plazas de aparcamiento y retirar los dieciséis árboles existentes, que serán replantados en los alcorques vacíos de la S-20 y junto al gimnasio Go fit en Nueva Montaña.

En Lope de Vega se plantarán perales de flor y ciruelos, para dar a la calle mas colorido con flores blancas y hojas rojas.

Hay voces discrepantes de vecinos de esta calle que temen por sus edificios centenarios en Lope de Vega. Pero la mayoría está a favor. La presidenta de la asociación de vecinos Entrehuertas, Marga Villa, explicó que «este acceso es muy importante para llegar a nuestro barrios, donde vive población muy mayor. Cuando esté acabada esta obra mucha gente conocerá nuestro barrio». Y la apoyó Olga Gutiérrez, de La Encina: «Gracias a estas escaleras el centro está más cerca de nuestro barrio y nos permite estar mejor comunicados, eliminado las cuestas a pie».

El proyecto ayer iniciado contempla, además, dos rampas por detrás de la iglesia de los carmelitas, donde se creará una pequeña zona verde; un ascensor panorámico para quince personas, que salvará una altura de diez metros para llegar a la calle de Santa Teresa, donde se enlazará con las escaleras de El Carmelo y una nueva escalera mecánica para acceder a la finca de Jado.

La alcaldesa destacó que, en estos últimos años, el Consistorio ha invertido un total de 16,3 millones de euros en la instalación de elementos mecánicos para la movilidad vertical por la ciudad y, además de esta nueva actuación del Paseo Pereda a General Dávila, hay otros cuatro proyectos en marcha. Se trata de la subida al Gurugú, las escaleras mecánicas de la calle Enrique Gran y las dos conexiones al Cabildo, una desde las estaciones por el parque del Agua con dos ascensores y otra por la parte norte del Pasaje de Peña con un ascensor y una pasarela, en los que se prevé una inversión global de 9,2 millones.