Los candidatos de Santander, bajo la lupa

Candidatos a la alcadía de Santander en el debate de El Diario Montañés./Javier Cotera
Candidatos a la alcadía de Santander en el debate de El Diario Montañés. / Javier Cotera

Así se enfrentaron a las cámaras de El Diario Montañés los aspirantes a la Alcaldía de la capital cántabra

ALBERTO SANTAMARÍASantander
Gema Igual | PP Preparada para la batalla contra cinco

En su atril ya no entraban más cosas: cartulinas (con el logo de Santander), folios, bolis, el móvil, el vaso de agua.., todo dispuesto para la batalla que se le avecinaba. Aún así, Gema Igual sólo perdió en contados momentos la sonrisa con la que apareció en el debate.La única mujer (sin contar a la moderadora) entre el resto de candidatos –su frase inicial fue «quiero ser la primera mujer en ganar las elecciones en Santander»–, llegó de azul 'popular' para que quedara claro que pedía el voto para «Gema Igual y para el Partido Popular» evitando cualquier suspicacia, y dispuesta a debatir con todos y cada uno de los candidatos, ante los que admitió «errores».

Su primera intervención ya fue una declaración de intenciones: «Barrios», «vivienda», «cultura», citó, y una idea por encima de todo: un programa electoral con 306 medidas «concretas, ejecutables y cuantificadas». Igual no se amedrantó ante las unánimes críticas que le llegaron de los partidos y supo regatear los temas más conflictivos en su gestión: MetroTUS, espigones, limpieza de la ciudad, etc.

Pedro Casares | PSOE El candidato que no quiere que todo siga 'Igual'

«Cambio», «oportunidad», «momento», «ocasión histórica», «alcalde» y frente a ello «caos», «MetroTUS», «espigones», «empleo». Pedro Casares tuvo la habilidad de enlazar alguna de estas palabras en todas su intervenciones en lo que fue un debate que llevó planificado desde su primera intervención.

Desde el instante en que mostró una fotografía de una manifestación de los vecinos contra el MetroTUS –«es la imagen de la gestión de Gema Igual»– hasta el momento en que enseñó otra imagen del campo de El Sardinero, cuya remodelación (y de toda su área urbana) es uno de los grandes proyectos que ha presentado en la campaña electoral. Y por supuesto, en los eslóganes que logró introducir en la sesión: «Pido el apoyo para que Santander avance y no todo sea 'igual'». Casares sabe que está ante la oportunidad de ser el alcalde de Santander y de poner fin a 40 años de gobierno del PP en la ciudad y por ello cuidó mucho cualquier referencia al resto de partidos que no fuera el PP. Con una excepción: Vox, con cuyo candidato mantuvo un fuerte rifirrafe.

José María Fuentes Pila | PRC El hombre tranquilo

José María Fuentes-Pila fue ayer el hombre tranquilo, educado y calmado en sus palabras, capaz de mirar a los ojos a la candidata del PP y decirla con inusitado sosiego que «el PP ha quebrado el respeto a los ciudadanos», «que el PP piensa que la ciudad es suya» y seguir mirándola con el mismo respeto a quien es la alcaldesa de la ciudad que el regionalista quiere cambiar.

A Fuentes-Pila sus doce años que lleva ya como concejal en Santander le permiten ir a un debate con la única compañía de un 'mísero' papel con cuatro anotaciones, que prácticamente no miró en hora y media. Ello le basta para dejar en el aire los posibles pactos del PRC mientras se explica de forma didáctica, para corregir al candidato de Vox cuando habla de su apoyo al Plan General de Santander hoy anulado por los tribunales, y para eludir sin prácticamente heridas las críticas de Ciudadanos a un proyecto que implica directamente a los regionalistas como es la integración ferroviaria en Santander. «El PRC ofrece respeto y ambición», fueron sus últimas palabras.

Javier Ceruti | Ciudadanos «¿He estado muy duro?»

Si ya no lo es, Javier Ceruti se hizo ayer amigo de Pedro Casares. No solo por el hecho de que tuvieran que compartir en varios momentos del debate el botellín de agua sino también por las duras críticas que el candidato de Ciudadanos lanzó contra la gestión de Gema Igual. Desde el inicio y hasta el final. Fue su batalla particular. La derecha contra la derecha; o el «centro», como él mismo defendió cuando se le recordaron los desiguales pactos de Cs, contra la derecha.

Hablaba Igual, Ceruti escribía.Intervenía la alcaldesa, Ceruti anotaba: Plan General de Ordenación, integración ferroviaria, MetroTUS, limpieza de la ciudad... «¿He estado muy duro?», se sorprendió al termino del debate. Y es que Ceruti no dejó de buscar la herida de su rival político en la derecha... hasta que, claro, se le preguntó por los pactos. «Nuestra línea roja es el programa», fue lo único que logró el resto de candidatos que dijera al respecto. Ceruti también trajo los deberes hechos de casa y supo salir airoso del transfuguismo protagonizado por los dos concejales de Cs la legislatura pasada: «Yo voté Cs y me traicionaron».

Miguel Saro | Unidas por Santander El tenue tono de la izquierda de Santander

Miguel Saro representa la izquierda en el Ayuntamiento de Santander. «Una izquierda extrema, radical», espetó en el debate uno de los candidatos. Pero quizá no sea esa la expresión que mejor sirva para definir las intervenciones del candidato de Unidas por Santander.

Puede que sea por ese tono 'moderado' que utiliza en sus intervenciones – a veces, hasta cuesta oírle–;o puede que sea por sus ofrecimientos al resto de partidos (de la oposición) para buscar un acuerdo que propicie nuevas políticas en Santander (de izquierdas, lógicamente); o que sea por esa curiosa forma que tiene de pedir la palabra a la moderadora (imitando los movimientos de Leonardo Dantés), pero lo cierto es que cuesta unir la palabra radical a la imagen de Saro, abogado de profesión, habitual verle con traje pedaleando en su bicicleta por Santander, medido en sus críticas, respetuoso con sus rivales. Empresas públicas, en especial Aqualia, vivienda, movilidad, Plan General fueron sus temas elegidos «en defensa de los derechos de los ciudadanos de Santander».

Guillermo Pérez-Cosío | Vox Ansia de debate, quizá demasiada

Guillermo Pérez-Cosío quería debate. Tanta necesidad tenía de lanzar sus críticas, de exponer sus ideas y propuestas para la ciudad, que hasta se tomó la libertad de tratar de ordenar el turno de intervenciones (aspecto que no permitió la moderadora) y fue capaz de alargar por encima del tiempo 'permitido' todas y cada una de sus intervenciones. «Vox defiende la unidad de España», dijo en el minuto de oro mientras dejaba encima del atril el bolígrafo verde con la bandera de España que sostenía en su mano derecha.

Lo cierto es que Pérez-Cosío, a base de aclaraciones, matizaciones, observaciones y andanadas al resto de partidos (estuvo especialmente duro con la gestión de Igual pero también 'alertó' de «lo nefasto» que será un gobierno de Casares), logró ser uno de los puntos de atención del debate. Pero al igual que ha ocurrido con otros candidatos, algunos de sus planteamientos ideológicos le cuesta que el resto de candidatos le ignorara a la hora de hablar de posibles pactos postelectorales. Vox busca un hueco pero no tiene amigos.