La santanderina Sara Collado, premiada como mejor ingeniera civil de Europa

Sara Collado, a la izquierda, recibiendo el galardón./
Sara Collado, a la izquierda, recibiendo el galardón.

La galardonada, que actualmente reside en Chile con su familia y trabaja para Ferrovial, no oculta sus deseos de regresar a España

Jesús Lastra
JESÚS LASTRASantander

Responde desde Chile. A varias horas de su España querida que tanto ella como su familia echan mucho de menos. En la conversación salen temas como la fuga de talento, la crisis de la economía nacional o las mayores dificultades femeninas para recibir trato igualitario en el mundo de la empresa. Porque todos estos factores han forjado a Sara Collado Hernández, santanderina que, directamente, acaba de firmar un hito en Cantabria al ser galardonada como la mejor ingeniera civil del Continente en los 'European Women in Construction & Engineering Awards' (WICE Awards).

Egresada de la Universidad de Cantabria, se graduó en 2004 como ingeniera de Caminos, Canales y Puertos, especialidad en Hidráulica, Oceanografía y Medio Ambiente. Durante los últimos compases de su etapa académica se incorporó al departamento de Ingeniería Civil y Mecánica en la Univesidad McGill en Montreal, donde cursó prácticas durante seis meses.

Al poco tiempo se cruzó en su vida la que todavía hoy es su empresa, Ferrovial Agroman. «Durante mi último año de estudiante vino a la Universidad para realizar las pruebas de acceso a la compañía y así comenzó mi vida en la construcción. Empecé en Ferrovial a mi vuelta de Canadá. La primera obra en la que participé y en la que me enamoré de la industria fueron unas viviendas en León. Posteriormente trabajé en otras viviendas en Salamanca donde mis responsabilidades fueron creciendo», detalla.

«El galardón se concede a una trayectoria profesional; no sólo por un proyecto concreto» Reconocimiento

Fue el germen de una fructífera época en la que fue ampliando sus capacidades dentro de la organización, incluido algún proyecto en Santander. Sin embargo, «lo bueno duró poco tiempo, dado que comenzó la gran crisis en la construcción en España, motivo por el cual Ferrovial tuvo que desplazar a muchos de sus trabajadores fuera del país. Nosotros fuimos de los afortunados, puesto que tanto mi marido como yo nos vinimos a trabajar a Chile con nuestra hija». En la actualidad Sara se mantiene en Latinoamérica junto a su marido, Alberto Toraya, también natural de Cantabria; su hija Raquel, de cinco años e igualmente nacida en Santander; y Daniel, el miembro más joven de la familia, con sólo dos años de edad y alumbrado al otro lado del Atlántico.

¿Qué supone una distinción de este calado? Según Collado, «el galardón se concede a una trayectoria profesional, no por un proyecto. Te nomina tu empresa y ahí te solicitan un montón de información… Posteriormente hay que ir a Londres a hacer una entrevista y una presentación. En función de ello hay que acudir por segunda vez a Londres, donde ya indican quién es la ganadora… Hay varias categorías». Un proceso que terminó el pasado 24 de mayo con esta santanderina subiendo al estrado a recibir un reconocimiento llamado a marcar un antes y un después en la trayectoria de los agraciados.

«Muy orgullosa»

Cuestionada acerca de qué pensó cuando supo que había ganado el galardón, admite que «hoy en día, cuando la construcción está tan dominada por los hombres, las mujeres tienen que trabajar muy duro para ser una referencia en esta industria. Estoy muy orgullosa de haber logrado cumplir mis sueños y llegar a donde estoy hoy. Gracias a lo que la construcción me ha dado, la ingeniería civil no es sólo mi trabajo, es parte de mí», admite.

¿Sirve este éxito como reivindicación personal y de género? Según la premiada, «en mi opinión, aún las mujeres no somos tratadas de forma paritaria, ya que sigue siendo más complicado para nosotras equiparar puestos y salarios. Y aún es más complicado cuando somos madres. Por tanto, este tipo de premios, así como cualquier medida encaminada a dar visibilidad y apoyar a las mujeres, no puede hacer otra cosa que ayudar».

«Es terrible que España se dedique a formar titulados que luego tengan que emigar» Fuga de talento

Junto a su marido, ha sido víctima de la fuga de talento que ha padecido España en la última década y que se está viendo más agravada aún en Cantabria y sus jóvenes. A su juicio, «es terrible que España se dedique a formar titulados que tengan que emigrar para desarrollarse profesionalmente. Es un coste enorme para nuestro país y un tremendo sacrificio personal para nosotros», manifiesta.

En consecuencia, ¿han pensado en regresar a España? «Estamos muy contentos en Chile pero como en casa en ningún sitio. Echamos mucho de menos a nuestra familia y nos da mucha pena que nuestros hijos crezcan desarraigados, por lo que nos gustaría volver en un tiempo». Méritos no le faltan para regresar.

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