Santander restaura los galeones de Vital Alsar ubicados en La Magdalena

Santander restaura los galeones de Vital Alsar ubicados en La Magdalena
Roberto Ruiz

El explorador cantabro navegó con ellos hace cuarenta años desde México hasta Cantabria

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

En mayo de 1978 tres barcos salieron de Tampico (México) hasta Santander, navegando 7.135 millas náuticas. Una aventura en la estela de los grandes navegantes, un homenaje a las expediciones de Francisco de Orellana. Los barcos, llamados popularmente galeones, llegaron a Santander en octubre del mismo año y al siguiente quedaron expuestos en lo que se denomina desde entonces 'Museo El Hombre y la Mar', en la Península de la Magdalena. Al frente de esa expedición estaba el navegante y aventurero santanderino Vital Alsar. Aquel viaje, del que se cumplen 40 años, fue uno de las seis que realizó el famoso cántabro de la barba blanca. Para celebrar esas cuatro décadas, los tres barcos han sido restaurados por los empleados de talleres del Ayuntamiento de Santander y, para conmemorar esa aventura, Alsar viajará a Santander próximamente, cumpliendo así con uno de sus ritos: volver a su tierra cada dos años, desde su residencia en Acapulco (México).

Regresa el expedicionario con ciertos problemas de movilidad, puesto que ha estado una temporada en silla de ruedas, pero a sus 85 años recién cumplidos (el 7 de agosto) está «fuerte de salud y muy bien de cabeza», dicen cuantos mantienen con él relación continua, como su hermana Marina y su gran valedor en Cantabria, Jesús Ceballos Campo, presidente y fundador de la Asociación Vital Alsar, cuyo fin es mantener vivo el legado del aventurero.

Una de las visitas de Alsar previstas durante su estancia en Santander le llevará al colegio que lleva su nombre en Cueto, para comprobar cómo ha quedado después de la intervención del artista Okuda. También se reunirá con autoridades y mantendrá encuentros con amigos y personas que le han ayudado a lo largo de los años en sus aventuras marítimas.

En el museo 'El Hombre y la Mar' están los tres barcos de la expedición desde Tampico en homenaje a Orellana; la réplica de la balsa con la que navegó desde Ecuador hasta Australia y la esfera salvavidas que fue remolcada en uno de los tres galeones desde Tampico a México. Fue, como dijo Alsar, «el remolque a vela más largo de la historia». 'Cantabria' es el nombre de uno de los tres galeones. Los otros se llaman 'Quitus Amazonas' y 'Ana de Ayala'.

Esta reparación integral se realiza cada cuatro años aproximadamente, pero la asociación y la familia Alsar tiene un trabajo en mente que es «necesario comenzar a articular». Se trataría de la construcción de una réplica del 'Quitus Amazonas', que es el barco que se encuentra en peor estado, por ser el que más sufre el azote del viento gallego. «Una copia exacta duraría otros cuarenta años. Sin duda», afirma Marina Alsar.

 

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