700 vecinos de la calle Ernest Lluch y aledaños piden servicio de autobús

Vista de la calle Ernest Lluch, que discurre paralela a la S-20 desde las inmediaciones de Lupa hasta Valdenoja./Sane
Vista de la calle Ernest Lluch, que discurre paralela a la S-20 desde las inmediaciones de Lupa hasta Valdenoja. / Sane

Llevan tres años esperando que alguna línea de esta zona pase por su calle y les enlace con el centro de la ciudad

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

Los vecinos de la calle de Ernest Lluch y aledaños (en las inmediaciones de la S-20) han pedido de nuevo al Ayuntamiento que incluya en las rutas del TUS (Transporte Urbano de Santander) un autobús municipal que facilite sus comunicaciones con el centro de la ciudad. Lo habían solicitado ya en el año 2015 y la empresa pública TUS les respondió que estaba en marcha un nuevo modelo de movilidad (el fallido MetroTUS) que traería beneficios para todos los usuarios, ellos incluidos. Pero esos supuestos beneficios nunca han llegado a Ernest Lluch y aledaños y, tras ser desmontado el MetroTUS y volverse al servicio del año 2017, los residentes de la zona insisten en su reclamación.

Los vecinos han recogido 699 firmas y las han presentado en el Ayuntamiento,acompañadas de un escrito en que se explica que «hay en estos momentos dos líneas, la 6 y la 20, que circulan por la Avenida de Cantabria. Sería suficiente que una de ellas se pudiese desviar y circular por Ernest Lluch».

Como dicen en su petición –presentado en el Registro Municipal y destinado a la alcaldesa, Gema Igual– «la calle Ernest Lluch y sus aledaños, son una zona en la que la población se ha incrementado considerablemente en los últimos años».

Facilitar la conciliación

Una parte importante de los afincados en esta área son familias jóvenes con hijos en edad escolar y en la mayoría de ellas trabajan ambos cónyuges por lo que la implantación de un autobús por esa vía (dedicada al exministro y exrector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, asesinado por ETA en el año 2000) «facilitaría mucho la conciliación familiar al disponer de autobús municipal en el que los estudiantes pudieran ir a sus centros de enseñanza, así como regresar de los mismos».

Además, se explica que «en la zona también viven personas mayores que, debido a su limitada movilidad, tienen dificultades para desplazarse a las actuales paradas del autobús situadas en la Avenida de Cantabria».

Los demandantes de la ampliación del servicio de transporte público por este punto señalan que el número de residentes va en aumento con la construcción de nuevas viviendas en los últimos años y otros proyectos ya anunciados de cara al futuro. Y, por el momento, se sienten desatendidos por el Ayuntamiento. «No es fácil llegar al centro. En muchos casos los residentes optamos por usar los coches, con la dificultad de aparcar en pleno centro. Pero si nos desplazamos en vehículos particulares contribuimos a crear más atascos en esa zona ya suficientemente saturada». Situación que choca con la filosofía municipal de los últimos años, que anima a los ciudadanos a usar el transporte público y no mover por la capital los coches.

«Para ir al centro tenemos que usar los vehículos particulares y contribuimos al atasco en la ciudad»

A la espera de que alguien relacionado con los Transportes Urbanos de Santander atienda sus peticiones, los residentes en la zona recuerdan que en el año 2015 comenzaron su lucha por contar con un mejor enlace con el centro. En el escrito que entró por el Registro Municipal en aquel año, cuyo destinatario era el exalcalde Íñigo de la Serna ya explicaban que «sería conveniente considerar que una de las dos líneas, la 6 o la 20, que discurren por la Avenida de Cantabria, bajase a través de Ernest Lluch para luego volver a incorporarse a la Avenida de Cantabria».

Esta reclamación fue contestada por la dirección de clientes del TUS en septiembre de 2015. En el escrito se explicaba a los vecinos que «recientemente el Ayuntamiento ha presentado un nuevos sistema de transporte público de alto nivel con un servicio exprés mediante lanzaderas, con beneficios basados en estudios de la Universidad de Cantabria, con reducción de los tiempos de viaje, el aumento de la velocidad de los autobuses y los menores tiempos de espera en las paradas, sobre todo de la periferia donde, incluso, se podrían poner en servicios nuevas líneas, como la 14 o una nueva a Cueto».

En ese momento ya se pidió paciencia a los vecinos. «Es conveniente esperar a la configuración final del nuevo sistema de transporte para ver las modificaciones de líneas que conlleva». Pero tres años después la zona sigue igual, «con los mismos problemas de transporte y con muchas familias aisladas en la red de comunicación municipal», acaba una madre residente en la zona con hijos adolescentes.

 

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