Investigadores españoles descubren un nuevo reptil marino del Triásico

Reproducción de 'Paludidraco multidentatus' facilitida por los investigadores. /Eloy Manzanero y Natalia Pérez
Reproducción de 'Paludidraco multidentatus' facilitida por los investigadores. / Eloy Manzanero y Natalia Pérez

El 'dragón del pantano' vivió hace 230 millones de años en la zona de la actual Guadalajara

Javier Bragado
JAVIER BRAGADOMadrid

No es sencillo conocer cómo era la fauna de la Tierra en territorio español en períodos como el Triásico Superior (hace unos 230 millones de años), pero varios investigadores españoles han encontrado un tesoro en el pantano del Atance (Sigüenza). Allí, los profesores de la UNED Carlos de Miguel Chaves, Francisco Ortega y Adán Pérez-García han descubierto numerosos esqueletos de un reptil inédito que permitirán acercarse al conocimiento de esta época prehistórica gracias al descubrimiento de un extraño animal.

Hace 230 millones de años, las tierras de la actual Guadalajara formaban parte del fondo de las aguas cálidas del Mar de Tethys. En un ecosistema de poca profundidad sobrevía este reptil que los investigadores españoles han bautizado como 'Paludidraco multidentatus' (el dragón del pantano con muchos dientes) y que ha sido presentado en sociedad en un estudio publicado por la revista científica 'Biology letters'. «Es un animal muy curioso. Está relacionado con un depredador muy activo de las zonas de Alemania y Francia (Simosaurus) con los dientes muy grandes y muy ágil que iba detrás de los presas. El nuevo (Paludidraco) tenía un tamaño similar (entre tres y cuatro metros de longitud), pero es muy robusto y a modo de tonel, con poca movilidad», compara el paleontólogo Pérez-García para explicar la rareza del animal del que han aparecido varios esqueletos en el yacimiento del Atance.

La torpeza asociada al cuerpo reconstruido del dragón del pantano le aparta de la clasificación de los depredadores activos y al mismo tiempo se le atribuye un comportamiento novedoso en su grupo animal. «Es como el manatí o el sirenio, estos mamíferos que viven en ríos, que van para el fondo. Son robustos, poco dinámicos, tiene unos dientes muy finos y lo que hacía precisamente era absorber el agua cercana al suelo con nutrientes, invertebrados, pequeños gusanos o moluscos. Después, soltaba el agua y se quedaba con los animales en la boca», desarrolla Pérez-García como hipótesis. «A nivel de reptiles no se conoce. Nos vamos a los mamíferos y es algo que apenas se conoce, no hay nada similar a esto. Ocupaba un nicho, un ambiente ecológico que no estaba ocupado por otros», completa el investigador del grupo de Biología Evolutiva la UNED.

El bautizo del dragón del pantano

Presentada la explicación de los investigadores, se entiende el nombre con el que han bautizado al nuevo animal. «No es normal que un reptil marino tenga este numero de dientes y como destacaba tanto esa parte específica lo llamamos 'multidentatus'. La otra parte (Paludidraco: dragón del pantano) es un guiño a a un animal extraño que aparece junto a un embalse», comenta Pérez-García desde la zona de Castilla La Mancha.

Gracias a los restos de diversos esqueletos que empezaron a investigarse en 2008, el equipo de investigadores ha podido reconstruir con fidelidad un animal inédito. No es el primer logro. Hace unos meses ya sacaron a la luz otro reptil marino: el 'Parahenodus atancesis', un placodonto con una carcasa protectora que se comportaba de manera muy diferente a la de las tortugas a pesar de su apariencia. Actualmente, el equipo apunta en su línea de búsqueda a información sobre el Triásico Superior porque debido a la valiosa calidad y cantidad de restos del yacimiento de Guadalajara los expertos atisban un gran potencial para conocer mucho más sobre la multitud de animales que poblaban el Mar de Tethys.

 

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